Leyendo cuadros. Mirando historias


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Entrega número 48
Postludio. José Mª Yturralde
José Mª Yturralde
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Ars Citerior

Curriculum. Jaume Rocamora

jaume rocamora.conservar el arte contemporaneo español

JAUME ROCAMORA, nace en Tortosa el 6 de Julio de 1946.

El año 1965 realiza su primera exposición individual en el Círculo Artístico de Tortosa. En 1978 presenta en el Ateneu de Barcelona la exposición "Els Cartrons i Rocamora".

 

 

ÚLTIMAS EXPOSICIONES PERSONALES

2001    

Museu de l'Ebre / Tortosa.
Galerie I'IF / Blanc et Bleu-1991/2001 / Elne.

2002    

Galeria Dionís Bennassar/ Madrid.
Sala Estació / Tractats d'artífex / Castelldefels.

Maison de la Catalogne/Tractats d'artífex/ París.

Castell-Monasteri d' Escornalbou/

Tractats d'artífex. Galeria Antoni Botey / Granollers.

2003  

Llac Sala de Exposicions / Tarragona.
Université de Paris-Sorbonne / Centre d'Études Catalanes / París.

2004  

Galeria Eude / Barcelona.
Fundació Caixa Vinaròs / Vinaròs.
Llibreria Bocca / Milano.
Galeria Felisa Navarro / Vitoria.
Caixa Tarragona / Amposta.

2005  

Mairie du 9éme Arrondissement/Ville de Lyon.
Galeria Collage / Lleida.
MudèjArt / Museu Juan Cabré de Calaceit.
Galeria d'Art El Palauet / Tortosa.
Laberint / Antic Ajuntament de Tarragona.

2006  

Geometria y Color/ Galeria Felisa Navarro / Vitoria.
Gaubances / Centre d'Art i Cultura Contemporanis-Fundació Rodríguez -Amat / Les Olives.
Canejaments / Torre Vella / Salou.
Vessilli / Sala Congressi Museo di Arte Contemporánea / Albisola Mare.
Càlida Construcció 1966-2006, retrospectiva / Sala Caixa Tarragona y B.C. Sebastià
Juan Arbó. Amposta.
Sèrie Rietveld / Galeria Antoni Pinyol / Reus.         

2007  

Una Geometria del Color / Foro Santos Ochoa / Logroño.
Càlida Construcció 1966-2006, retrospectiva / Museu de l'Ebre / Tortosa.
Càlida Construcció 1966-2006, retrospectiva / Museu d'Art Modern / Tarragona.
Opalins Transitoris / obra efímera / IES / Roquetes.
Tractats d'Artífex / escultura / Espai Tosses d'Amposta.
Destins / Biblioteca Marcelino Domingo / Tortosa.
Càlida Construcció 1966-2006, retrospectiva / Museu de la Noguera/ Balaguer.
Tractats d'Artífex II / escultura / Tortosa.

2008  

Circuito Alfa Romeo "lo que no puedes perder de la feria'” / Art Madrid 08/ Madrid.
Geometries Tarragona-Milà / Oracio Bacci-Jaume Rocamora / Galeria Llac / Tarragona.
Rietveld: Un lenguaje, Rocamora: Una forma de diálogo / Instituto Cervantes / Utrecht.
Preceptes Consolidats / Galeria A+B / Granollers.

2009  

Preceptes Consolidats/ Caixa Tarragona / Amposta.
Elements de conducta i transport / instal·lació d’atuells musicals 1.0 / música de Joan Bagés.
Convent de San Salvador d’Horta de San Juan.
Rocamora una lengua una forma di dialogo/Fortezza del Priamar-Polveriera/Savona.

2010  

Gaubances/MUCBE / Benicarló.
1+1+1 / The Belfry/Kaleided Editions / St John Bethnal Green/Londres.
The London Art Book Fair / Whitechapel Gallery / Londres.
Oda a lo efímer / Taller Cinta Dalmau / Tortosa.
The New York Art Book Fair / MOMA’s PS1 / New York.
American Art Academy / Chicago.
Contemporary Art Space at Hackney Downs / Londres.

