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Entrega número 48
Postludio. José Mª Yturralde
José Mª Yturralde
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 Introducción de Ana Álvarez 
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Ars Citerior

Presentación de Tomás García Asensio

En archivo adjunto dejamos un PDF con una presentación de Tomás García Asensio

Un ejemplo de este extraordianrio artista e intelectual: http://salterio.blogspot.com/2011/03/por-amor-al-arte.html

También os dejamos un enlace a su BLOG: Saltés

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Tomás García Asensio: Hanzy-Kanji

Tomás García Asensio: Hanzy-Kanji

 

 

Texto para la exposición "Hanzy-Kanji", galería Tercer Espacio . Madrid 2002

 

Tomás García Asensio es un entusiasta sinófilo que siente una gran admiración por el arte de la escritura china, hasta el punto de haberla introducido en su pintura. No creo que esto sea un acto de romántica complacencia por lo exótico, sino que, por el contrario, se debe al reconocimiento de que la humanidad es un rasgo universal que afecta a todas las personas, que es más fuerte que los patrones culturales. Y este factor de aproximación, se anula alejando indebidamente a las diversas  gentes, a causa, sobre todo, de los idiomas, que a pesar de estar hechos para comunicar, paradójicamente, son el factor principal de la incomunicación entre personas separadas geográficamente.

 

Pero la humanidad se impone y se rebasan las barreras. En China se establece el pingin, que es el modo de escribir el chino con letras latinas y, recíprocamente, en occidente se está introduciendo la estética de la escritura oriental, cada vez más frecuentemente. La obra de Tomás es una prueba de ello.

Tomás García Asensio

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Tomás García Asensio: Resumen del sistema que determina esta exposición

Tomás García Asensio

 

RESUMEN DEL SISTEMA QUE DETERMINA ESTA EXPOSICIÓN. 

Texto del catálogo para la exposición de Málaga 1999.

 

RACIONALISTA es como puede llamarse a la estética que fundamenta esta exposición, porque la RAZÓN interviene en su entidad de modo decisivo. No exclusivamente pero sí predominantemente.

 Las ARTES tienen la finalidad de producir en las personas que las conocen unas emociones características mediante unos estímulos que son las obras de arte.

Las obras de arte son mensajes cuyos signos son de muy diversa naturaleza: materiales, como la pintura la escultura y la arquitectura;  sonoros como los de la música, conceptuales como los de la poesía y la literatura o también mixtos como los del teatro y el cine y los de formulaciones más recientes como son las instalaciones y los performances.

Lo normal es que la emotividad propia de las artes se logre sin la intervención de la razón ni de la lógica, que parecen más propias de la ciencia. Pero no hay ningún impedimento metafísico por el que la razón y a la lógica hayan de ser ajenas a la creación artística. Mucho me temo que la ESTÉTICA RACIONAL es un terreno proscrito. No puedo resistirme a la tentación de transgredir ese tabú. Un producto de esa transgresión es esta exposición.

No creo que sea indispensable el explicar el entramado lógico de esta exposición para que pueda ser contemplada, o mejor dicho experimentada. Pero por una lealtad elemental con el espectador curioso me siento obligado a explicarme. Porque si seguimos -y yo sigo con gusto- a Collingbood 1, la obra de arte no se da propiamente en sí misma, sino en la mente de quien la conoce. Lo que llamamos obra de arte no es más que un mero estímulo, y el autor un mero propiciador de tal estímulo, y como espectador y autor son socios en esta empresa, no puedo ocultar a los míos los entresijos de este negocio común. Trataré de explicarme lo más brevemente posible, aunque por querer ser tan breve corra riesgo de no explicarme suficientemente.

Existe la costumbre de distinguir en las experiencias visuales forma y color, como si pudieran verse las formas sin que se vean los colores. Dado que también son colores el blanco el negro y el gris, si no hay colores no hay formas visuales posibles. Pero ya sabemos lo que queremos decir, si hablamos de formas es que los colores, aunque estén, no vienen al caso. Pues bien, en esta exposición las formas, aunque están, no vienen al caso, tan sólo tienen interés los colores.

Pero también en esto de los colores hay que hacer una precisión indispensable, porque tampoco son los colores los que interesan aquí sino otras entidades distintas que son los COLORIDOS o panoramas visuales compuestos por colores. Los colores están en el papel de las palabras, y los coloridos en el papel de las oraciones. Y así como los conjuntos de palabras estructurados sintácticamente dan lugar a las verdaderas unidades mínimas del lenguaje que son las oraciones, las unidades mínimas del lenguaje cromático son las oraciones cromáticas o COLORIDOS, verdaderos portadores de los significados cromáticos. Los protagonistas de esta exposición son los coloridos. Los colores son componentes indispensables, como también son indispensables, aunque secundarios, todos los objetos artísticos que son los soportes materiales de los colores.

Cada objeto de esta exposición es la expresión de una oración cromática de este particular  JUEGO DE LENGUAJE.

Es sabido que “juego de lenguaje” es un concepto debido a Wittgenstein 2. Se entiende por tal a todo sistema de signos, por lo tanto son juegos de lenguajes todas las lenguas, todas las ciencias, todas las artes y todos los juegos. Dicho autor pone como ejemplo de su propuesta el juego que se establece al llenar 9 cuadrados con forma de tablero de ajedrez con colores de un repertorio de 4: blanco, negro, rojo y verde. Dice el autor que estos colores son palabras con las que se forman oraciones (de nueve palabras), de los que se sirve para propiciar reflexiones filosóficas.

El juego de lenguaje que propongo tiene la finalidad de fundamentar y ayudar a producir experiencias artísticas mediante el colorido  de objetos artísticos como los que forman esta exposición.

Paso a describir lo más sucintamente posible las reglas de este juego.

Parto de un léxico de 6 colores, los de Goethe dispuestos en lo que popularmente se llama círculo cromático:

rojo

violeta                   naranja 

azul                      amarillo

verde

     Cada color de ese repertorio pertenece a una de las de dos “castas”  o grupos distintos que contempla el sistema:  La de los PRIMARIOS o PRINCIPALES (expresado en negritas) y la de los SECUNDARIOS o INTERMEDIOS o híbridos entre primarios (expresado en cursivas). 

Los colores son signos portadores de significados que no están referidos a un código universal, sino que cada espectador los interpreta hermenéuticamente. De todos modos supongo que los primarios son más fuertes y rotundos y los secundarios más débiles y ambiguos.

Entre los colores se establecen grupos, y estos tendrán 0, 1, 2, 3, 4, 5 o 6 colores.

Los colores de cada grupo interaccionan entre si determinando relaciones o ARMONÍAS. Tales armonías han de ser de dos clases: ARMONÍAS DE AFINIDAD que se produce por la interacción de colores parecidos y ARMONÍAS DE CONTRASTE producidas por la asociación de colores diferentes.

Las armonías se pueden dar entre colores del mismo grupo o entre colores de distinto grupo.

Las armonías de colores del mismo grupo son: ARMONÍA DE PRIMARIOS y la ARMONÍA DE SECUNDARIOS. En la armonía de primarios sólo intervienen  colores primarios y en la armonía de secundarios sólo intervienen colores secundarios. La de primarios expresa fuerza y la de secundarios una cierta melancolía.

Pero también se da entre colores de distintos grupos: las ARMONÍAS DE ADYACENTES que se da entre  colores correlativos en el círculo cromático y la ARMONÍA DE COMPLEMENTARIOS que se da entre colores diametralmente opuestos. La de adyacentes expresa suavidad o dulzura y la de complementarios dramatismo. 

LAS ESTRUCTURAS CROMÁTICAS PARADIGMÁTICAS. 

 La combinación de los 6 colores paradigmáticos da lugar a 64 combinaciones o estructuras paradigmáticas: 1 NULICROMÍA, 6 MONOCROMÍAS, 15 BICROMÍAS, 20 TRICROMÍAS, 15 TETRACROMÍAS, 6 PENTACROMÍAS Y 1 EXACROMÍA, que paso a describir brevemente a continuación.

Tales estructuras se distribuyen en dos grupos: las ESENCIALES y las DERIVADAS. La diferencia entre ambas es que las segundas pueden considerarse compuestas de las primeras. Las esenciales están materializadas en las pinturas exentas de esta exposición.

En primer lugar me voy a referir a las esenciales que son las siguientes:

Las NULICROMÍAS son los panoramas cromáticos que carecen de colores que puedan ser nombrados con los nombres del círculo cromático. Por ello podrán estar formadas por los que se pueden llamar colores impropios, como son el blanco, el negro y el gris, y por ello no pertenecen propiamente al sistema.

 Las MONOCROMÍAS están formadas por un solo color o por tonos distintos de un mismo color. Tendrán que ser de una de las dos clases: primarios o secundarios.

Las BICROMÍAS son panoramas cromáticos con dos colores.

Hay 3 BICROMÍAS DE PRIMARIOS y 3 BICROMÍAS DE SECUNDARIOS.

Hay 6 BICROMÍAS DE ADYACENTES formadas por colores correlativos en el círculo cromático. Están determinando una clara armonía de afinidad que se caracterizan por la dulzura o suavidad. Los colores complementarios de tres de ellas forman las otras tres.

