Leyendo cuadros. Mirando historias


>> Listado de todos los relatos publicados 

Entrega número 48
Postludio. José Mª Yturralde
José Mª Yturralde
Postludio
VER

Documentos de introducción
 Introducción de Javier Martín 
 Introducción de Ana Álvarez 
 Listado de autores 

Login

Ars Citerior

Luis LUGAN. Premio ARCOmadrid BEEP de Arte Electrónico

El Premio ARCOmadrid BEEP de Arte Electrónico, en su duodécima edición, ha recaído en dos piezas del artista Luis Lugán presentadas en el stand de la Galería José de la Mano.

Add a comment (0)

MESA REDONDA SOBRE VIGENCIA DEL ARTE ABSTRACTO 2017

ARCOmadrid, 2017-22/II/2017

MARIE-CLAIRE DECAY

 

En primer lugar tengo que agradecer al Gobierno de Aragón la presentación del Museo Salvador Victoria de Rubielos de Mora, conjuntamente con prestigiosos Museos aragoneses, en el stand de esta Autonomía en  Arco-2017 --es un honor-- así como la organización de este coloquio en  el que se me ha pedido participar al lado de tres conocidos representantes del mundo del arte, el historiador Alfonso de la Torre, el coleccionista Javier Martin, y el director del Museo Salvador Victoria, Ricardo García  Prats, por los que siento una gran admiración.

Gracias también a los amigos y amigas que nos acompañan esta tarde, llegados desde varias provincias e incluso desde Francia.        

Por circunstancias de la vida, he sido testigo y participe de las experiencias de muchos de los artistas de la Generación de los Cincuenta, los Fifties, en su mayoría abstractos: sus luchas, sus anhelos, las exposiciones en las Galerías Juana Mordó o Edurne, las Bienales de Venecia, los  primeros experimentos informáticos en el Centro de Cálculo de IBM (y la Universidad de Madrid) y las interminables tertulias nocturnas sobre el Arte.  Casi todos estos amigos están representados en el Museo Salvador Victoria y no los voy a enumerar, pero quiero recordar a los historiadores y poetas que nos acompañaban en estas reuniones: Antonio Bonet Correa, Vicente Aguilera Cerni, Santiago Amón, Fernando Soria Heredia o Adolfo Castaño, entre otros.

Si el arte voluntariamente  abstracto nace con Kandinsky, tiene bastante más de un siglo y ya es  clásico en sus múltiples  acepciones: geométrica, constructivista, expresionista, gestual, lírica, etc… Y todas estas facetas de la abstracción, si bien forman  parte de la historia, también están presentes en nuestra vida cotidiana,  esencialmente en la decoración: carteles, fachadas de edificios, escaparates, joyas etc. Los grandes museos siguen mostrando obras abstractas: así el Guggenheim de Bilbao  presenta desde el pasado día 3 una exposición sobre el Expresionismo Abstracto, con 130 obras de Pollock, Rothko, De Kooning etc. Pero, además, tenemos  en este mundo globalizado, y desde luego en España,  jóvenes escultores y pintores cuya investigación estética,  llevada a cabo con seriedad y profesionalidad, enlaza de forma para mí muy conmovedora con la de las vanguardias abstractas de los Fifties.

En esta óptica, voy a intentar ofrecer, de forma breve, un análisis de la obra que están realizando, hoy día, seis artistas españoles, de clara adscripción abstracta, nacidos en las décadas de los setenta y ochenta del siglo XX:

El pintor Robert Ferrer i Martorell, creo que muchos de los asistentes a este coloquio habrán disfrutado su reciente exposición en el Espacio Valverde de Madrid.

El pintor Eduardo Barco cuya obra, una “Cierta deriva geométrica”, según la define Alfonso de la Torre,  cuelga actualmente en Tasman Projects de Madrid.

La escultora Diana García Roy, que trabaja con tesón y discreción en su estudio de San Sebastián de los Reyes en una obra de planteamiento oteiciano.

La pintora viajera Lourdes Castro Cerón que plasma las emociones estéticas e intelectuales sentidas por tierras vírgenes en óleos y dibujos de corte informalista.

El pintor Albano, que obtuvo el premio BMW en 2012, otro viajero que ha recorrido desiertos para trabajar  en una abstracción que ha evolucionado del lirismo a la geometría.

El escultor Javier Elorriaga, que conjuga escultura y arquitectura, en homenaje a Oteiza o Álvaro Siza.

Y, en último lugar, porque no quiero dejar de lado los numerosos artistas que incorporan elementos  informáticos al servicio de un planteamiento abstracto absolutamente clásico,  me ocuparé de la obra del pintor Gonzalo Torné,  que se dedica a la creación por ordenador desde que la Pollock-KrasnerFoundation de Nueva York le concedió, en 1998, la beca para la creación artística con nuevas Tecnologías.

En definitiva, como vamos a ver ahora, todos estos artistas trabajan en el vasto campo de una estética abstracta que, para ellos, evidentemente, es vigente. Y todos nos ofrecen un trabajo impecable, realizado a conciencia con materiales nobles, duraderos. Dejaré de lado, por falta de tiempo que no de interés, la investigación multidisciplinar llevada a cabo por varios artistas españoles y que me resulta extraordinariamente atractiva. Pero, al menos, quiero dejar constancia del trabajo de LRM Performance de Berta Delgado y David Aladro-Vico, un trabajo que une música, danza y escenografía abstracta, inspirada en las obras de artistas  como Martin Chirino o Manuel Rivera,  en búsqueda de nuevos horizontes.

 

ROBERT FERRER I MARTORELL (Valencia, 1978)

Vi por primera vez unas obras de Robert Ferrer, que no conocía, en la Feria Just-Madrid de 2011. Me llamaron la atención sus llamadas “Estaciones” realizadas con pequeños elementos de color que flotaban en cajas de metacrilato. En efecto, descubrí en ellas algo que me recordaba las cajas de luz de Salvador Victoria del año 1972  o las cajas luminiscentes de Sempere. Desde esta época, sigo la evolución de la obra de Robert Ferrer. Recuerdo que tenía una delicada obra de metacrilato y vinilo en la exposición “Trazos sensibles”, comisariada el año pasado por Javier Martin en el Museo Salvador Victoria de Rubielos de Mora. Y hace unas semanas disfruté su última exposición, titulada “Transición al equilibrio”, clausurada a finales de enero en el Espacio Valverde, una exposición que permitía al espectador apreciar la coherencia de la trayectoria del artista.