2011  

Encast Determinant / Centre Ovidi Montllor / Alcoi.
Les Celosies de Penèlope / Théâtre du Petit Miroir / Issi-les-Moulineaux .
Une langue Rocamora, une forme de dialogue / Mairie du 9éme Arrondissement / Ville de Lyon.

Geometries Visualitzades / Palau Oliver de Boteller / Tortosa.

2012  

Agencement combinatoires et utopie / Musée d'Art Moderne de Collioure.

2013  

Analítiqes inductives / Centre d'Arts Visuals / Arts Santa Mònica / Barcelona.

Simbiosi permanent / Col·legi d'Aparelladors i Arquitestes Técnics / Mataró.

 

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Jaume Rocamora

Jaume Rocamorajaume rocamora.conservar el arte contemporaneo español

(Tortosa, 1946)

Pensar es geometrizar” (Joaquín Torres García)

La Abstracción geométrica no ha gozado de mucha fortuna en un país como el nuestro, ni a nivel institucional ni de público en general, atraídos en un primer momento por la gestualidad con ausencia del color, y pasando a ser más tarde devotos de un expresionismo colorista.

Los planteamientos y propuestas artísticas que darán lugar al arte geométrico o constructivo, están vinculados a una de las principales vanguardias históricas, con referentes comunes como Mondrian, Van Doesburg o Gabo.

Estas primeras manifestaciones las podemos buscar en los postulados del Suprematismo de Kasimir Malevich, que ya en 1913 sostenía que la pintura  debía ser exclusivamente el resultado de los elementos geométricos, para reflejar, no sólo la esencia material del mundo hecho por el hombre, sino también su anhelo de acercarse al misterio inexplicable del universo.

Es un arte de signo clásico, reflexivo, desapasionado, que no intenta representar nada y cuyo fin es la orientación del espacio utilizando para ello la geometría. Esta obra, de una coherencia interna impecable, no ha contado aún con el reconocimiento que su calidad reclama.

Nombres de constructivistas españoles como Luis Caruncho, Carlos Evangelista, José Luis Gómez Perales, José María Iglesias, Iñaqui Ruíz de Eguino y  el propio Jaume Rocamora, han aportado sus investigaciones en el desarrollo de esta línea plástica, con seguidores incondicionales entre los que me incluyo.

La obra de Rocamora ya formaba parte de mis imágenes mucho antes de conocerle personalmente. Sus piezas realizadas en cartón estaban desde hacía tiempo entre ese conjunto de impresiones plásticas que  llaman nuestra atención y por eso las vamos incorporando y clasificándolas tanto en nuestro consciente como en el subconsciente.

En ocasiones, al ver un nuevo cuadro vamos recordando toda la serie  de imágenes similares-familiares, que como un hilo de Ariadna nos van reconstruyendo el cosmos formado por  las obras que caracterizan ese mundo, que en el caso de Jaime Rocamora es el universo del arte geométrico, concreto o normativo, términos que definen una manera de pintar y concebir el arte.

Las dos primeras obras que recuerdo de Jaume fueron, una la donada por el pintor al Museo de Arte Contemporáneo de Villafames, espacio inaugurado a principios de los setenta, pionero, junto con el museo fundado por Fernando Zóbel en 1964 en la ciudad de Cuenca, en hacer llegar un aire fresco y vivo al ambiente cultural de aquel momento. La otra corresponde a una obra gráfica de 1980 que el autor regaló a Eusebio Sempere, acompañada de una carta llena de ánimos y esperanzas en unos momentos difíciles para el artista de Onil.

Sería a partir de 2002 cuando mi correspondencia con nuestro artista, introductor en nuestro ámbito de la pasta de celulosa como instrumento plástico geometrizante, sería continua y fluida. Su participación en Elche en 2004 en la exposición “El collage, un encuentro”, y en 2005 en Alicante en la muestra “Sempere entre amics”,  harían que siempre compartiésemos noticias y posibles propuestas expositivas, como la que me lleva hoy a escribir este texto.

En un principio, podríamos definir su obra como geométrica pura, gracias al uso de las líneas rectas y la superposición de espacios, con una repetición insistente de elementos sucesivos que funciona como catalizadora del ritmo intrínseco de la obra. Siguiendo a constructivistas rusos como Gabo, Rocamora utiliza, como hemos apuntado anteriormente, la pasta de celulosa, material industrial que desde su juventud tenía a mano por la proximidad a una fábrica de cartones. También observamos en sus obras un orden de formas que es capaz de realizar la compartimentación del propio espacio, sabiendo combinarlo con una extrema economía de medios ya que durante muchos años no llegó a hacer uso ni del color.