Hay 3 BICROMÍAS DE COMPLEMENTARIOS formadas por colores complementarios. Determinan una clara armonía de contraste. Los colores complementarios de cada una de las parejas de complementarios, forman la misma pareja de complementarios.

Las TRICROMÍAS son panoramas cromáticos formados por 3 colores.

Hay una TRICROMÍA DE PRIMARIOS y una TRICROMÍA DE SECUNDARIOS. Los colores complementarios de una de estas forman la otra. La tricromía de primarios es la más potente del sistema y la de secundario es su contrapunto.

Ahora voy a referirme a las estructuras cromáticas derivadas

Las TRICROMÍAS DE ADYACENTES no pueden ser exclusivamente adyacentes, ya que el primero lo será del segundo, este del tercero, pero el primero y el tercero no son adyacentes, ya que son dos primarios o dos secundarios. Hay 6 TRICROMÍAS DE ADYACENTES divididas en dos grupos: el formado por 3 TRICROMÍAS DE ADYACENTES CON PREDOMINIO DE PRIMARIOS y el formado por 3 TRICROMÍAS DE ADYACENTES CON PREDOMINIO DE SECUNDARIOS. Las primeras están formadas por dos primarios y el secundario comprendido entre ellos y las segundas por un primarios y los secundarios que lo flanquean. Los colores complementarios de una tricromía de un grupo producen una del otro.

No son posibles las tricromías de complementarios, porque el ser complementarios es cosa de dos. Lo más parecido son tricromías compuestas por una pareja de complementarios y un color más, que puede ser primario o secundario. Hay 6 TRICROMÍAS DE COMPLEMENTARIOS MÁS UN COLOR PRIMARIO y 6 TRICROMÍAS DE COMPLEMENTARIOS MÁS UN COLOR SECUNDARIO. Los colores complementarios de una tricromía de un grupo producen una del otro.

Hay 6 TETRACROMÍAS DE ADYACENTES aunque no son totalmente adyacentes. El primer color es adyacente respecto al segundo, este lo es respecto al tercero, este respecto al cuarto. Pero el cuarto y el primero no sólo no son adyacentes sino que son todo lo contrario, son complementarios. Los colores complementarios de tres de estas tetracromías componen las otras tres.

Tampoco son posibles las tetracromías de primarios ni las de secundarios al haber tan sólo 3 colores de cada clase. Lo más parecido son las TETRACROMÍAS CON PREDOMINIO DE PRIMARIOS y la TETRACROMÍAS CON PREDOMINIO DE SECUNDARIOS. Las tetacromías pon predominio de primarios están compuestas por los tres primarios y un secundario. Y se caracteriza por la fuerza del trío predominante. Las tetracromías con predominio de secundarios están compuestas por los tres secundarios y un color primario que aporta fuerza a la debilidad propia de la tricromía de secundarios.

No puede haber tampoco tetracromías de complementarios, pero sí  las formadas por dos parejas de complementarios. Las podemos designar como TETRACROMÍAS FORMADAS POR COMPLEMENTARIOS, ADYACENTES, PRIMARIOS Y SECUNDARIOS. Estas combinaciones son verdaderamente antológicas, porque implican también una pareja de primarios, otra de secundarios y dos de adyacentes, de modo que todas las significaciones posibles entran en un complejo equilibrio. Los colores complementarios de cada una de estas combinaciones forman la misma combinación.

Hay dos clases de pentacromías: las PENTACROMÍAS CON PREDOMINIO DE PRIMARIOS y las PENTACROMÍAS CON PREDOMINIO DE SECUNDARIOS. Las primeras están formadas por la tricromía de primarios y una bicromía de secundarios y la segunda por la tricromía de secundarios y una bicromía de primarios. Los complementarios de los colores de cada una de un grupo forman una del otro grupo. En las que predominan los primarios son más fuertes que las que predominan los secundarios pero las diferencias entre estas estructuras no es muy grande.

Por último hay una sola clase formada por los seis colores paradigmáticos son las EXACROMÍAS. Estas estructuras en realidad no son tales. Está  todo confundido, todos los colores y todas las combinaciones.

Las 64 ESTRUCTURAS CROMÁTICAS pueden disponerse ordenadamente por familias formando una especie de sistema periódico. Cada combinación tiene cualidades familiares y otras que son particulares. Las cualidades particulares consisten en una especie de sabor particular que tiene cada una de las 64 combinaciones paradigmáticas. Ese sabor  característico de cada una de ellas se le transmite a las diversas combinaciones reales que de cada combinación ideal pueda hacerse.

Con esta descripción lo que hago es descubrir las reglas de juego de este juego de lenguaje, su gramática. Y si alguien se animara a jugar me sentiría  muy honrado. Y a la vista de todo esto cabe preguntarse ¿cuál es el papel de mis pinturas?. Cada una de mis pinturas son la materialización de alguna de estas estructuras cromáticas. En esto este juego se parece algo a ese arte japonés que es el SODO. Palabra que no tiene una correspondiente en nuestro idioma. Las obras de este arte son escrituras poéticas en las que el texto es una mera excusa, porque lo importante es la propia escritura por sus cualidades plásticas, por  las inefables emociones estéticas que despierta. Existe la tentación de traducir sodo por caligrafía, pero eso es infravalorarlo, lo cual no impide que a veces la caligrafía pueda elevarse a la categoría de sodo.

Quiero decir por último que me sirvo de esta trama, indudablemente lógica, porque mediante la razón se puede alcanzar el estadio previo al definitivo, que es aquel donde se logran los hechos artísticos y el conocimiento estético y en el que la razón ya no entra.   
 
 
 Tomás García Asensio

 

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Tomás García Asensio: Realidadescromáticas artficiales

REALIDADES CROMÁTICAS ARTIFICIALES.

 

Tomás García Asensio.

 

Realidad es lo que es y no sirve de nada hablar de ella. Se conoce experimentándola, y nada más.

Salvo las que sean construcciones lógicas, las realidades son incomprensibles e inexplicables, porque no se pueden comparar, ya que cada realidad es única e irrepetible. Es cierto que hay realidades que presentan analogías y esto permite medir, hacer mapas, modelos, descripciones y tener la ilusión de que se comprende, que se explica. Pero ni siquiera un calco de la realidad deja de ser otra realidad distinta, próxima, pero tan ajena como la más remota.

La única formas de conocimiento verdaderamente válida es la experiencia. Cada realidad se experimenta y ya está. No hay que intentar comprender, ni explicar, hay que sentir y nada más. Bien es cierto que hay realidades, como el cálculo, a las que se accede comprendiendo y a las que se les da acceso explicando.

El comprender y el explicar orienta y facilita una experimentación más selectiva, y permite inventar nuevas realidades. Pero el conocimiento pasa por la experiencia y si no hay experiencia no hay conocimiento.  

Las distintas propuestas artísticas tienen muy diversas motivaciones, la mía es gnoseológica. Conocer a través de la experiencia que produce esa realidad artificial que son mis pinturas. No practico ni el realismo ni la abstracción, sino que consciente y expresamente fabrico realidades. Pero lo real exige una cierta corporeidad. No parece real lo que no se puede rodear. Los cuadros parecen indicar representación, realidad simulada. Por eso, yo que soy pintor, he terminado por fabricar pinturas exentas, que se pueden rodear, que tienen dos caras, una contraria de la otra. Y de hecho a cada color de una cara le corresponde el contrario en la otra.

Estas invenciones de realidades cromáticas no son caprichosa, sino que son sistemáticas, perfectamente lógicas. Tal sistema [1] constituye una realidad teórica, que da origen a esas realidades cromáticas, pero no las condicionan. Tienen vida propia y pueden ser experimentadas y se deben más a quienes las miran  que al que las fabricó o al plan que este hubiera urdido. 

 

 

 


[1] El sistema está suficientemente descrito en Coloridos Esenciales. Tomás García Asensio.  “Arte, Individuo y sociedad”.  Nº 12. p.p. 91 – 112.  2000. Servicio de Publicaciones . UCM.

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Tomás García Asensio: "A". Geometrías cromáticas

Tomás García Asensio

“A”.

 

Este laberinto cromático está compuesto por 36 figuras, que tienen unas formas que pueden ser estudiadas mediante la GEOMETRIA y unos colores que no pueden ser estudiados geométricamente, pero si mediante algo que no tiene nombre. Ese ser ANÓNIMO es algo que no puede ser nombrado pero si desvelado. Lo desvelaré a continuación y para referirme a él le llamaré “A”.

“A” guarda cierta semejanza con algo que si tiene nombre, la citada GEOMETRÍA.

GEOMETRÍA es un sustantivo que designa a un sistema de figuras paradigmáticas, y al estudio de las relaciones que se aprecian entre ellas y entre las partes que las componen. Tiene como finalidad describir y manejar la realidad. Aunque es puramente visual, implementada por la física afecta a la realidad en todos sus aspectos y no solo al meramente visual.

