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EXPONE: RAFAEL CANOGAR

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EXPONE: RAFAEL CANOGAR


Por Javier Martín

 

Rafael Canogar. Ayer hoy 

 

Rafael Canogar (Toledo, 1935) inaugura el próximo 25 de mayo la exposición Rafael Canogar. Ayer Hoy en el Centro de Arte Tomás y Valiente-CEART, en Fuenlabrada. Se podrá visitar hasta el 23 de julio de 2017. El comisario de la muestra es el crítico e historiador Alfonso de la Torre.

 

¿Cómo se ha planteado esta exposición?

Siempre se pensó en una retrospectiva, ese fue el proyecto que me presentó CEART. Y el comisario, Alfonso de la Torre, también lo pensó de esa forma, con el título “Ayer, Hoy”.  El espacio del Centro Tomás y Valiente también pide algo así, teniendo en cuenta mi edad y trayectoria. De alguna forma también será descubrir una parte de mi trabajo a una gran mayoría del público que, por edad, no pudieron conocer en su momento.

 

Rafael Canogar. Ayer hoy

 

¿Qué recuerda de su primera exposición en la Galería Altamira en 1954?

No recuerdo nada, excepto que no se vendió nada, como he declarado en alguna ocasión. Y que tampoco parece ser cierto, porque en algún momento, y no hace mucho, alguien me mando un correo diciéndome que había comprado un cuadro en esa exposición.  Pero yo estaba reuniendo fondos para irme a París, y me debió de parecer muy decepcionante. Me lamenté a mi profesor, Vázquez Díaz, diciéndole que quizás los precios no fueron lo correctos, y fue así que, ante mi disposición a bajarlos, mi maestro lo arregló con amigos suyos y terminé por vender todos. ¡Y me fui a París!, un paso fundamental para mi carrera.

 

¿Cree que la sociedad entendió en su momento lo que quería transmitir “El Paso”?

La sociedad desde luego que no, pero si un grupo muy minoritario. Siempre recordaré lo que Juana Mordó me contó sobre la opinión de Dionisio Ridruejo frente a un cuadro mío que estaba exponiendo en la Galería  Biosca, que ella dirigía en esos años. El cuadro era “Pintura nº27” del año 1959. Para Ridruejo era la representación de una acción de romper, introduciendo una cuña en el bloque monolítico del régimen, y provocar un estallido social. No deja de ser un comentario literario, pero sin duda si estaba ahí ese deseo de libertad, más allá de lo estético, que también.

Fue una pintura con una carga emocional muy fuerte, que quería expresar su identidad y raíces, libertad, deseos de normalidad democrática, y  deseos de innovación.

 

Rafael Canogar. Ayer hoy

 

En su obra del periodo negro (1967-1975) buscó despertar una conciencia social. ¿En la actualidad existen cuestiones sociales de las que deben ocuparse también los artistas?

La tensión de la realidad me llevó a evolucionar, desde el informalismo, a una obra más comprometida y de clara lectura social, pero siempre desde la óptica de un artista plástico que quiere, por encima de todo,  hacer una obra de arte. Para mi no era volver a la figuración, era crear una nueva realidad incorporando la tercera dimensión a la pintura. Fue derribar las fronteras, existentes hasta ese momento, entre la escultura y la pintura, donde el protagonista, era el hombre cosificado, en una injusta realidad.

Fueron años de grandes conquistas culturales, sociales y políticas, y la Constitución del 78 fue una clara muestra de éxito. Desde entonces hemos crecido mucho, pero se han hecho cosas mal y tenemos  una sociedad que no ha sabido ser libre. La actual pérdida de valores, que fueron entonces fundamentales, me hace sentirme alejado del laberintico mundo actual, que no entiendo, y que no me inspira.

No puedo opinar por los artistas en general, pero yo me encuentro muy bien en mis búsquedas actuales dentro de la abstracción, trabajando con imágenes que buscan la belleza por encima de todo. Ya en el año 75 dejé esas obras testimoniales para volver a las herramientas de la pintura; de nuevo a la abstracción, en búsqueda de un mundo más sublime y nuevo, que para mí es también una forma de hacer política, de ser rebelde e innovador.

 

 Rafael Canogar. Ayer hoy

 

¿Considera su etapa de las “Construcciones” como la más reflexiva y contenida?

Creo que sí, es el periodo que yo llamo “fragmentaciones”, que fue una forma de analizar la pintura como objeto de representación de fuerzas elementales y primarias que siempre han acompañado al hombre: construcción-deconstrucción. Fuerzas opuestas y lucha de contrarios, como realidad del hombre que vive inmerso en sus propias contradicciones.

 

¿Cree que su obra más reciente tiene una mayor carga mística?

Sin duda, y también de volver a unos orígenes que estructuraron mi forma de crear. He vuelto a la pintura de la forma más pura y primaria de la que soy capaz. A la pintura sobre la tela, sin ningún otro elemento intermedio y de la forma más directa y espontánea posible. Pero que no se entienda que es volver atrás, todo lo contrario: es reinventar la pintura, desde un tiempo diferente y desde una intencionalidad reivindicativa. La pintura como forma de crear con una  obra única e irrepetible, de recuperar el espacio de la pintura y su realidad poética y metafórica, ese acto creativo íntimo del artista frente a la tela, como no podía ser menos, como miembro de una generación que quiso abrir nuevos cauces estéticos a la pintura, sin dejar de pintar.

 

Rafael Canogar. Ayer hoy

 

¿Piensa que el pensamiento del el artista siempre va un paso por delante del de la sociedad?

Aparentemente sí, pero también se podría ver como una  puntualidad del artista con la problemática de una sociedad que constantemente cambia y se renueva, y que la “sociedad”, como entidad abstracta, no percibe en su justo momento. De cualquier forma, esto ha sido siempre así, pero esos tiempos de desfase son cada vez menores, quizás hoy inexistente. Quizás el mismo concepto que hemos tenido hasta ahora como tal “sociedad” no sea ya válido, y que la realidad sea mucho más compleja.

 

Como coleccionista que es, ¿qué línea sigue su colección?

Yo compro algo de arte, pero en absoluto me considero coleccionista. Si algo me gusta y está a mi alcance, puede aparecer el deseo de poseerlo, pero nunca ha tenido un proyecto de colección. Y sí, también he comprado para instituciones cuando me han dado la oportunidad, pero siempre con un espíritu de servicio.

 

Entrevista realizada a Rafael Canogar por Javier Martín en mayo de 2017.

Agradecemos la colaboración de Alfonso de la Torre.

Imágenes cortesía Centro de Arte Tomás y Valiente-CEART

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