“Su obra no solo promueve la reflexión en torno al espacio pictórico, sino su ampliación allende la superficie de la obra, extensión de las preguntas que tientan la penumbra en múltiples direcciones. Antisolemne, versos escritos con lo mínimo, reducido el color, deja Ferrer hablar a las líneas que, a veces, parecen elevarse en laberinto mas también, otrora, expandirse como declarada travesía, gozosa e imparable, imperiosa pareciere, a la tridimensión o, repentinamente, viajar al centro y concentrarse”, escribe Alfonso de la Torre en su hermoso texto de presentación de esta exposición, evocando la herencia de Francisco Sobrino o Jesús Rafael Soto. Yo creo discernir otra herencia en alguna de estas últimas obras de Robert Ferrer que podrían tener un cierto parentesco con los “relieves de madera” de Francisco Farreras, “también creador  de una misteriosa poética en la que su obra contempla esa dimensión corpórea y una gravedad trascendente”, en palabras robadas a Alfonso de la Torre.

 

EDUARDO BARCO (Ciudad Real, 1970)

“Callar, hablar, destruir, construir” es el sugerente título de la actual exposición de Eduardo Barco en Tasman Projects. Me recordó inmediatamente un hermoso texto de José Luis Aranguren publicado en el catálogo de una exposición de Salvador Victoria en 1987: “No sé si es el origen o el fin, la creación, la construcción, la deconstrucción, la destrucción. Por las blancas rendijas ¿emergen, o se van, el secreto y la vida?...”. Además, nada más entrar en los espacios de Tasman Projects, me topé con un cuadrito que me llamó la atención por el círculo que lo centraba. Momentos después me dijo Eduardo que era un homenaje a Salvador Victoria. Por ello, no es sorprendente que Alfonso de la Torre describa a Eduardo Barco como un “infatigable revisitador de las vanguardias abstractas”.

Observa Alfonso de la Torre en el texto de presentación del catálogo de la exposición de Tasman Projects que Eduardo Barco es un “buscador de la perfección de lo inacabado, de la elevación de los misteriosos símbolos, de la expansión de las formas al pintar…”, “un artista capaz de hacer compatible orden y vibración: pintor, dibujante, constructor de formas en el espacio, explorador de la visión y obsesivo demiurgo de imágenes nuevamente creadas”. No se puede expresar mejor lo que he sentido al visitar esta exposición.

“Su mirada refiere lo frágil y lo fugaz”, subraya Alfonso de la Torre. Esta reflexión me resulta literalmente luminosa al ver las leves esculturas presentadas por Eduardo Barco en la misma exposición: son unos ensamblajes de madera, algunos pintados, o de resina, o de resina y  papel, exquisitamente sencillos, pero “procediendo de una ardua elaboración”,   puntualiza Alfonso de la Torre.

 

DIANA GARCÍA ROY (1972, Pamplona, Navarra)

Esta escultora trabaja varios materiales, pero partiendo siempre de una idea-clave: el entorno del hombre. Realiza en cera construcciones de pequeño tamaño, con vacíos interiores que sugieren hábitats de épocas lejanas o tal vez cuevas. Ella misma confiesa que los Etruscos son fuente de inspiración de su trabajo. Estas exquisitas esculturas se fundirán en bronce, y posiblemente ampliadas, tan pronto como se le ofrezca esta oportunidad a Diana García Roy.

Utiliza también, con gran valentía y una extraordinaria sensibilidad, el alabastro. Abre en esta piedra unas moradas, unos espacios translúcidos que, para mí, evocan a la Creta del Palacio de Cnossos, o unos misteriosos pasillos-túneles que me remiten a las moradas rupestres de Matera, en la Puglia italiana que visité recientemente. Pero, como lo subraya la galerista Margarita de Lucas en el catálogo de la exposición que inaugura Diana a finales del mes en Pamplona, “al mismo tiempo son piezas de hoy, depuradas, frescas, con sabor contemporáneo”.

Su investigación se centra ahora en el árbol o el bosque, con incorporación de elementos de escayola y un tratamiento esquemático, a la manera de la pintora Rosa Torres. Su última  obra, titulada “Ciudades aéreas de caña”,  consiste en “unas formas quebradas, reunidas en grupos que pisan suelo firme a través de cañas altas que nos remiten a otras vanguardias históricas conectadas con el Arte Póvera”, añade Margarita de Lucas  en el  catálogo ya  citado. En definitiva, se intuye siempre en la obra de Diana la presencia-ausencia del hombre.

 

LOURDES CASTRO CERON (1977, Cádiz)

Lourdes Castro Cerón ha establecido un muy personal  vínculo intelectual entre sus viajes por tierras prácticamente vírgenes –acaba de pasar cuatro meses en Mongolia-- y su obra, siempre abstracta. “El viaje es para mí material de trabajo, forma parte del proceso y proporciona contenidos para mi pintura….Procuro  acceder a territorios con una atmósfera específica, me refiero a la suma de agentes que hacen que un escenario sea como es: luz, temperatura, ruido, altitud, color, aire, viento, personas etc.”, explica esta Doctora por la Facultad de BB.AA. de la Universidad Complutense de Madrid, con una tesis “sobre el carácter plástico de los sistemas de notación en música, danza y poesía visual”.

Desde luego, nadie mejor que ella para dar las claves de su creación,  cuando escribe: “A través de la pintura penetro en los estratos internos de la realidad; me coloco frente a las cosas para que la materia plástica extraiga del comportamiento de la naturaleza una estructura básica: lo que constituye el origen de las cosas, lo que es permanente e invariable. La naturaleza primigenia (originaria) construye, disuelve, mancha, transforma, salpica, arrastra, dibuja. Proporciona imágenes que están al límite”.

Y sigue Lourdes con palabras rotundas:” El pensamiento abstracto se refiere a cosas fundamentales y se despoja de lo anecdótico y superficial.  Cuando hablo de abstracción,  me estoy refiriendo al modo de analizar, contemplar y estudiar las cosas, cada vez más desde su íntimo ser, desde su esencia o naturaleza. Pinto reflexionando sobre conceptos abstractos y recibiendo impactos emocionales del natural”.

Y la obra de Lourdes es, de forma inequívoca, el fiel reflejo de las emociones que acumula en el curso de estos largos viajes de exploración, una pintura entre informalista y gestual, con un gama de azules,  grises y colores inciertos, una pintura que me retrotrae a los años cincuenta y a la actionpainting, a un Joan Hernández Pijuan, a un José Guerrero, a un Salvador Victoria, para citar solamente a pintores españoles.