De la dualidad forma- color – que es un estereotipo muy arraigado en nuestra cultura- la geometría afecta a la forma y es ajena al color. Con ello se pasa por alto que donde no hay colores no hay visión y que un asunto visual no puede ser acromático porque no se olvide que el blanco, el negro y el gris también son colores.

Lo cromático- el color- parece un complemento accesorio de la forma, pero el hecho es que las formas visualmente percibidas no son otra cosa que colores contenidos en otros o limitados por otros. Las líneas son fronteras entre colores distintos o delgadísimas superficies de un color sobre superficies de otro color. Pero claro, no es objeto de la geometría los colores en que están pintadas sus formas, aunque estos sean inevitables.

En este laberinto hay formas y hay colores, pero las formas son servidumbres ineludibles, y los colores son los verdaderos protagonistas, ya que son los que forman las figuras cromáticas. Estas figuras cromáticas están configuradas por colores, no por perfiles. Los perfiles no vienen al caso. Desde este punto de vista, por ejemplo,  no interesa que las sandías sean redondas y los plátanos picudos, sino que las sandias son verde por fuera y rojo por dentro y los plátanos amarillos.

Estas 36 figuras cromáticas concretas están aquí para ilustrar acerca de la colección de figuras cromáticas paradigmáticas que son ideales, y, por ello, inmateriales. Una explicación exhaustiva resultaría demasiado extensa para esta ocasión, pero no estaría de más dotar a los contempladores curiosos de un mínimo hilo de Ariadna  con el que orientarse en este laberinto cromático.

Del mismo modo que hay puntos, segmentos, ángulos, triángulos, cuadriláteros, pentágonos y hexágonos, hay nulicromía, monocromías, bicromías, tricromías, tetracromías, pentacromías y  hexacromías. Compuestas respectivamente de 0, 1, 2, 3, 4, 5 y 6 colores que son rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta.

Con toda intención los colores están definidos imprecisamente en este sistema. Por ejemplo, rojo es el color que a uno le parece que es rojo, naranja el que a uno le parece que es naranja etc. Con tales definiciones la subjetividad no es un obstáculo. Verdaderamente no hablamos tan solo de seis colores sino de seis nombres con lo que designamos a los seis grupos entre los que quedan repartidos infinitos colores.

Cada uno de esos nombres implica cualidades significativas particulares del grupo  designado como son, por ejemplo, la calidez intensa del rojo, la calidez luminosa del naranja, la claridad del amarillo, la frialdad del verde, la inmensidad del azul, y la ambivalencia del violeta. También hay cualidades genéricas como es el que al rojo, al amarillo y al azul se les considere colores primarios o principales, no porque se sepa que mezclando dos primarios resulta un secundario, sino porque se reconoce que son colores más fuertes, contundentes y rotundos que los otros tres: naranja, verde y violeta, considerados secundarios porque, como los actores secundarios, son menos importantes. Ocupan  los lugares imprecisos situados entre los de los primarios, de modo que el naranja es el estado impreciso ente rojo y amarillo, y si las circunstancias lo favorece podría pasar por uno o por el otro, pasaría por rojo si es el más cálido del conjunto donde esté insertado y por amarillo si es el más claro. El verde es el estado impreciso entre amarillo y azul, pasaría por amarillo si es el más claro del conjunto y por azul si es el más oscuro y el violeta el estado impreciso entre azul y rojo, pasaría por azul si es el más oscuro o el más frío y por rojo si es el más cálido.

Otras cualidades no son relativas a los colores sino a las relaciones entre colores. Estas son las armonías. Hay dos clases de armonías: armonía de afinidad y armonía de contraste.

Armonía de afinidad se da entre cosas parecidas. Por ejemplo, rojo y naranja son colores parecidos, como son parecidos naranja y amarillo, amarillo y verde, verde y azul y azul y violeta. Hay, pues, entre ellos armonía de afinidad. Si se mezclaran estas parejas de colores, lejos de destruirse se obtendría un color intermedio entre ambos. Este feliz desenlace les confiere a estas armonías un significado placentero.

Armonía de contraste es la que se produce cuando se combinan colores muy distintos, tal es el caso de los colores complementarios. Son complementarios rojo y verde, amarillo y violeta y azul y naranja. Si se mezclaran dos colores complementarios se agrisarían y si los componentes de la mezcla tuvieran magnitudes semejantes se destruirían mutuamente. El barruntar tan fatal desenlace les confiere a estas armonías un significado dramático.

Las formas de las piezas de esta exposición son funcionales. Son pinturas bifaces, ya que una cara es la contraria de la otra, a cada color de una cara le corresponde el complementario en la otra. Y el hecho de ser bifaces obliga a que sean exentas, al ser esencialmente independientes de las paredes. Y obliga igualmente a que se sustenten a sí mismas. Tampoco hay motivo para que estén constreñidas a un perímetro rectangular, con lo que adquieren aspecto de esculturas, siendo este un rasgo encontrado sin que lo buscara premeditadamente.

La disposición de estas figuras es importante. Estás distribuidas en planos:

En un primer plano están representadas las nulicromías por una figura que es blanco, negro y gris por las dos caras: al blanco de una cara le corresponde el negro en la otra y al gris le corresponde también el gris.

En el segundo plano están representadas las monocromías. Son tres figuras, con un color primario por una cara y secundario por la otra.

En el tercer plano están representadas las tres bicromías que tienen dos  colores primarios por una cara y  los correspondientes secundarios por la otra.

En el cuarto hay tres figuras en las que están representadas las tres bicromías de colores adyacentes o contiguos en el espectro. A cada bicromía de colores adyacentes le corresponde como contraria otra de la misma naturaleza.

En el quinto plano hay tres figuras en las que están representadas las bicromías de complementario. Los colores de una cara son los mismos que los de la otra, aunque en orden distinto.

En el sexto plano hay una sola figura en la que está representada la tricromía, de colores primarios por una cara y de secundarios por la otra.

En el séptimo plano hay tres figuras en las que están representadas las tricromías de adyacentes. En una cara hay predominio de primarios - luego predomina la rotundidad- y en la otra predominan los secundarios, con lo que predomina la ambigüedad.

En el octavo plano hay seis figuras en las que están representadas unas tricromías formadas por las bicromías de complementarios y un color más. Por una cara este color es primario y por la otra secundario, y los complementarios se repiten aunque en distinto orden.

En el noveno plano hay tres figuras en las que están representadas las tetracromías de colores adyacentes o contiguos en el espectro. A cada tetracromías de colores adyacentes le corresponde como contraria otra de la misma naturaleza. Serán adyacentes si están en el orden espectral, pero hay implícita una pareja de complementarios que es una armonía de contraste que se contradice con la armonía de afinidad propia de los adyacentes.

En el décimo plano hay tres figuras en las que están representadas las tetracromías formadas por los tres colores primarios y un color secundario por una cara y por tres colores secundarios y un primario por la otra. En una de las caras predominará la rotundidad y en la otra la ambigüedad.

En el undécimo plano hay tres figuras en las que están representadas las tetracromías formadas por dos parejas de complementarios. Lo que implica dos parejas de adyacentes, una pareja de primarios y otra de secundarios. Estas combinaciones están dotadas de un complejo equilibrio que las hace muy interesantes. Los colores de una cara son los mismos que los de la otra, aunque en orden distinto.

En el duodécimo plano hay tres figuras en las que están representadas las pentacromías. Por una cara predominan los primarios y por la otra los secundarios.

En el decimotercero, y último, plano hay una sola figura en las que está representada la exacromía donde intervienen los seis colores del sistema, admite infinidad de órdenes, de los que es especialmente llamativo el orden del arco iris. En ambas caras están los seis colores, aunque en distinto orden.

“A”, pues, se parece a la GEOMETRÍA, pero mirado de otro modo se parece a la GRAMÁTICA, porque los colores son comparables a palabras, y, consecuentemente, las combinaciones de colores a las oraciones. En tal caso estaríamos hablando de una sintaxis cromática.

La GEOMETRÍA y la GRAMÁTICA tienen un alma común, que también lo es de “A”. Este espíritu compartido es la LÓGICA, a la que se le ha declarado enemiga del ARTE sin el más mínimo fundamento. Este planteamiento teórico, y también su aplicación artística tienen, entre otras, la singularidad de ser lógicos.

En fin, no puedo sustraerme a la fascinación de suturar fronteras. Vivimos cohibidos por una ontología negativa según la cual,  ser algo consiste en no ser lo que en realidad se es.

Tomás García Asensio.

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Tomás García Asensio: Figuras de "A"

 
 Tomás García Asensio


 FIGURAS DE “A”. 2000.

Texto para el catálogo de la exposición de Jaén

No es indispensable un título tan enigmático, pero es conveniente, como se verá, porque mediante “A” se puede precisar más y matizar mejor. 

“A” es un signo con el que se designa algo que no tiene nombre. “A” guarda cierta semejanza estructural con algo que si lo tiene, con la GEOMETRÍA. Geometría es un nombre con el que se designa un sistema de figuras paradigmáticas. Tales son las FIGURAS GEOMÉTRICAS. Y las relaciones que se establecen entre estas figuras o entre las partes que las componen son las RELACIONES GEOMÉTRICAS.  