Rocamora ha ido investigando continuamente, planteando nuevas propuestas en el formato y en la presentación de la misma. La evolución plástica de Jaume Rocamora revela el presentimiento de que a partir de lo geométrico se puede dinamizar la propia concepción de la pintura, no ausente de cierto lirismo cuando aplica el color a uno de los espacios de la obra. Dignas de mención son las composiciones de la “Serie Iris”, realizada en 2003.

En la construcción de la obra de Rocamora se pierde la bidimensionalidad, para introducirse en la volumetría de unas piezas llenas de método y rigor. El artista corta y pega la materia porosa, dándole textura de material superpuesto, consiguiendo una construcción de luces y sombras; ése es el juego al que nos invita el autor.

 En la presente exposición en el Centre Ovidi Montllor, observaremos cómo la obra de Jaume Rocamora , como en tantas otras veces, está en comunicación con el espacio que le circunda; la obra concebida con formas geométricas, lineales y planas se abre por todas partes hacia dicho espacio; nos presenta unas piezas en las que debemos valorar simultáneamente tres conceptos: espacio, tiempo y luz.

 

Javier Martín

Septiembre 2010

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Jaume Rocamora. “Gaubances”: una mirada con perspectiva.

jaume rocamora.conservar el arte contemporaneo españolWences Rambla.

La obra de Jaime Rocamora(Tortosa, 1946), inscrita por raigambre artística en la órbita del constructivismo, lo hace lógicamente por la determinación de asentarse en una variedad de estructuras rotundamente geométricas, claras y patentes. Claridad o nitidez que, llevada al extremo, dota de gran vigor a las “imágenes” resultantes. Composiciones las suyas que, más que referir cosas concretas del mundo real, sugieren los parámetros por los que este se ordena. O al menos asi lo hemos considerado desde siempre: el espacio, entendiendo como ámbito donde los elementos de la realidad mundana viven y pululan; y el tiempo, entendido como el despliegue de los acontecimientos en su continua sucesión o devenir según diversos modos de atenderlos: cronológica, evolutiva y psicológicamente. Y que en el caso de las artes plástico-visuales, y en concreto de la pintura expandida, tendríamos: por un lado, la res extensa, definida por un espacio físico susceptible de transmutarse; por otro, uno ilusorio o virtual por mor de lo que allí, en su acotada concreción, se dirime plásticamente. Bien en función de una representación más o menos mimética, bien por un juego relacional de líneas, sombras, colores, texturas, etc…, que generan sensaciones y alumbran pensamientos.

Mucho se ha hablado y escrito de la obra de Rocamora, muchas han sido las exposiciones que ha montado en España y en el extranjero, pero ahora, cuando el sol del verano empieza a dejarse sentir recala en el MUCBE de Benicarló. Centro que está adquiriendo, día a día y desde su joven fundación, gran predicamento. Nuestro artista expone, pues, en sus salas como si él mismo, transmutado en obra, quisiera detenerse un poco ante esa vorágine creadora que le envuelve y las itinerancias de gran trajín que lo llevan de un lugar  a otro. Como si sus estructuras fragmentadas, sus cartonajes recortados y pintados hechos obra de arte, sus texturas evocadoras de mil y una epidermis, el conjunto de sus planteamientos compositivos que inducen a pensar, tanto como a procurar un gozo sensible a causa de su atractiva visualidad, pudieran ser revisitados de otra manera. ¿Cómo?. Pues para empezar, por el propio autor mediante un peculiar “tête-a-tête” con sus realizaciones dispuestas en el propio ámbito o lugar que toda exposición requiere. Jaime Rocamora ha echado siquiera momentáneamente el freno, y actualmente con esta su revisitación nos quiere hacer participes de su personal reflexión frente a su propia obra bajo esa nueva mirada. Ya no se trata, o no se trata solo, del espacio –de la especialidad del plano de la representación, o sea, del plano plástico de intervención estética-, sino de esos espacios físicos que, como contenedores; acogen la espacialidad misma, conformada, configurada, hecha imagen: sus cuadros, sus pinturas-objetos, los libros de artista, que de eso también sabe un rato el tortosino. Y allí dichas obras: depositadas, ancladas, colgadas, esparcidas…en salas o estancias del museo –como lugar a ser visitado o transitado tanto por el arte, cual compendio de “arte-factos humanos”, como por los mismos humanos- nos proponen a que despleguemos una sucesión de reciprocas y/o interrelacionadas miradas.