 

ALBANO HERNÁNDEZ DOMINGUEZ  (1988, Ávila)

Albano Hernández Domínguez, conocido como “Albano” a secas,  es seguramente el joven pintor español más premiado en estos últimos años.  Recibió el Premio BMW del 2012, y citaré solamente el último que le ha sido concedido, el Premio Artemisia de Pintura, en septiembre de 2016, por un cuadro titulado  “Atlantis, Atlas 1632”, una obra con grandes manchas geométricas donde predomina el verde, color por el que siente predilección. 

Vive y trabaja entre Cambridge, Madrid y Ávila, y no deja de tener algunos puntos en común con Lourdes Castro Cerón: su amor a la naturaleza y el haber recorrido desiertos para trabajar a partir de recuerdos en una abstracción geométrica, o más exactamente geometrizante, según el término preferido de Salvador Victoria.

Una exquisita obra suya formaba parte de una exposición colectiva que vuelvo a citar hoy: “Trazos sensibles”,  comisariada por Javier Martin en el Museo Salvador Victoria de Rubielos de Mora,  de marzo a junio del 2015. Esta obra del año 2010 titulada “De cómo surge un tercer lugar entre otros dos”, un lienzo de 80 x 80 cm, en el que un gran espacio verde ocupa la mayor parte del lienzo, está reproducida en la portada del tríptico editado para esta exposición, la nº 33 de las organizadas en el museo rubielano.

Y claro viene a cuenta lo que escribía sobre la obra de Albano Juan Manuel Bonet en mayo de 2011: este joven abulense “navega por aguas abstractas líricas, y concediéndole gran importancia a la extensión, y al vacío, activado por ciertas zonas o núcleos matéricos, a veces con algo de islotes en la inmensidad del océano”.  Estas extensiones tan importantes en esta época en la obra de Albano han evolucionado hacia una geometría de carácter introspectivo, la que contemplamos en su obra “Atlantis, Atlas 1632”.

Esta obra muy reciente, de 146 x 114 cm, que obtuvo el Premio Artemisia creado por la Concejalía del Distrito Moncloa-Aravaca del Ayuntamiento de Madrid,  ofrece figuras geométricas superpuestas, también con preponderancia del verde, y entre las cuales aparecen unos elementos, diría que lúdicos, cuadriculados o con un fragmento de tablero.  

 

JAVIER ELORRIAGA (1959, Galdakao. Vizcaya)

Este entrañable escultor vasco, que hizo periodismo antes de cursar la carrera de Bellas Artes, es uno de los investigadores más clarividentes de hoy día en lo que se refiere al arte abstracto geométrico y a su conexión con la arquitectura.  Presentó la exposición “Oteiza. El ser estético”,  inaugurada el 25 de octubre de 2014, en el Museo Salvador Victoria. Yo creo que nadie de los asistentes a este acto ha olvidado la brillante intervención de Javier Elorriaga y sus gráficos realizados rapidísimamente en una inmensa cartulina blanca. 

No puede resistirme al placer de evocar  también la exposición que ofreció el escultor vasco en el Museo Salvador Victoria de julio a octubre del año pasado. El 17 de julio, lucía en Rubielos de Mora un sol espléndido y el escultor decidió dejar gran abiertas todas las ventanas de nuestra sala de exposiciones temporales, cosa que nunca se nos había ocurrido en las exposiciones anteriores. Entraba la luz a raudales, atravesando sus llamados “ensayos”, es decir sus esculturas de vidrio y piedra, dándoles una profundidad increíblemente bella, que nos remitían a los volúmenes de Álvaro Siza.

En el texto que escribió para el tríptico editado con motivo de esta exposición, Javier hablaba del “meticuloso cálculo geométrico que funda la memoria plástica del humano artista y sus símbolos, una especie de mediador físico en donde la materia de la vida toma contacto real con la materia del Universo” y se preguntaba “si las obras de arte podrían, más allá del tema que tratan y de la alegoría que evocan, ser una suerte de memoria antigua sobre aquello que llamamos vida y su origen”, en un planteamiento que se me antoja muy cercano al de Diana García Roy o Lourdes Castro Cerón.

 

GONZALO TORNÉ (1949, Jerez de la Frontera)

He dicho al principio de esta charla que Gonzalo Torné se apoya en el ordenador desde que le fue otorgada una beca de la Fundación norteamericana Pollock-Krasner en el año 1998. Tengo que precisar que  ya había sido becado por esta Fundación en el año 1986, siendo el único artista español al haber obtenido esta importante ayuda. Esta institución fue fundada gracias a la fortuna que dejo a su muerte la pintora Lee Krasner, una de las pioneras del expresionismo norteamericano, que estuvo casada con Jackson Pollock.

Gonzalo Torné, un pintor, muy colorista, cuya obra realizada con las más modernas tecnologías, sigue fluctuando entre “razón y emoción”, en términos suyos, se define  a sí mismo como sigue: (lo cito textualmente) “Ante todo, soy un pintor abstracto que pinta. La utilización de los más variados soportes, ya sean físicos, pantallas, lumínicos, fijos, secuenciales etc… no es lo relevante en la creación plástica, de hecho una misma obra puede ser concebida para distintas presentaciones según necesidades  bien de la obra en sí o de los espacios disponibles…. Por todo ello la utilización en los procesos creativos de las nuevas tecnologías requiere de saberes antiguos”.

Gracias, Gonzalo Torné por esta toma de posición tan clara y que comparten, seguramente, muchos artistas que apoyan su creación  en los medios tecnológicos más vanguardistas.

No sé si conviene o no dar una nota puramente personal en una charla como la de hoy. Pero me van a permitir que les diga que haber disfrutado de la compañía y del cariño de la mayoría de los artistas de esta generación de los Fifties fue no sólo una gran suerte sino un verdadero privilegio, y me refiero muy especialmente a tres de ellos, por supuesto sin hablar de mi marido, Doro Balaguer, Lucio Muñoz y Martin Chirino. Y como el arte sigue formando parte de mi vida, tengo que añadir que poder contar, hoy, con la confianza de artistas muy jóvenes, como los que acabo de citar y otros muchos que no me cabían en esta intervención, es un lujo y una fuente de alegría.