La geometría tiene como finalidad describir y manejar la realidad en su manifestación visual. En el campo de lo visual se suelen distinguir dos planos, superpuestos pero distintos: FORMA y COLOR. La GEOMETRÍA se refiere al PLANO DE LA FORMA y “A” se refiere al PLANO DEL COLOR. Con esto queda desvelado “A”. 

Queda dicho más arriba que en la GEOMETRÍA hay FIGURAS y RELACIONES. En “A” también. Hay FIGURAS DE “A”, que son las que se ajustan a las CONFIGURACIONES CROMÁTICAS PARADIGMÁTICAS y hay RELACIONES DE “A” que son las ARMONÍAS CROMÁTICAS. 

El sistema cromático del que hablo se basa en 6 COLORES PROPIOS y 3 COLORES IMPROPIOS. Son los propios son los de Goethe : rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta. Se define al rojo como aquello que se reconoce como rojo, naranja lo que se reconoce como naranja etc. Como puede adivinarse la subjetividad no es un obstáculo. Verdaderamente no se habla de seis colores sino de los infinitos colores que se pueden distribuir en seis grupos. Los colores impropios son blanco, negro y gris, o mejor diocho, los diversos tonos de blancos, negros y grises sintetizados en esos tres grupos. 

Del mismo modo que hay puntos, segmentos, ángulos, triángulos cuadriláteros, pentágonos y hexágonos hay nulicromías, monocromías, bicromías, tricromías, tetracromías, pentacromías y hexacromías. Estas son las CONFIGURACIONES CROMÁTICAS PARADIGMÁTICAS. 

La NULICROMÍA es una configuración cromática extraña, porque no tiene ningún color. Es el cero del sistema. Es comparable al punto en la geometría que no tiene dimensiones, no tiene nada, pero es muy útil. Nulicromático es el cine en blanco y negro. La nulicromía es el reino de los colores impropios. Es la vacuidad cromática, comparable a lo que en otro ámbito sensorial es el silencio. En nuestra cultura la idea de la nada fértil se va abriendo paso, mientras que en culturas orientales es un elemento tradicional. 

Las MONOCROMÍAS son coloridos mínimos porque tienen un solo color, pero es el modo de incluir dentro de la categoría de colorido los panoramas que tengan un solo color. 

Las BICROMÍAS, TRICROMÍAS, TETRACROMÍAS, PENTACROMÍAS Y HEXACROMÍAS  son coloridos formados respectivamente por dos, tres, cuatro, cinco y seis colores, y son coloridos propiamente dicho. 
 
Las ARMONÍAS CROMÁTICAS son los efectos perceptivos producidos por las interacciones de los colores que forman los coloridos en las configuraciones cromáticas. Hay ARMONÍAS DE AFINIDAD y ARMONÍAS DE CONTRASTE. Las armonías de afinidad son las producidas por la suave relación entre colores muy parecidos. Tal es el caso de las armonías de adyacentes.  Las armonías de contraste se producen entre colores muy diferentes como ocurre en las armonías de complementarios. Entre estos extremos están las armonías de primarios y las armonías de secundarios

El efecto de la armonía de un colorido compuesto por más de un color es mayor y diferente, que la suma de los efectos que produciría cada componente por separado. Por ejemplo el rojo produce un efecto característico, distinto del que produce el verde, y distintos ambos del que produce el conjunto rojo- verde. El efecto de la armonía de un colorido se debe a la relación determinada por los componentes. Aunque los coloridos tengan cualidades que sobrepasen la mera suma de las cualidades de los colores que los componen, están determinados por las de estos.  

Los colores están distribuidos en tres categorías. La más importante es la de los COLORES PRIMARIOS: rojo, amarillo y azul. De menor categoría es la de los COLORES SECUNDARIOS, en la que están el naranja el verde y el violeta. Los secundarios son colores más ambiguos que los primarios, porque pueden pasar por ellos si las circunstancias son propicias, por ejemplo, el naranja pasará por rojo si es el más cálido del conjunto, por amarillo si es el más claro; el verde pasará por amarillo si es el más claro y por azul si es el más oscuro y el violeta por rojo si es el más cálido y por azul si es el más frío. La tercera categoría, de dudosa entidad, es la de COLORES IMPROPIOS.  

En “A” no son pertinentes las mezclas de colores, no tiene mayor importancia que mezclando tintes rojo y amarillo resulte naranja. Lo importantes son los coloridos formados por colores que pueden verse simultáneamente, pero gravita sobre el ánimo del espectador saber qué ocurriría si los colores de un conjunto se mezclaran.  

ARMONÍA DE ADYACENTES es la que se produce entre colores consecutivos en el espectro, o colores adyacentes. Uno tiene que ser primario y el otro secundario. Si se mezclaran producirían un color intermedio entre los dos, no se anularían y al no haber peligro de anulación esa bicromía tendría un significado dulce.  

ARMONÍA DE PRIMARIOS es la que se produce entre colores primarios. Si se mezclaran dos de ellos darían un color secundario, luego tampoco implican el dramatismo de la destrucción, y por otra parte la congregación de elementos tan aristocráticos daría lugar a un ambiente rico y rotundo.  

ARMONÍA DE SECUNDARIOS es la que se produce entre colores secundarios si se mezclaran producirían un color turbio, lo que no llega a ser destrucción pero si deterioro. Estas armonías connotan misterio y romanticismo. 

ARMONÍA DE COMPLEMENTARIOS es la que se produce entre los colores, primarios y secundarios, rojo y verde, amarillo y violeta, azul y naranja. Si dos colores complementarios se mezclan se anulan mutuamente y esa posibilidad depara a las combinaciones de estos colores un dramatismo y una fuerza muy característicos. 

Tenemos pues cuatro clases de ARMONÍAS: de PRIMARIOS, de SECUNDARIOS, de ADYACENTES y de COMPLEMENTARIOS. Hay coloridos de primarios y de secundarios de uno, dos o tres colores, mientras que ser adyacentes o complementarios es cosa de dos. En los coloridos compuestos por más de dos colores se podrá apreciar que aperecerán conjuntos encadenados de estas estructuras esenciales. 

Comencé  diciendo que “A” se parece a la GEOMETRÍA, pero también se parece a la GRAMÁTICA porque el rasgo permanente de los colores y de los coloridos es que SIGNIFICAN. Los colores están en el papel de las palabras y los coloridos en el de las oraciones. Luego hay en “A” un asunto SINTÁCTICO y un asunto SEMÁNTICO. 

El valor semántico de los coloridos pasa desapercibido porque los significados no son claros y unívocos, pero son significados, porque significan. Parece que cada color y cada colorido tiene, lo que podríamos llamar, un sabor especial, un perfil, algo singular que se percibe y que es  característico. Los triángulos, los cuadriláteros o los pentágonos se distinguen entre sí y de otros polígonos no solo por el número de lados o de ángulos, sino, además, por algo propio  que vemos en ellos: los triángulos saben a triángulo, los pentágonos a pentágono. Por ejemplo, la S de Supermán está inscrita en un pentágono, pero al tener dos de sus lados tan pequeños resulta un pentágono con sabor a triángulo. Del modo parecido a como ocurre con las figuras geométricas las monocromías saben a monocromía, las bicromías a bicromía, etc.. 

Ese sabor, ese carácter que tienen los coloridos es su SIGNIFICADO CROMÁTICO. El sabor salado de la sal es su significado gustativo. Y el dulce es el significado gustativo del azúcar  El azúcar y la sacarina tienen igual o parecido significado gustativo. Estos significados de los que hablo no se refieren a un código, sino que son relativos a las experiencias que en cada cual se acumulan, son debidos a un proceso HERMENÉUTICO. Los significados referidos a un código, como lo es un diccionario, son significados claramente artificiales, mientras que los significados ajenos a los códigos, que se basan en las experiencias podría decirse que son significados naturales. Me interesa trabajar con estos significados naturales que tienen los coloridos que fabrico, que –paradójicamente- son artificiales. El llamar naturales a esta clase de significados es algo muy discutible, aunque no sea oportuno discutirlo en esta ocasión. Por eso lo escribo en letra cursiva, queriendo expresar con ello la provisionalidad de la denominación.  

 A pesar de que mi interés se dirige principalmente al colorido, los colores que configuran tales coloridos determinan áreas, que tienen límites precisos –aunque pudieran ser imprecisos- y estos tienen un interés ineludible. Empleo configuraciones geométricas que están insertas en un espacio particular, el SOPORTE, que es portátil porque estas pinturas se llevan de un lugar a otro. Estos objetos, a veces cuadros, otras veces especie de esculturas exentas, otras relieves, tienen la función de caracterizar el espacio mayor donde se encuentran. Modificando, a su vez, el espacio vital de los espectadores. Las piezas que conforman esta exposición son eso, PIEZAS de un mecanismo total y único en el que el espectador se encuentra inmerso, por el que puede vagar e interesarse por los diversos detalles que a su curiosidad se ofrece. 