Espacio Expositivo

Así pues, Rocamora ha situado sus preciados objetos artísticos en el ámbito que les suele ser propio: el del espacio expositivo. Ese espacio, que como dice Zoraida Burgos, es ámbito de sacras  resonancias y que por ese mismo ha sido quizás el origen o alfa inicial de una reflexión: la que aquí nos (le) trae. Y así –prosigue la poetisa- el silencio que impregna los muros induce al artista a intentar un ejercicio laico e íntimo: exponer a su propia mirada un conjunto de su obra, agrupada según marcan los hitos de anteriores exposiciones. Pero no nos confundamos, pues no se trata de presentar una antológica en sentido estricto, sino de instigarnos a un viaje: un camino que se construye Jaume mismo para sacar conclusiones que, a su vez, invita a compartir a los espectadores.

Por otra parte, tengamos en cuenta que el espacio altera las propiedades del sonido; de forma que, mutatis mutandis, allí donde ubicamos una pieza artística también queda influida o mediatizada por aquel. Ciertamente no en cuanto a la materialidad misma de la pieza pero sí al modo de visualizarla y de contextualizarla con las que le acompañan.  Y es así cómo en esta exposición se ha establecido, tras ese singular modo de plantearla, un triángulo amoroso entre el autor y la obra y entre ésta y los espectadores. Manera “otra” de aproximarse al trabajo de Jaime Rocamora, en esta nueva exposición que titula “Gaubances”, que implica o nos dispone a un enamoramiento. Algo a lo que resultó ajena la intervención, el día de su inauguración, del músico Joan Bagés, creador de los ingenios sonoros acompañantes de las banderolas y de la composición musical de la obra Interactive Laberintos. No en vano, una serie de banderolas cuelgan del techo de ese espacio global del MUCBE donde todo se sitúa y se desenvuelve, junto con la participación de la voz de Ramir Guiu en la lectura del cuento Tres línies y la actuación de la bailarina de danza contemporánea Meritxell Peiret. Eso sin olvidar las proyecciones de cortometrajes documentales realizados por Santi  Vallpérez y Gullem Barberá, que compendiaban la dinámica de esta muestra: sus obras, las de Rocamora, interactuando en un dinámico multidiálogo en un locus, insisto, cuya especialidad constituye a la vez el seno donde se dirimen las relaciones plásticas de los propios cuadros y demás artefacto creativos en ese triángulo amoroso que puntaba; pero también conectado y vivificado mediante la intervención del canto, la interpretación musical y el “dialogo” trazado por los movimientos mismos de la danzante.

Muestra visual y sonora

“Gaubances” constituye, en definitiva, una exposición visual, sonora, armoniosamente dinámica e “instalada” en una peculiar correlación de agentes (actuantes) y de presentes (espectadores), o sea de intervinientes y de nosotros como atentos voyeurs que, invitados a la representación –la representación en-sí de la obra de Rocamora-, participamos en una suerte de tramoya existencial donde un en-sí activado se convierte en un para –sí, Jaime Rocamora, en su incesante trajinar creativo, ha dado felizmente una vuelta más de tuerca. Sin duda no será la última.

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Jaume Rocamora. GAUBANCES

"El espacio de la Exposición, ámbito de sacras resonancias, ha sido quizas  el origen, alfa, de una reflexión. El silencio que impregna los muros indujo al autor a intentar un ejercicio, laico e íntimo: exponer a su propia mirada un conjunto de su obra, agrupada según marcan los hitos de exposiciones anteriores, es decir, no se trata de presentar una antológica en sentido estricto, sino un viaje, un camino que se construye el autor para sacare conclusiones que, a su vez, invita a compartir a los espectadores ..."

 

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