 

CONCLUSIONES

Antes de terminar, quiero recordar una afirmación rotunda de Salvador Victoria, en el curso de sus “Conversaciones con Jesús Cámara” de marzo de 1984: “Sentí la abstracción como un camino de pureza dentro de la plástica y no sé si fue una postura excesivamente fuerte, pero la he mantenido”.  Para Salvador, este “camino de pureza” era el camino de la creación pura, la creación sin condicionantes, en definitiva la creación intelectual, o tal vez metafísica.  En definitiva, Salvador y sus amigos de los Fifties dejaron un mensaje espiritualista y plástico extraordinariamente rico, un mensaje apasionado y apasionante. Un mensaje que ha trazado  una profunda senda en la que siguen caminando, con medios e instrumentos cada vez más sofisticados, muchísimos jóvenes creadores.

En conclusión, si me limité a dar algunas pistas sobre  un número  realmente reducido de artistas, todos ellos jóvenes, es porque los conozco personalmente, porque conozco y me interesa su obra y  porque admiro su voluntad de constante superación. Pero quiero insistir en el hecho de que trabajan actualmente, muchas veces en soledad y sin ningún apoyo,  alejados de las modas y de la espectacularidad, en España o en la diáspora, numerosísimos y valiosos artistas españoles de cualquiera de las tendencias abstractas, con valentía, tesón y perseverancia, en busca de sus sueños. Yo creo que la mayor parte de ellos  seguirán por esta senda, una senda que no es más fácil que la  elegida por los artistas  en los años 50  del siglo pasado, pero eso sí, llena de posibilidades para los hombres y las mujeres que se dedican en cuerpo y alma a la creación pura.

 

Add a comment (1)

Vanitats, intel·lecte, espiritualitat (Anuaria de Oro)

Premio Anuaria a la mejor cubierta de un libro 2016

 

La portada libro-catálogo diseñado por Espirelius y editado por el Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana con motivo de la exposición "Vanitats, intel·lecte, espiritualitat" ha obtenido el Premio Anuaria a la mejor cubierta de un libro 2016.

 

Vanitats, intelecte, espiritualidad. colección Ars Citerior

 

Ante la premisa del comisario de la exposición, Javier Martín, de que ninguna de las obras de la Colección Ars Citerior tomase protagonismo sobre las demás, se resolvió la cubierta del catálogo centrando la atención en la labor de investigación que desempeña el coleccionista de Arte. Se representa esta búsqueda con una angosta abertura que permite el paso de la luz y las imágenes. Serigrafía blanca sobre papel de fécula de patata sublimada.

 

http://www.veredictas.com/index.php?md=premis&accio=guanyadors&id_categoria=830

Add a comment (2)

Vigencia de la abstracción

ARCO 2017

 

Mesa redonda en torno al tema: "Vigencia de la abstracción"


Lugar: Stand del Gobierno de Aragón (Departamento de Cultura) ARCO
Día y hora: 22 de Febrero a las 17,50 horas
Presenta y coordina: Ricardo García Prats, Director del Museo Salvador Victoria
Intervienen: Marie-Claire Decay, esposa de Salvador Victoria
                   Alfonso de la Torre, Teórico y Crítico de Arte
                   Javier Martín, Coleccionista de Arte y Director de Ars Citerior
 
 
Museo Salvador Victoria

Add a comment (1)

1.000.000 de VISITAS

Recientemente hemos llegado en nuestra web a  1.000.000 de visitas. Damos las gracias a todos aquellos que lo habéis hecho posible.

Para celebrarlo os remitimos los enlaces de cada uno de los artículos que dentro de cada sección han tenido un mayor número de visitas en el último año y medio, tiempo transcurrido desde nuestras 500.000 visitas hasta la actualidad.

- Exposición Hernández Pijuan - Sempere. Signo y Línea en el Paisaje ( 2500 visitas)

http://www.javierbmartin.com/index.php/anuncios/2443-hernandez-pijuan-sempere-signo-y-linea-en-el-paisaje-invitacion

- Leyendo cuadros. Mirando historias: Los coleccionistas ( 1600 visitas)

http://www.javierbmartin.com/index.php/leyendo-cuadros-mirando-historias/1826-entrega-33-victor-camaralos-coleccionistas

- Entrevista 10+UNA al coleccionista Juan REDÓN ( 1450 visitas)

http://www.javierbmartin.com/index.php/entrevistas-10una/2338-entrevista-10una-al-coleccionista-juan-redon

Recién Pintado. Eutiquio Estirado ( 1900 visitas)

http://www.javierbmartin.com/index.php/recien-pintado/2300-eutiquio-estirado-recien-pintado

- Expone: Susana Guerrero ( 1100 visitas)

http://www.javierbmartin.com/index.php/expone/2622-expone-susana-guerrero

 

Add a comment (4)

Papers i collages per a Joan Valls


Lugar: Llotja de Sant Jordi, Alcoi

Exposición: del 6 de abril hasta el 28 de  mayo de 2017.

Inauguración: Jueves 6 de abril a las 20h.

Comisario: Javier Martín


Artistas participantes:

ALBANO  - Aina ALBO - Andreu ALFARO - Elena ALONSO -  Josep ANZO - Elena ASINS - Marlon de AZAMBUJA -  Waldo BALART - Nestor BASTERETXEA - Arcadi BLASCO - Manuel BOIX - Enrique BRINKMANN - José Manuel BROTO - Monika BUCH - Víctor CÁMARA - Rafael CANOGAR - Carlos CARTAXO - Julián CASADO - DIS BERLIN - EQUIP REALITAT - EQUIP CRÓNICA  - Eutiquio ESTIRADO - Francisco FARRERAS  - Robert FERRER i MARTORELL - Tomás GARCÍA ASENSIO - Pep GARRO - Joan GENOVES - José Luis GÓMEZ PERALES - Josep GRAU-GARRIGA - José GUERRERO - Josep GUINOVART - Joan HERNÁNDEZ PIJUAN - José LEGUEY - Guillermo LLEDÓ - Antonio LORENZO - Rafa MACARRÓN - Aurèlia MASSANET - Tomás MENDOZA - Antoni MIRÓ - Joan MIRÓ  - Pedro MUIÑO - Juan OLIVARES - José Miguel PEREÑIGUEZ - Guillermo PÉREZ VILLALTA - Águeda de la PISA - Jaume ROCAMORA - Gerardo RUEDA - Manuel SALINAS - Maya SARAVIA - Josep SOU - Antoni TÀPIES - Joan Josep THARRATS - Lidia TOGA - Gustavo TORNER - Ramón URBÁN - José VENTO - Daniel VERBIS - Salvador VICTORIA - José María YTURRALDE - Fernando ZÓBEL.