En cuanto al SOPORTE en las imágenes de este catálogo aparecen representadas tres tipos de obras: los RELIEVES o mejor dicho PINTURAS SULUETEADAS,  las PINTURAS EXENTAS y los CUADROS.  

Las PINTURAS SULUETEADAS aparecen representadas en la primera página de ilustraciones. Son figuras de estructura triangular, pintadas de azul que no tienen fondo, o, mejor dicho, el fondo es la pared. No son representaciones de formas, las formas están allí, colgadas en la pared. Responden a una modalidad de realismo que consiste en presentar la realidad misma, una realidad artificial, pero realidad al fin y al cabo.  

Las PINTURAS EXENTAS aparecen en la segunda y en la tercera páginas de ilustraciones. Son bifaces, una de sus caras es contraria de la otra, porque a cada color de una cara le corresponde el color complementario en la otra. En cuanto a la forma, tanto la silueta como la configuración de las zonas cromáticas son totalmente libres. Tienen aspecto de esculturas, y creo que pueden ser consideradas como tales. 

Los CUADROS que figuran en las imágenes de este catálogo, salvo la Pentacromía antes mencionada que tiene una configuración distinta, en todas las demás hay una interrelación entre el cuadrilátero del perímetro y una estructura triangular. En las seis bicromías de adyacentes el perímetro es un cuadrado y la estructura interior está formada por triángulos inscritos en cuadrados. En los otros doce, los triángulos son equiláteros y los cuadriláteros los circunscritos a tales triángulos. Los seis primeros tienen el título  genérico de ASPAS y tienen una simetría central que sugiere un movimiento de giro que hace que estas estructura resulten rotundas, rasgo que se corresponde con la rotundidad que depara el predominio de colores primarios.  A los otros seis los he titulado genéricamente PINÁCULOS. La simetría, de estos cuadros es axial, por lo que resultan más estáticos que los anteriores. Por otra parte tienen una estructura más complicada, con lo que resultan algo más misteriosos, en consonancia con el predominio de colores secundarios. 

Por último diré que la GEOMETRÍA y la GRAMÁTICA tienen un alma común que también es alma de “A”. Ese espíritu compartido es la LÓGICA. La lógica es el modo perfecto de razonar, y como el razonas tan sólo es potestad de las personas – aunque no es raro que se suela abdicar de este privilegio- resulta que la naturaleza no se atiene a razones y la geometría, en su exactitud, no logra comprenderla totalmente. Y el lenguaje, a pesar de ser predominantemente lógico, no lo es completamente, tiene muchas  excepciones, que, seguramente, no siempre confirman las reglas. Y lo cromático ¡para qué decir!. De todos modos los sistemas para ser útiles no tienen por qué ser infalibles, ni tampoco hay motivos para que el arte tenga que estar reñido con un cierto rigor. 
 

 Tomás García Asensio

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Tomás García Asensio: Comentarios a mi propia obra

Tomás García Asensio

COMENTARIOS ACERCA DE MI PROPIA OBRA.

(Envío a la crítica en la exposición de enterarte)

Color y forma es la formulación opuesta al estereotipo forma y color, tan arraigado en nuestra cultura y que parece indicar que la forma es esencial y el color meramente circunstancial. Pero el caso es que sólo son visibles los colores (el blanco, el negro y el gris también son colores). Y las formas no son más que los perfiles determinados por los colores, y las formas geométricas perfiles esenciales que se pueden dar cromáticamente, y si no, no se dan visualmente.

Otro inconveniente del citado estereotipo es que la forma y el color son entidades ajenas, que cuando hablamos de color no hablamos de formas. Tampoco con esto estoy conforme porque la forma es estructura, organización, configuración y tal configuración no afecta tan sólo a los perfiles, también afecta al colorido. De modo que los colores se estructuran entre ellos para dar lugar  formas que son cromáticas. Por ejemplo existe la forma cromática rojo-verde que es de un fuerte contraste cromático y la forma rojo-naranja que es suave y cálida.

Mi trabajo consiste, principalmente, en determinar algo que podría llamarse geometría cromática en la que me baso para producir pinturas que propician experiencias cromáticas a los espectadores. Y como las formas cromáticas determinan necesariamente perfiles he optado porque estos sean geométricos con lo que resultan simples y no se resta interés al asunto principal que el colorido. Utilizo una geometría circunstancial, sin leyes ni postulados. La verdadera geometría es la referida a las formas cromáticas que puede pasar desapercibida.

Mis pinturas tienen la finalidad de modificar el espacio en donde están incorporadas, de modo que un lugar es notablemente distinto con estas obras de cómo es sin ellas. Y ellas mismas son distintas cuando están situadas en lugares diferentes.

PERFIL AUTOBIOGRÁFICO.

Nací  en Huelva en 1940, donde viví mi infancia y mi primera juventud. A finales de 1959 me trasladé a Madrid e estudiar Bellas Artes. Aquí he vivido la mayor parte de mi vida.

Soy Profesor Titular en la Facultad de Bellas Artes de la UCM, donde me doctoré en 1992. Previamente fui profesor en la Universidad Católica de Puerto Rico en Ponce, del 70 al 73. A mi vuelta a Madrid ejercí  de Catedrático de Instituto durante 17 años.

Ejercí  de dibujante humorístico, con el seudónimo SALTÉS, sobre todo al principio de los 70, en diversas publicaciones, sobre todo en la revista Triunfo.

También a principio de los 70 participé en el Seminario de Formación Plástica que se celebró en el centro de Cálculo de la Universidad de Madrid, hoy UCM. Me condujo a ese seminario mi afición por la estética que no entra en conflicto con la razón.

En 1977 participé en la exposición Forma y Medida en el Arte Español Actual que fue el arranque de un grupo informal, o no grupo que desarrolló bastante actividad expositiva principalmente en la década de los 80, respecto a una plástica predominantemente geométrica. Seguramente la exposición más emblemática fue la realizada en la Galería Fernando Vijande titulada Propuestas Objetivas con Amador, Elena Asins, Waldo Balart, Cruz Novillo, Feliciano, García Ramos, Lugán, Julián Gil, Gómez Perales, Iglesias, Povedano, Santonja, Sempere y Soledad Sevilla. He realizado una docena de exposiciones individuales y participado en medio centenar de colectivas.

Siempre he trabajado en torno al mismo tema, la estética derivada de la combinación de colores: Dicho trabajo lo he realizado en una doble vertiente: una teórica consistente en perfilar un sistema que comprenda el fenómeno de las combinaciones cromáticas y otra práctica, la producción de obras basadas en ese sistema.

Tomás García Asensio.

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Tomás García Asensio: Armonias cromáticas

 Armonías Cromáticas  

 

Tomás García Asensio. 2000.

Texto para el catálogo de la exposición de Huelva
 
 

Podría decirse que esta exposición es una especie de naturaleza artificial, un laberinto arbóreo, en el que lo plantado no son árboles  sino algo así  como esculturas de colores. Uno puede aventurarse en un auténtico bosque sin saber nada de botánica, y en este laberinto sin saber nada de las leyes artificiales que lo fundamentan. Pero que duda cabe que se percibe más agudamente si se conocen las reglas del juego, el fundamento de lo percibido. Por ello aporto el siguiente texto. 

CONSIDERACIONES PREVIAS. 

En nuestra cultura está firmemente instaurado el estereotipo FORMA – COLOR. De esta dualidad es la segunda parte la que tiene interés principal en esta exposición, pero antes de entrar en lo principal, que es lo cromático, voy a referirme al aspecto formal.  

Aunque parezcan esculturas, estas piezas están concebidas como pinturas bifaces, ya que son planos pintados por las dos caras. Cada cara es contraria de la otra, tienen el mismo dibujo, como visto al trasluz, y a cada color de una le corresponde el contrario en la otra, según el siguiente código, son contrarios: rojo y verde, azul y naranja, amarillo y violeta, blanco y negro y, excepcionalmente, el gris es contrario de sí mismo.  

Por ser bifaces son independientes de las paredes. En tal caso lo mejor es que sean exentas, y por ello es necesario que se sustenten por sí mismas. Por otra parte tampoco hay motivo para que estén constreñidas a un perímetro rectangular. Todo ello ha llevado a que adquieran aspecto de esculturas, siendo este un rasgo encontrado sin que lo buscara premeditadamente.

Entremos ahora en el tema cromático. Todo aquello que puede ser contemplado presenta unas formas que parecen teñidas de color. El estudio que se hace de la forma es de naturaleza muy distinta del que se hace del color. La FORMA  es el resultado de la interacción de elementos formales, y el estudio de tales interacciones se titula GEOMETRÍA. Eso implica una pluralidad interna en la forma (los elementos formales que son elementos geométricos). Por el contrario el estudio de color es el estudio de los colores. De cada uno de los colores. Aunque se estudie cada color en relación con los demás, no se estudia el COLOR como el resultado de la interacción de elementos cromáticos. No hay nada respecto al color que sea  semejante a la geometría respecto a la forma. Es, precisamente en esa vacuidad donde trabajo. Mi interés está en ese algo, respecto al color, que está en el lugar de la geometría respecto a la forma. A ese ser innominado lo he que he llamado “ A” en el catálogo de mi exposición en la Diputación de Málaga de 1999. 

En la dualidad FORMA – COLOR el segundo término me parece torpe, porque indica una singularidad que es pobre frente a la pluralidad que indica el primero. Prefiero colorido a color porque tiene pluralidad interna, de modo que preferiría hablar de FORMA Y COLORIDO.  
 

LAS CLAVES DE ESTAS ARMONÍAS CROMÁTICAS. 

Hay expuestas 36 figuras, cada una de ellas tiene dos caras y cada una de las caras tiene un COLORIDO que es el contrario del de la otra. Estos coloridos son el resultado de combinar seis elementos cromáticos: rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta. Que pueden ser combinados de modo que intervengan desde 0 hasta 6 elementos. Habrá, pues, una combinación sin ninguno de estos elementos, son –en este caso- la NULICROMÍA expresadas con blanco, negro y gris. 6 combinaciones con un solo elemento, las MONOCROMÍAS. 15 combinaciones con 2 elementos la BICROMÍAS. 20 combinaciones con 3 elementos, la TRICROMÍAS. 15 combinaciones con 4 elementos, las TETRACROMÍAS. 6 combinaciones con 5 elementos, las PENTACROMÍAS y una combinación con los seis elementos, la HEXACROMÍA. Todas estas combinaciones suman 64, que se expresan en 36 figuras1.  

Con los 9 colores que intervienen en esta exposición. En primer lugar 3 no son colores propiamente dicho: el blanco, el negro y el gris. Verdaderamente están fuera del sistema. Los otros seis, colores propiamente dicho, están divididos en dos categorías: PRIMARIOS o  PRINCIPALES, que son el Rojo, el Amarillo y el Azul. La otra categoría inferior es la de SECUNDARIOS o INTERMEDIOS, que son el Naranja, intermedio entre rojo y amarillo, el Verde, intermedio entre amarillo y azul y el Violeta intermedio entre azul y rojo. Otras cualidades de los colores son la calidez característica del rojo que también comparten el naranja y el violeta.  La luminosidad del amarillo compartida con el verde y el naranja. La frialdad del azul compartida con el verde y con el violeta. Luego los intermedios o secundarios son ambiguos y acomodaticios, de modo que: El violeta, que es contrario del amarillo, puede parecer cálido o frío, y pasar por rojo o por azul. El naranja, que es contrario del azul, es claro o cálido y puede pasar por amarillo o por rojo. Y el verde, que es contrario de rojo, es frío o claro y pasar por azul o por   amarillo. 

Las cualidades que implican los colores son verdaderamente sus significados. Luego los colores son como palabras que tienen significados. Y los coloridos son como oraciones que también tienen significados. Los significados de las oraciones dependen, sin duda, de los significados de las palabras, pero no son la mera suma de estos, sino, más bien, los resultados de las interacciones de los significados de las palabras que las componen. Análogamente los significados de los coloridos, son el resultado de las interacciones de los significados de los colores que los forman. 

Los significados de los coloridos, que son las cualidades que producen las interacciones entre las cualidades de los colores, pueden llamarse, con toda propiedad, ARMONÍAS CROMÁTICAS. 

Se pueden establecer dos clases de armonías cromáticas: ARMONÍA DE AFINIDAD y ARMONÍA DE CONTRASTE.  

Armonía de afinidad se da entre cosas parecidas. Por ejemplo, rojo y naranja son colores parecidos, como son parecidos naranja y amarillo, amarillo y verde, verde y azul y azul y violeta. Hay, pues, entre ellos armonía de afinidad. Si se mezclaran los colores que forman estas parejas, lejos de destruirse se obtendría un color intermedio entre ambos. Este feliz desenlace les confiere a estas armonías un significado placentero. 

Armonía de contraste es la que se produce cuando se combinan colores muy distintos, tal es el caso de los colores complementarios o contrarios. Son complementarios rojo y verde, amarillo y violeta y azul y naranja. Si se mezclaran dos colores complementarios se agrisarían y si los componentes de la mezcla tuvieran magnitudes semejantes se destruirían mutuamente. El barruntar tan fatal desenlace les confiere a estas armonías un significado dramático. 
 

La sala en la que está instalada esta exposición está dividida en dos partes. En la primera parte hay 14 figuras. La primera corresponde a la NULICROMÍA y las otras 13 contienen los COLORIDOS ESENCIALES. En la segunda parte de la sala hay 22 figuras que corresponden a los COLORIDOS DERIVADOS llamados así porque pueden considerarse compuestos por coloridos esenciales. 

Se puede considerar que las figuras están dispuestas según planos imaginarios. En la primera parte de la sala se pueden distinguir  6 planos, y en la segunda parte 7. Tales planos, como puede verse en el esquema, no son paralelos a ninguna de las paredes, sino que están dispuestos, más o menos, en abanico para encajar todas las figuras en la sala, presentando las caras en todo el recorrido, con lo que resulta una especie de bosque laberíntico y denso, que es el efecto buscado.

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PRIMERA PARTE. 

En esta primera parte están los coloridos esenciales que son los siguientes: PRIMARIOS que significan potencia, rotundidad. SECUNDARIOS que significan debilidad, ambigüedad. ADYACENTES  que significan dulzura y COMPLEMENTARIOS que significan dramatismo.  
 

En un primer plano están representadas las NULICROMÍAS por una figura que es blanco, negro y gris por las dos caras, aunque en distinta disposición 

En el segundo plano están representadas las monocromías. Son tres figuras, con un color primario por una cara y secundario por la otra. Luego en un caso son MONOCROMÍAS DE PRIMARIOS y en el otro MONOCROMÍAS DE SECUNDARIOS. Expresan, respectivamente fuerza y debilidad. 

En el tercer plano están representadas las tres bicromías que tienen dos  colores primarios por una cara y  los correspondientes secundarios por la otra. Luego en un caso son BICROMÍAS DE PRIMARIOS y en el otro BICROMÍAS DE SECUNDARIOS. Tienen los mismos significados que en el caso anterior, pero en grado mayor. 
 

En el cuarto hay tres figuras en las que están representadas las tres bicromías de colores adyacentes o contiguos en el espectro. A cada bicromía de colores adyacentes le corresponde como contraria otra de la misma naturaleza. Luego se trata de BICROMÍAS DE ADYACENTES. Estos coloridos expresan dulzura, suavidad. 

En el quinto plano hay tres figuras que son las BICROMÍAS DE COMPLEMENTARIOS. Los colores de una cara son los mismos que los de la otra, aunque en orden distinto. Expresan dramatismo. 

En el sexto plano hay una sola figura en la que está representada la tricromía, de colores primarios por una cara y de secundarios por la otra. Luego en un caso se trata de TRICROMÍA DE PRIMARIOS y en el otro de TRICROMÍAS DE SECUNDARIOS. Expresan, respectivamente, fuerza y debilidad en grado superlativo. 
 

SEGUNDA PARTE. 

En esta segunda parte están los coloridos derivados, llamados así porque cada uno de ellos es un complejo de más de uno de los anteriores. 

En el primer plano hay tres figuras en las que están representadas las tricromías de adyacentes. En una cara hay predominio de primarios, luego predomina la rotundidad, y en la otra predominan los secundarios, con lo que predomina la ambigüedad. En cada uno de ellos un color es adyacente respecto al segundo, y este al tercero, pero el tercero no lo es respecto al primero, luego no son puramente adyacentes. Por otra parte en tres casos hay dos primarios y un secundario, el intermedio entre ambos, son las TRICROMÍAS DE ADYACENTES CON PREDOMINIO DE PRIMARIOS. En otros tres casos hay dos secundarios y el primario situado entre ellos, son las TRICROMÍAS DE ADYACENTES CON PREDOMINIO DE SECUNDARIOS. Las primeras son más rotundas que las segundas. En ambos casos se da el significado de dulzura propio de los adyacentes, pero en el primero predomina la potencia propia de los primarios y en el segundo la melancolía característica de los secundarios. 

En el segundo plano hay seis figuras en las que están representadas unas tricromías en las que se forma una pareja de complementarios y otra de adyacentes. Por una cara hay dos primarios y un secundario y por la otra dos secundarios y un primario. En cada figura los complementarios se repiten aunque en distinto orden. Son respectivamente las TRICROMÍAS DE ADYACENTES-COMPEMENTARIOS CON PREDOMINIO DE PRIMARIOS y las TRICROMÍAS DE ADYACENTES-COMPEMENTARIOS CON PREDOMINIO DE SECUNDARIOS. Son estos coloridos muy interesantes porque entran en inestable equilibrio significados que son contradictorios, la dulzura de los adyacentes y la acritud de los complementarios. La diferencia entre estos dos grupos es que en el primero predomina la rotundidad de los primarios, y en los segundos la ambigüedad de los secundarios.  