Papeles y Collages

 

“Sols hem après la dura noció
de saber l'escassesa del bé propi”

(Solo hemos aprendido la dura noción de la escasez del bien propio)

Joan Valls

 

Cuando hablamos de obra sobre papel, la primera imagen que nos suele venir a la mente es la de un dibujo, porque esta manifestación artística ha sido desde hace siglos una de las maneras más utilizadas por el hombre. En el Renacimiento los dibujos sobre papel no se llegaban a considerar como obra, sino como un ejercicio de mano o como un boceto para posteriormente materializar la idea en una gran obra sobre un soporte más “noble”. De este modo la obra sobre papel carecía de un fin en sí mismo y en muchos casos acababa siendo destruida.

Poco a poco la obra sobre papel fue ganando mayor relevancia, pues las nuevas técnicas de pintura utilizadas fueron conviviendo dentro de la misma pieza y se iban complementando, dando nuevas posibilidades pictóricas y una nueva relevancia y proyección a la composición creada sobre el papel.

Con la llegada del siglo XX y ciñéndonos a nuestro país, los pintores españoles llegaron a realizar gran cantidad de obra sobre papel, unos por la importancia que le conceden al dibujo (Luis Fernández, Dalí, Maruja Mallo), otros debido a la simple escasez de medios, como fue el caso de Julio González, quien utilizó dicho soporte para dibujar con grafito numerosos retratos de campesinas o de su compañera Marie Therese.

De la mano de Eusebio Sempere y Abel Martín llegó a España, a finales de la década de los cincuenta del siglo pasado, el método serigráfico. La obra seriada sobre papel interesó a muchos pintores y ayudó a difundir el arte contemporáneo en nuestra sociedad. La serigrafía fue el principio de muchas de las colecciones, que luego derivaron hacia la pieza única. Como dijo Fernando Zóbel, ”Una colección puede comenzar con un  grabado de Durero, y con el tiempo ir adquiriendo algún dibujo y así sucesivamente. Se trata de un proceso de aprendizaje”.

Sempere y Martín aprendieron la técnica serigráfica en los talleres del artista Wilfredo Arcay, en el París de los años cincuenta. El estampador cubano innovó la divulgación del arte con esta técnica, de origen americano y desconocida en Europa. Para Arcay, la serigrafía no era una reproducción de obra “sino una forma de reinventar junto al artista una obra en estampa que permita cambiar tamaño, color o soporte”. Durante el aprendizaje de esta técnica, Abel Martín ya realizó obras para artistas de la talla de Mortensen, Herbin, Vasarely o el arquitecto francés André Bloc.

En 1958, tras su vuelta definitiva a España, Martín y Sempere realizaron para Lucio Muñoz uno de los primeros trabajos serigráficos. A partir de ese momento y en los años siguientes comenzaron a producir estampaciones para la mayoría de los artistas de la época, muchos de ellos relacionados con el mundo artístico de la ciudad conquense: José Guerrero, Antonio Lorenzo, Manolo Millares, Manuel H. Mompó, Gerardo Rueda, Antonio Saura, Gustavo Torner o Fernando Zóbel. Abel Martín estampó las primeras ediciones para el Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca por encargo de Zóbel: la primera fue de César Manrique fechada en 1963, aunque se realizó la serigrafía a principios de 1964.

Ha habido momentos puntuales donde la obra sobre papel, no fue una elección, sino una imposición debido al método utilizado. Hablo de finales de los sesenta en los Seminarios del Centro de Cálculo de la Complutense de Madrid (1968-1970). Los pintores que se acercaron a aquellas primeras computadoras (Manuel Barbadillo, Tomás García Asensio, Gerardo Delgado, José Luis Gómez Perales, Abel Martín, Manolo Quejido,  Eusebio Sempere, Soledad Sevilla, o José María Yturralde entre otros) realizaron sus obras modulares sobre papel plotter, y en algunos casos el resultado obtenido lo pasaron a serigrafías o  litografías.

Con la entrada del siglo XXI, el uso y valoración del papel ha tenido un gran resurgimiento entre los artistas, debido a factores como la facilidad en el manejo y el transporte del mismo, su bajo coste económico y el auge que el dibujo ha tenido en las generaciones más jóvenes como expresión artística en sí misma. En palabras del pintor de Guillermo Pérez Villalta en su libro “Melancólico Rococó”: “El dibujo está hoy en una nueva fase dorada. Parece que la ortodoxia moderna lo salva, quizás porque no es pintura y, si se hace sobre la pared o sobre un papel roto, parece menos clásico. Pero lo que sigue atrayendo del dibujo es esa fragilidad, esa casi nada, esa cosa directa del cerebro a la obra.”

Para hablar del collage tenemos que remontarnos a 1910 cuando Braque introdujo arena y serrín en sus cuadros cubistas, lo que dio lugar al antecesor del papier collé, que vería su primera luz el 13 de septiembre de 1912, cuando encontró en una droguería de Aviñón algunos papeles pintados imitando la madera. Al llegar a casa, en la localidad rosellonesa de Céret, cortó tres trozos de ese papel, los pegó sobre un papel Ingres, dibujó con carboncillo unos trazos que unían los pedazos y escribió las palabras BAR y ALE. A la obra la tituló Frutero y vaso. En octubre, Picasso realizó su escultura Guitarra utilizando recortes de cartón. Pero el primer cuadro considerado un collage, curiosamente fechado en mayo de 1912, es Bodegón con trenzado de silla. En el mismo, Picasso incorporó a uno de sus bodegones un hule de los utilizados como mantel de bar, con la peculiaridad de que el estampado de este hule es diseño de asiento de rejilla. Con esta acción revolucionaria para el arte, no solo hay que destacar la incorporación de un elemento no pictórico a la obra, sino también la incorporación de un objeto fabricado en serie (el hule) a un objeto artesanal hecho a mano (el cuadro).

Como defensor de la obra realizada sobre papel, he querido que la exposición “Papers i collages per a Joan Valls” sirva para acercar la frescura de las obras con este soporte. Por cronología los artistas seleccionados van desde Antonio Lorenzo (Madrid, 1922-2009) a Albano (Ávila, 1988), con piezas de diferentes tendencias plásticas y con distintas técnicas, que abarcan desde el grafito hasta el acrílico, pasando por el gouache o las ceras, pero siempre  utilizando el papel como soporte o con la técnica de collage. Una vez más deseamos aumentar el interés por este soporte y esta técnica y anhelamos desterrar para siempre la frase vigente durante muchos años escrita por  Fernando Zóbel, cuando allá por los años setenta habló del “El amable desprestigio del papel” en España.