En el tercer plano hay tres figuras en las que están representadas las tetracromías formadas por los tres colores primarios y un color secundario por una cara y por tres colores secundarios y un primario por la otra. En una de las caras predominará la rotundidad y en la otra la ambigüedad. Son, respectivamente la TETRACROMÍAS CON PREDOMINIO DE PRIMARIOS, y las TETRACROMÍAS CON PREDOMINIO DE SECUNDARIOS. El significado de los primeros es de fuerza y rotundidad, algo ralentizada por la presencia de un primario y el de los segundos es contrario, la melancolía propia de los secundarios animada por la presencia de un primario.  

En el cuarto plano hay tres figuras en las que están representadas las tetracromías de colores adyacentes o contiguos en el espectro. A cada tetracromías de colores adyacentes le corresponde como contraria otra de la misma naturaleza. Serán adyacentes si están en el orden espectral, pero hay implícita una pareja de complementarios que es una armonía de contraste que se contradice con la armonía de afinidad propia de los adyacentes. Aunque no son, porque no pueden ser, puras se les puede llamar TETRACROMÍAS DE ADYACENTES. Tienen el significado de dulzura que se deriva de la presencia de tres bicromías de adyacentes, apenas contrarrestada por una bicromía de complementarios. 

En el quinto plano hay tres tetracromías en las que se aprecia: dos parejas de adyacentes, otra dos de complementarios, una de primarios y otra de secundarios. Estas combinaciones están dotadas de un complejo equilibrio que las hace muy interesantes. Los colores de una cara son los mismos que los de la otra, aunque en orden distinto. Son las TETRACROMÍAS DE ADYACENTES-COMPEMENTARIOS. 

En el sexto plano hay tres figuras en las que están representadas las pentacromías. Por una cara predominan los primarios y por la otra los secundarios. Son respectivamente las PENTACROMÍAS CON PREDOMINIO DE PRIMARIOS, y las PENTACROMÍAS  CON PREDOMINIO DE SECUNDARIOS. En cuanto a los significados no hay grandes diferencias entre los coloridos de estos dos grupos, ya que son tres primarios frente a dos secundarios o dos primarios frente a tres secundarios. En cualquier caso en el primer grupo predomina la rotundidad y en el segundo la ambigüedad. 

En el séptimo, y último, plano hay una sola figura en las que está representada la EXACROMÍA donde intervienen los seis colores del sistema, admite infinidad de órdenes, de los que es especialmente llamativo el orden del arco iris. En ambas caras están los seis colores, aunque en distinto orden. 

Tengo que decir por último que esta es la primera vez que esta colección completa se exhibe públicamente. En el mes de Octubre se exhibió en una exposición privada en el estudio de los arquitectos Fernando Borrego y Emilio Gámir en Madrid. Esto tuvo el sentido y el interés de la “prueba de artista”. Con anterioridad se ha exhibido la primera parte en la Sala Pescadería Vieja del Ayuntamiento de Jerez, y después en la Sala Las Carnicerías Reales del ayuntamiento de Priego de Córdoba, en la Sala de exposiciones de la Diputación de Málaga, y una parte menor en la Sala de Exposiciones de la Diputación de Jaén.  

                                                                                                  

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Tomás García Asensio. Armonias cromáticas esenciales.

ARMONÍAS CROMÁTICAS ESENCIALES
 
 
 Tomás García Asensio. Texto para el catálogo de la exposición de Jerez.

  Las pinturas bifaces de esta exposición pertenecen a un sistema en el que cada composición cromática se relaciona con su contraria. Entendiéndose por  contrarias  las composiciones en las que los colores de una son los complementarios de los de la otra. Son complementarios  rojo y verde, azul y naranja,  amarillo y violeta, blanco y negro. En este sentido el gris es un color excepcional porque es complementario de sí mismo.  

 El repertorio de colores de esta exposición es el siguiente: rojo, naranja, amarillo, verde azul y violeta, que pueden considerarse colores propios. Además de estos están los colores impropios: blanco, negro y gris

El grupo de los colores propios lo dividimos en dos subgrupos. El de los colores primarios o principales y el de los colores secundarios o intermedios entre dos primarios. Son principales el rojo, el amarillo y el azul y son secundarios el violeta el verde y el naranja. El violeta ocupa el espacio intermedio e impreciso entre rojo y azul, se asemeja al rojo cuando es cálido y al del azul cuando es frío. El verde ocupa el  espacio intermedio e impreciso entre amarillo y azul, se asemeja al amarillo cuando es claro y al azul cuando es oscuro. Y el naranja ocupa el espacio intermedio e impreciso entre la calidez del rojo y la claridad del amarillo, que es más cálido cuando está cerca del rojo y más claro cuando está cerca del amarillo. 

En los mensajes cromáticos los colores están en el lugar de las palabras, y por ello tienen cualidades que son  morfológicas. Y los coloridos, o asociaciones de colores, están en el lugar de las oraciones y sus cualidades son sintácticas. Estas cualidades sintácticas de los coloridos son las armonías

Los colores tienen significados naturales. Por ejemplo el rojo significa calidez, el azul frialdad y el amarillo claridad. Los colores intermedios tienen significados intermedios entre los de los dos principales correspondientes. Las armonías cromáticas también arrastran un significado natural. Luego además de sintácticas son semánticas.  

Los coloridos formados por colores parecidos, que son los contiguos en el espectro, producen armonías de afinidad. El significado de estas armonías es  la dulzura, la suavidad. 

Los coloridos formados por colores muy diferentes  producen armonías de contraste cuyo significado es el dramatismo. Los coloridos más dramáticos son los producidos por colores complementarios. 
 

DISTRIBUCIÓN DE LA EXPOSICIÓN. 

Esta exposición está constituida por 14 objetos o figuras que tienen 2 caras (anverso y reverso) que se distribuyen  en 6 planos paralelos al de la entrada.  Y cada uno de esos planos también tiene anverso y el reverso.

 En  el 1er. plano hay una figura en la que representa a las nulicromías. En el plano hay tres  figuras en las que se representan las monocromías. En los planos 3º, y hay tres figuras en cada uno de ellos en los que se representan las bicromías y en el plano una sola figura que representa a las tricromías.  
 

DESCRIPCIÓN DE LAS FIGURAS. 

NULICROMÍAS. 

 Las nulicromías están expresadas por las dos caras de una sola figura situada en el 1er. plano. (Páginas correspondientes a las ilustraciones nº1 y nº2) 

En estas combinaciones no se combinan ninguno de los elementos cromáticos. Es el cero del sistema. Aparentemente no tienen sentido, pero con ella se da ocasión a expresar panoramas visuales que carecen de colores propiamente dicho, pero que cuentan con colores impropios. Están compuestas por blanco, negro y gris. Como blanco y negro son complementarios, y el gris es complementario de sí mismo, esta figura tienen los mismos colores en las dos caras, aunque en distinta posición, salvo el gris que la tiene en la misma. 
 
 

MONOCROMÍAS. 

 Estas combinaciones tienen un sólo elemento, y como la anterior parece absurda, porque una combinación con una sola cosa no es una combinación. Pero en la realidad se pueden combinar distintos tonos del mismo color, es decir distintos colores que se significan con el mismo signo. Hay seis monocromías: tres primarias y tres secundarias. En cada una de las tres figuras hay un color primario por una cara y otro secundario por la otra que son complementarios entre sí. Los significados de estas monocromas se corresponden con lo del único color que las forma. 

Hay tres monocromías primarias situadas en el anverso del 2º plano. El significado principal de estas monocromías es la  rotundidad. (Página correspondiente a la ilustración nº 3) 

Hay  también tres monocromías secundarias situadas en el reverso del 2ºplano. El significado principal de estas monocromías es la ambigüedad.  (Página correspondiente a la ilustración nº 4) 
 

BICROMÍAS. 

Estas combinaciones tienen dos elementos, por lo que son combinaciones con toda propiedad y además son perfectas porque son recíprocas. Como tres de los elementos son primarios y otros tres son secundarios en unas bicromías los dos colores serán primarios, en otras los dos secundarios y en otras un color será primario y el otro secundario; en tales casos los colores serán contiguos, o serán complementarios.  

 Hay tres bicromías de primarios situadas en el anverso del 3er. plano. En estas bicromías  se refuerza la contundencia propia de los primarios, entre los que se produce un apreciable contraste.(Pagina correspondiente a la ilustración nº 5) 

Las tres bicromías de secundarios están situadas en el reverso del mismo 3er. Plano. En estas combinaciones se refuerza la ambigüedad de los secundarios y el contraste también es menor que en las anteriores.(Pagina correspondiente a la ilustración nº 6) 
 

Las seis bicromías de adyacentes están situadas en el 4º plano. Estas bicromías están formadas por dos colores contiguos en el espectro cromático. En el anverso de este plano hay tres de estas seis bicromías y en el reverso las otras tres, ya que los colores complementarios de dos colores adyacentes también son adyacentes. El significado de estas combinaciones es la dulzura propia del escaso contraste que hay entre dos colores muy parecidos. (Paginas correspondientes a las ilustraciones nº 7 y nº 8) 
 

Las tres bicromías de complementarios están situadas en el 5º plano, ocupando el anverso y el reverso. Eso se debe a que los complementarios de dos colores complementarios son los mismos colores. Por lo que ambas caras tendrán la misma bicromía, aunque en distinto orden. Entre complementarios se da el mayor contraste posible entre colores. Si tales colores se mezclaran se anularían mutuamente, y seguramente debido a esto, estas combinaciones expresan un gran dramatismo. El contraste cromático es semejante en las tres bicromías, pero es distinto el contraste de claroscuro. Entre amarillo y violeta es muy fuerte, intermedio entre naranja y azul, y débil en la rojo y verde. (Pagina correspondientes a las ilustraciones nº 9 y nº 10) 
 
 

TRICROMÍAS.