                                                                                              Javier Martín

 


Add a comment (0)

Conciencia Perceptiva. Arte concreto español en la colección Escolano

“Conciencia Perceptiva. Arte concreto español en la colección Escolano”.

Salas Miquel Viladrich del Palacio Montcada de Fraga.

Se podrá visitar hasta el 22 d enero de 2017. De martes a sábados de cinco a ocho de la tarde y los domingos y festivos de 11,30 a 13,30 y de 17 a 20 por la tarde.

Entre los pioneros del arte óptico-cinético destaca Eusebio Sempere que se encuentra representado con la carpeta de serigrafías denominada "Alhambra". También estará respresentados Julio Plaza; la carpeta de aguafuertes “Lunaiae” de Pablo Palazuelo; y las “Figuras Imposibles” de Yturralde. Las piezas proceden de colecciones conservadas en el IAACC Pablo Serrano.

Add a comment (0)

La perspectiva constructivista del pintor Julián Casado

 

Julián Casado. Serie Malevitch

 

Lugar: Centro Cultural Isabel de Farnesio en C/Capitán, 39, Aranjuez.

Fechas: Exposición del 7 al 27 de noviembre de 2016.

Horario: De lunes a sábados de 17:00 a 21:00 horas.

La exposición estará compuesta por la serie de 42 lienzos dedicados a Malevitch realizada entre los años 1978 y 1982.


Julián Casado. Serie Malevitch


El pintor que había ido elaborando su pintura, desde el año 1969, en torno a la creación de un espacio lumínico partiendo de figuras geométricas muy sencillas, experimentó, entre los años 1978 a 1982, una orientación y un impulso nuevo.

En 1978 leía el libro de Giulio Carlo Argan “El Arte Moderno”.  Y en las páginas dedicadas a Casimir Malevitch, pintor y teórico de la pintura, encontraba formulado el principio motor que configurara la etapa “suprematista” de este pintor ruso: "la estructura funcional de la imagen crea el espacio, el cual se visualiza en un símbolo geométrico”.

 

Julián Casado. Serie Malevitch

 

Mediante este principio, se le planteó, al pintor, la cuestión siguiente: si se variaría la funcionalidad de la estructura de la imagen, permaneciendo idéntica ésta y su interna estructura ¿variaría el espacio plástico?

El problema consistía en cómo hacer variar la función de la estructura de la imagen. Dada la experiencia del pintor en el análisis y en la síntesis del efecto” luz”, a partir del color, experimentando en sus obras anteriores, la variación de la función de la estructura de la imagen tendría que venir determinada por la ilusión lumínica.

 

Julián Casado. Serie Malevitch

 

Quedaba así determinado el horizonte que habría de configurar su obra en lo sucesivo: los cuadros aquí presentes tratan, pues, de la verificación experimental de una hipótesis: mostrar, pictóricamente, que el espacio plástico-cualquier espacio- no es una realidad primaria, originaria, sino que se trata de una realidad derivada de la cualidad espaciosa, es decir, “matérica”, de la imagen. La prueba, por tanto, de esta afirmación teórica, la constituyen los cuadros aquí exhibidos.

La condición que se impuso el pintor era que la imagen y su estructura permanecieran idénticas en cada una de las posibles variaciones espaciales. Eligió, pues, lienzos de un mismo tamaño, O,8 x 100 cm., e imaginó un cubo escorzo, con dos pirámides inscritas en él, sobre un rectángulo por el que debería emerger la luz; este “elemento lumínico”, no perteneciente a la estructura de la imagen, permitiría la variación funcional, la cual vendría determinada por el diverso modo de quedar iluminados los distintos elementos estructurales de la imagen.

 

Julián Casado. Serie Malevitch

 

Dicho así, pudiera creerse que el pintor tenía claro, desde el inicio, la realidad variacional del espacio plástico. Y no era así. Tan sólo se trataba de una hipótesis que era necesario verificar. Y la única manera de verificación era ponerse a pintar: lo que era solamente ”previsión” teórica tenía que llegar a ser una “visión” empírica.

Tras los primeros balbuceos en el planteamiento de la variación, cuyos primeros pasos son patentes en los momentos iniciales de la “serie”, arribaba el pintor, cinco años después de iniciada la experiencia, a la plena posesión del principio que, partiendo de estos 42 cuadros que constituyen su análisis, rige su actual obra pictórica. El espacio plástico se encuentra, y por tanto, depende de la espaciosidad de la imagen plástica. Se constituye, pues, en unción de la respectividad posicional de los elementos que construyen estructuralmente la imagen para que, ipso facto, quedasen modificados a una todos los demás elementos, y, en su virtud, quedase modificado el espacio plástico mismo.

 

Julián Casado. Serie Malevitch

 

A partir de esta experiencia fundamental, la obra del pintor no es sino el moroso despliegue de esta verdad que le fue poseyendo según pintaba la “Serie Malevitch”. Sólo los últimos seis cuadros de la serie son la expresión plenaria del principio teórico que la dio origen; la luz, penetrando por seis diversos lados del rectángulo e iluminando los diversos elementos de la imagen, genera seis últimos cuadros el espacio y el tiempo se convierten, paradigmáticamente, en toda la realidad del cosmos. Espacio y tiempo quedan, pues, unidos en la realidad. Y, por tanto, sucede que toda la serie sea, en definitiva, una reflexión filosófica sobre el comportamiento de la materia en el cosmos.

Toda la serie, sin embargo, los 42 cuadros que la integran ( podrían haber sido muchos más), no son otra cosa que momentos secuenciales de una misma realidad plástica.

 

(Texto reproducido en "Julián Casado". Serie Malevitch. Ayuntamiento de Aranjuez, 2004)

(imágenes gentileza Elia Fernández y Javier Plaza)


Julián Casado. Serie Malevitch


Julián Casado. Serie Malevitch




Add a comment (0)

Escuchar con los ojos Arte sonoro en España, 1961-2016

Fundación Juan March, Madrid

14 octubre 2016 15 enero 2017

En las tres últimas décadas, el sonido presentado, usado, evocado o articulado en el medio artístico ha confluido en el aglutinante anglosajón Sound Art (y también en el alemán Klangkunst, con un significado algo distinto), y el así llamado arte sonoro ha ido consolidándose casi como una nueva categoría artística, gracias a exposiciones monográficas en museos y galerías, a la aparición de bibliografía especializada, el desarrollo de estudios específicos en el ámbito académico y la aparición de nuevas disciplinas relacionadas con el arte sonoro, como los llamados Sound Studies, la réplica sonora a los relativamente recientes Visual Studies.

La exposición Arte sonoro en España (1961-2016) pretende mostrar los orígenes, la diversidad de trayectorias y la vitalidad del arte sonoro realizado en nuestro país desde 1961 hasta nuestros días. Mediante la amplitud y variedad de las obras escogidas y un extenso material documental, la exposición quiere hacer visible (y sobre todo audible) el sonido organizado con criterios artísticos en nuestro país, incluso en unos tiempos (las décadas de los 60 y los 70) en los que el propio término "arte sonoro" no había sido aún enunciado como tal.

Add a comment (0)

Ruta Sempere

La Ruta Sempere reúne en un libro todos aquellos lugares de la ciudad de Alicante en los que el artista cinético Eusebio Sempere dejo su impronta, como en el MACA, las esculturas de la Pirámide y Como una estrella, el pavimento de la Avenida Óscar Esplá,  y el Relieve Metálico del aeropuerto de Alicante-Elche, entre otros.

Add a comment (0)

Francisco Farreras en el Museo Salvador Victoria

 

Farreras. Museo Salvador Victoria

688 A. Relieve de maderas. 2005. 80 x 100 cm.

 

Museo Salvador Victoria, Rubielos de Mora (Teruel)

Inauguración, sábado 22 de octubre de 2016, a las 20h.

Exposición abierta hasta el 29 de enero de 2017.

 

Francisco Farreras en el Museo Salvador Victoria de Rubielos

 

 

Farreras. Proporción y contención

 

Cada obra que se muestra en esta exposición va unida a una conversación, a un encuentro entre el pintor y el que escribe este texto, ávido de comprender y conocer no solo la obra si no al ejecutor de la misma. Han pasado quince años desde un primer encuentro, cargado de amabilidad por parte de Farreras y de timidez por la mía, algo que no impidió aceptar la invitación de conocer su estudio.

En la planta más baja de su casa, con salida al jardín, se encuentra su estudio-taller. Y digo taller porque desde que en 1987 comenzó sus “relieves de maderas”, numerosos materiales y herramientas son necesarios para transformar unos cartones, unas tablas y unas cuerdas en una composición ordenada, donde la proporción y la contención crean el perfecto equilibrio. El autor llegó a esta etapa tras la experiencia de los “coudrages”, donde trabajó con maderas y telas cosidas, que le daban a las obras un volumen que hasta entonces no existía como realidad palpable. De estas etapas previas hemos querido mostrar en esta exposición dos obras de pequeño formato (collage de 1975 y coudrage de 1985), que sirven para comprender esos dos grandes pasos que tuvo que realizar Farreras para que sus obras no quedaran ancladas a dos dimensiones.

La obra de Francisco Farreras está llena de tensiones y fuerzas, como si cada pieza de madera buscara su propio espacio para encontrar la estabilidad y el reposo definitivo. Efectos que se ven acentuados con la iluminación vertical, un baño de luz que deja salir las diferentes tonalidades que se encuentran escondidas en la superficie. Tan importante es el modo de iluminarlas que siempre deja escrito en la trasera el modo de hacerlo, y solo siguiendo esta recomendación sus composiciones alcanzan la máxima expresión plástica.

La presente muestra está formada por una veintena de obras de pequeño y mediano formato. A excepción de las dos piezas ya citadas, recorren veinte años de trayectoria de uno de los principales protagonistas de siete décadas de la pintura en nuestro país. En ellas podemos distinguir las diferentes etapas de sus relieves: los contrastes entre zonas claras y oscuras de mediados de los noventa; sus azules y blancos de comienzos de dos mil; sus posteriores maderas en tonos tostados, donde los relieves son más planos; al año dos mil diez, cuando construye composiciones más límpias, desnudas, con una clara influencia oriental. En los tres últimos años ha realizado una serie de formato reducido en un intento de mayor simplificación: un par de elementos son suficientes para dar expresividad estética a cada una de las composiciones.

Javier Martín

Comisario de la exposición

 

 Farreras. Museo Salvador Victoria. coleccion ars citerior

Relieve de madera nº 7. 1994. 50 x 40 cm.

 

Biografía

 

Francisco Farreras  nació en 1927. Tras la guerra civil, se trasladó con su familia desde Barcelona a Murcia y más tarde a Tenerife. En Murcia estudió bajo la tutela del pintor Antonio Gómez Cano (1940) y posteriormente de la de Mariano de Cossío en la Escuela de Artes y Oficios de Santa Cruz (1941). En 1943 se instaló en Madrid. Realizó los estudios de Bellas Artes en la Escuela de San Fernando de Madrid, donde obtuvo el título de Profesor de Dibujo en 1949.

Francisco Farreras fue seleccionado para la I Bienal Hispanoamericana en 1951.  Realizó varios viajes a París entre 1952 y 1954, hospedándose en el Colegio de España de la Ciudad Universitaria. También viajó por esta época a Bélgica y Holanda. En 1955 realizó su primera exposición individual en la galería Biosca de Madrid. En 1956 ganó por concurso el proyecto y la ejecución de trece pinturas al fresco para los muros de la Capilla del Castillo de las Navas del Marqués (Ávila). Tras este período descubre las posibilidades plásticas que le ofrece el papel de seda y su uso para la realización de collages.

Participó en la mayoría de las muestras itinerantes organizadas por el Ministerio de Asuntos Exteriores a través de Europa y América. Fue seleccionado por los Museos de Arte Moderno y Guggenheim de Nueva York, y la Galería Tate de Londres, para figurar en las muestras de pintura española que llevaron a cabo. En el año 1963 viajó a Escandinavia, a México, y más tarde se trasladó a Nueva York donde residió dos años.  Para el Pabellón Español de la Feria Mundial de Nueva York, realizó un gran mural-collage. Expuso en repetidas ocasiones en la galería Bertha Schaefer. Aunque ausente de España, se integró al grupo de artistas de la Galería Juana Mordó de Madrid, donde expuso repetidas veces. En 1966 regresó definitivamente a España.

Durante la década de los setenta participó en la muestra de artistas españoles que organizó el Museo de Arte Contemporáneo de México. Firmó contrato de exclusividad con la nueva galería Juana Mordó – Mendoza durante dos años (1975-1977). Expuso en la galería Trece de Barcelona y en el Museo de Arte Contemporáneo de la Jolla de California.

En el año 1982 realizó por encargo un gran mural-collage para el aeropuerto Madrid-Barajas. Este trabajo supuso la ruptura con el collage plano y la aparición de la tercera dimensión en sus obras. A mediados de la década de los ochenta confecciona los denominados “coudrages”, que fueron el paso intermedio para llegar a sus definitivos, reconocidos y reconocibles “Relieves de maderas”, que comenzó en 1986.