De todas las tricromías sólo las de primarios y las de secundarios son esenciales, por lo que sólo estas figuran en la exposición.

 

La tricromía de primarios está en el anverso de la única figura que está situada en  el plano que es el último. Esta es la combinación principal, ya que está compuesta por la totalidad de los signos que representan a los principales colores, y en ella están las relaciones armónicas principales de cromatismo y de claroscuro. Tiene un significado natural de gran riqueza cromática, y su rotundidad es total. (Pagina correspondiente a la ilustración nº 11) 

La tricromía de secundarios está en el reverso de esa única figura del 6º plano.  Esta tricromía está en una tesitura mucho menos rotunda que la anterior y tiene un significado  mucho más melancólico. (Pagina correspondiente a la ilustración nº 12) 

Con esto queda expresado, muy sintéticamente, el  sistema que ilustran estas figuras. Este sistema  rige el cromatismo de las figuras de esta exposición, pero también es aplicable a otras situaciones cromáticas, tanto las que uno pudiera crear como las encontradas, ya sean artificiales o naturales. Es decir es un modo de comprender –de aprehender- la realidad cromática. 
 

Tomás GARCÍA ASENSIO.

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Tomás García Asensio: Una poética cromática

UNA POÉTICA CROMÁTICA.

 

De los cuadros cabe esperar que se expliquen por sí mismos, pero eso no exime a su autor de la obligación de explicarse. Consciente de ello me pongo manos a la obra.

Los cuadros, como todo lo perceptible, son signos, o cúmulo de signos. Saussure dejó meridianamente claro que todo signo tiene dos caras: el significado, que es la evocación del referente, y el significante que es la materialidad del signo. En los cuadros el significado es la realidad expresada y el significante la materialidad del cuadro, es decir la tela pintada que está estirada en el bastidor.

La pintura en la Edad Moderna ha sido realista porque ha significado gracias a la similitud que el espectador aprecia entre el signo y el referente, entre el cuadro y la realidad representada. Ello comporta algunos peligros: uno es que se produzca la suplantación del referente por el signo, con lo que la representación deriva en falsificación; otro el que la representabilidad sea tan pobre que la obra no sea más que un torpe remedo de la realidad.

La pintura realista propia de la Edad Moderna, no es cosa del pasado ya que en la Edad Contemporánea una buena parte de la pintura es realista, y gran parte del criterio artístico también lo es. Y con este realismo, que se planta, nos la tenemos que ver todos.

En tal situación me pregunto: ¿qué mayor realismo cabe que identificar referente y signo? Y a eso me atengo. He inventado una realidad artificial que son mis cuadros. Son cuadros porque son telas pintadas, estiradas sobre un bastidor y colgadas en la pared. En contraste con los cuadros realistas estos no representan nada. Eso no es fácil porque huyendo de la representación se pueden pintar manchas que parezcan nubes, trozos de pared, rocas, etc.

Si lo que se quiere es no representar nada lo mejor es recurrir a las formas geométricas porque son por naturaleza “irrepresentativas”. Por ejemplo un triángulo pintado, es un triángulo, y por tanto no es una representación. Pero no es geométrico todo lo que tiene formas geométricas. En la verdadera geometría hay teoremas, lógica, y leyes objetivas, y en esta exposición no hay teoremas. Hay lógica y casi hay leyes objetivas, pero estas no se refieren  a las formas sino a los colores.

Un objeto que represente es una realidad que evoca otra realidad distinta. Un objeto que no represente nada es una realidad en sí misma. Esta exposición de cuadros que no representan nada, es una realidad. Y como las realidades producen experiencias, esta exposición depara experiencia a sus visitantes.

Estamos acostumbrados a que los mensajes, producidos por los emisores, tengan significados. Las experiencias también los tienen, pero son atribuidos por quienes las sufren o las gozan (ya se sabe que cada uno cuenta la feria según le va). Se me dirá que cuando las experiencias derivan de estímulos artificiales el autor de los estímulos es el emisor de los signos portadores de significados, pero aunque en  el fondo sea así el espectador se comporta como si no lo fuera, porque al entrar el estímulo en su propio ámbito vital se tiene que encarar con esa nueva realidad y obrar en consecuencia. El autor de esta clase de estímulos, en cierto modo, renuncia a su autoría dejando la obra a su suerte y al espectador con toda su libertad para que la interprete como quiera.

Aunque no se indispensable voy a decir algo acerca de mi trabajo.

Lo que más me interesa es el colorido, en el que los colores son como palabras. Pero las palabras aisladas dicen poco y lo dicen imprecisamente. Son las oraciones las que tienen todos los recursos expresivos. Por lo tanto mi interés está en las oraciones cromáticas, en las combinaciones de colores. Esta exposición es una colección de textos cromáticos que tienen intención estética. Se podría decir que son poemas cromáticos, aunque habría que pasar por alto todo lo que de pedante tiene esta expresión.

Además de colores hay formas y hay materia. Las mencionadas formas geométricas y la pintura, la tela etc. Nada de esto es verdaderamente importante, porque lo importante es el colorido, todo lo demás son factores ineludibles pero secundarios.

Al hablar de palabras y de oraciones, aunque sea metafóricamente, hablamos necesariamente de lenguaje y de gramática. Y efectivamente hay un lenguaje natural en lo referente a los colores que usamos todos espontáneamente, y del que no hay una gramática universal. Desde hace muchos años estoy interesado en elaborar una especie de gramática para una lengua cromática que ya existe.

Los colores del “lenguaje cromático”, aunque se perciban como experiencias, son signos. Estos signos pueden estar estrictamente codificados, como en las señales de tráfico, o pueden tener una codificación imprecisa y dudosa como la tiene en la pintura. El significado de las oraciones cromáticas está determinado por las interacciones de los colores, es lo que se llama armonías. Tales armonías, básicamente, son de dos clases: de afinidad o de contraste. Las armonías de afinidad o de contraste. Las armonías de afinidad son suaves mientras que las de contraste son dramáticas. Los rasgos cromáticos que determinan las armonías son, entre otros, claridad-oscuridad, calidez-frialdad, nitidez-turbidez.

En esta exposición hay catorce cuadros divididos en cinco grupos   correspondientes a cinco armonías distintas:

Tres cuadros están formados por un color primario por los dos secundarios que lo flanquean en el espectro cromático. Está, por tanto, caracterizados por una armonía suave.

Los seis cuadros que tienen el mismo dibujo, forman una serie que se caracteriza porque los cuatro colores que los forman son contiguos, como en la serie anterior, y con ello denotan la misma armonía suave. En unos predomina la calidez, en otros la frialdad, y en otros ambos rasgos están, más o menos, equilibrados.

Uno de los dos trípticos de la exposición está formado por rojo, verde y amarillo. Entre rojo y verde hay un contraste cromático muy fuerte, tanto que si se mezclaran se anularían mutuamente. Pero ambos contendientes están separados por el amarillo, que es afín a los dos y mantiene una paz inestable entre ellos.

El tríptico anterior está flanqueado por dos cuadros cuadrados que están formados por rojo y verde, que son colores contrarios entre sí y enemigos hasta la muerte, por eso esos cuadros expresan el mayor dramatismo que entre colores pueda darse.

El otro tríptico y el otro cuadro cuadrado se caracterizan por un complicado equilibrio: los cuatro colores que lo forman se agrupan en dos parejas de complementarios dramáticamente enfrentados, y en dos parejas de colores contiguos dulcemente relacionados. Resulta de ello un complejo equilibrio de amor y odio que les confiere un dinamismo muy interesante.

Con estos comentarios acerca de algunos aspectos de los cuadros que forman esta exposición finalizo un texto que es meramente complementario. Lo importante es la consecución de unos fenómenos artísticos que en nada quedan afectados por este documento. Fenómenos de los que ni siquiera soy autor, porque los autores son las propias personas cuyas mentes resultan estimuladas por los cuadros.

                                                 

  Tomás García Asensio                                                                                     

 

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Tomás García Asensio. Coloridos esenciales

Coloridos esenciales

Resumen

Se trata de la exposición de un sistema que permite estudiar las imágenes puramente cromáticas, como la geometría estudia las imágenes en las que lo cromático no es pertinente. Previo a esto se reflexiona acerca de la naturaleza semántica de lo cromático, de la naturaleza puramente cromática de la visión, de que —encontra de lo que parece— se perciben coloridos antes que colores, y de las armonías cromáticas.
Palabras clave: Color, colorido, semiología cromática, estructuras cromáticas,sintaxis cromática, y armonías cromáticas.

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