En 1990 realizó una exposición de relieves en la Galería Scheffel de Bad Homburg (Alemania). También llevó a cabo un mural-relieve para el Hotel Príncipe de Asturias en la Isla de la Cartuja de Sevilla. Durante la década de los noventa se sucedieron exposiciones individuales en Santander, Sevilla, Córdoba, Granada, Madrid, the Peyton Wright Gallery de Santa Fé (Nuevo México), Berlín, Munich y en el Viejo Ayuntamiento de Lahr (Alemania). En colaboración con la Galería Scheffel participó en 1994 en varias ferias internacionales: Colonia, Chicago, Frankfurt, etc. En 1995 su obra está presente en la feria de ARCO de Madrid con un relieve de gran formato, por el cual la Asociación de Críticos de Arte le concedió el segundo premio internacional como la mejor obra expuesta.

De octubre de 1999 a enero de 2000 realizó una retrospectiva en el Centro Cultural de la Villa de Madrid, por la que obtuvo la Medalla de La Asociación Madrileña de Críticos de Arte a la mejor exposición del año.

Con la entrada del nuevo siglo comenzó una nueva etapa, donde las piezas van perdiendo parte del volumen y abigarramiento central tan característicos de años anteriores. Expuso sus nuevos trabajos en Casa da Cerca-Centro de Arte Contemporáneo de Almada (Portugal), Museo de Arte Contemporáneo de Elche (Alicante), las Galerías Rayuela (Madrid), Echauri (Pamplona), Val i 30 (Valencia), Marita Segovia (Madrid), Van Dyck (Gijón), Prova de Artista de Lisboa (Portugal), Miguel Bombarda de Oporto (Portugal) y de nuevo con la Rieder de Munich.

En 2013 participó en los Escaparates de El Corte Inglés-Ámbito Cultural. Y un año más tarde expuso en las galerías madrileñas ArtePaso y Galería Odalys. En 2015 publicó un catálogo con los trabajos de pequeño formato realizados entre los años 2008 y 2014, usando los restos de cartones, cuerdas y maderas de otras obras ya realizadas en mayor formato en años precedentes, en un ejercicio de simplificación y reducción compositiva.

 

Farreras. Museo Salvador Victoria. coleccion ars citerior

1020 A. Técnica mixta. 2014. 17 x 15 cm.

 

imágenes gentileza del artista

 

 

 

 

 

Add a comment (3)

Adjuntos:
Descargar este adjunto (hoja de sala.pdf)hoja de sala.pdf[ ]212 Kb
Descargar este adjunto (Relación de artistas.pdf)Relación de artistas.pdf[ ]294 Kb

Vanidades - Intelecto - Espiritualidad

Exposición que tendrá lugar del 9 junio al 25 de septiembre de 2016 en el Centro del Carmen de Valencia.

Inauguración: Jueves 9 de junio  a las 20h.

Centro del Carmen, calle Museo, Valencia.

Comisario: Javier Martín.

Se editará un catálogo con el texto "Estirpe de coleccionista" escrito por el críitico e historiador Alfonso de la Torre.

"Existentes los coleccionistas desde tiempo inmemorial, no parece haber fuerza capaz de extinguirlos, antes aún: a pesar de ese estatus extraño, a medio camino entre la manía y la presumible locura por el objeto artístico, parecen ser considerados en nuestro tiempo con un aura especial.   Si en el pasado su existencia podía ser explicada como una rareza, casi como una anomalía, hoy su compañía parece aportar distinción a la monotonía de la rutinaria vida social". (Alfonso de la Torre: "Estirpe de colecccionista")


vanidades, intelecto, espiritualidad. ars citerior


Artistas participantes:

ALBANO - Mar ARZA - Elena ASINS - Marlon de AZAMBUJA - Waldo BALART - Manu BLÁZQUEZ - Bonifacio ALFONSO - Monika BUCH - Víctor CÁMARA - Rafael CANOGAR - Julián CASADO - Damián DÍAZ - DIS BERLIN - Eutiquio ESTIRADO - Carlos EVANGELISTA - Francisco FARRERAS - Inma FEMENÍA - Robert FERRER i MARTORELL - Hugo FONTELA - Pedro GARCÍA RAMOS - Pep GARRO - José Luis GÓMEZ PERALES - José GUERRERO - Josep GUINOVART - Joan HERNÁNDEZ PIJUAN - José María IGLESIAS - LIDÓ RICO - Guillermo LLEDÓ - Ángel LUQUE - Rafa MACARRÓN - Víctor MIRA - Antoni MIRÓ - Mitsuo MIURA - Manuel H. MOMPÓ - Pedro MUIÑO - Juan OLIVARES - Javier PALACIOS - José Miguel PEREÑIGUEZ - Guillermo PÉREZ VILLALTA - Ana PETERS - Águeda de la PISA - Manuel REY FUEYO - Manuel RIVERA - Jaume ROCAMORA - Javier ROMERO - Gerardo RUEDA - Ángeles SAN JOSÉ - Maya SARAVIA - Jordi TEIXIDOR - Gustavo TORNER - Joaquín VAQUERO TURCIOS - Vicente VELA - Salvador VICTORIA - Darío VILLALBA - José María YTURRALDE.


En la presente exposición hemos pretendido abarcar tres aspectos inherentes de la condición humana: las vanidades, el intelecto y la espiritualidad. 

El recorrido se ha dispuesto en tres secciones claramente diferenciadas. La primera es la del entorno del hombre, el paisaje de Folquer de Joan Hernández Pijuan  o Caja Rostroll de Josep Guinovart. Merece especial atención Fondo Mediterráneo VI, donde Vicente Vela nos muestra objetos que el hombre ha dejado a su paso.  Dentro de esta misma sección presentamos las obras dedicadas a las vanidades, donde queremos mostrar aquella parte más superficial de la condición humana, como en el lienzo Casanova de Dis Berlin

Si continuamos la exposición, llegamos a la manifestación más propia del hombre: la inteligencia. Aquí  apreciamos las obras monocromas de Ana Peters o la Praescriptura de Gustavo Torner.

El último trayecto de “Vanidades - Intelecto - Espiritualidad” finaliza como termina la vida del hombre: con la muerte y la esperanza. Estela de Rafael Canogar o la lumínica obra de José María Yturralde.

 


Add a comment (1)

Subcategorías