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Entrega número 48
Postludio. José Mª Yturralde
José Mª Yturralde
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Entrevista 10 + UNA a Dionisio GÁZQUEZ

Entrevista 10+UNA a Dionisio GÁZQUEZ

Por Javier Martín

 

entrevista 10 + una a Dioniso Gázquez. conservar el arte español

(Vélez Blanco, Almería, 1951)

 

Pintor, diseñador, ilustrador, comisario de exposiciones. Licenciado y Doctor en Bellas Artes, afincado en Alicante desde 1952. Director del Departamento de Arte y Comunicación Visual Eusebio Sempere (1995-2003).

 

entrevista 10 + una a Dioniso Gázquez. conservar el arte español

La Unión. 1974

 

Dionisio Gázquez se considera a sí mismo como “Un artista inevitablemente lírico, perseguidor de sombras e intuiciones imposibles, incrédulo de verdades aparentes, inquieto aventurero de lo interior e insatisfecho por naturaleza. Un preocupado ser estético en gran medida contra-corriente, dadas las imperantes auras frías del tiempo artístico y tecnológico en el que actualmente vivimos.”

 

1. En qué medida influyó en su obra de los setenta el paisaje minero de la Unión?

Entre 1974 y 1975 con motivo de realizar el servicio militar en el Gobierno Militar de Cartagena, residí en esa histórica ciudad cantonal, desde la cual me desplazaba casi a diario para contemplar, dibujar o pintar el territorio minero próximo de la Unión y Portman, cuyo paisaje mineral de tierras heridas y excavadas me resultaba entonces de una gran fascinación telúrica.

En aquellos ilusionantes años setenta yo era un joven artista pletórico de energía, estaba interesado en observar y estudiar con avidez el significado del arte y vivirlo a través de mi experiencia creadora.  La realidad visible y textural de cuanto me rodeaba me remitía a sus ecos interiores, a todo aquello fascinante que un ser artístico poderosamente advierte e intuye; a lo que se oculta tras el velo invisible de las meras apariencias. Sentía una gran fascinación por el contexto real y al mismo tiempo por el enigma profundo de lo abstracto y lo simbólico. La piel, el aspecto visual y táctil de los objetos, de las formas del mundo y de la naturaleza me producían gran asombro.

 

entrevista 10 + una a Dioniso Gázquez. conservar el arte español

Cabezo Rajado, La Unión. 1974

 

entrevista 10 + una a Dioniso Gázquez. conservar el arte español

Paisaje minero, Portman. 1974

 

Durante aquel tiempo, junto a otras diferentes actividades y a la contención meditativa del trabajo experimental abstracto realizado en la callada soledad del estudio, solía asimismo detenerme en el abierto gozo empático y contemplativo del particular paisaje unionense: Cabezo rajado (1974), Paisaje minero de Portman (1974) o plasmar montañas como la Serra Grossa (1975), los Detritus de la fábrica CROS (1975); realizar acuarelas de viejas fábricas en ruinas: Naves Fábrica CROS (1975), Interior nave semidestruida (1975) o dibujar de manera incansable y minuciosa las paredes y muros de casas abandonadas: Grietas en el muro(1976), La inquietud del recuerdo (1976),  Muro abierto a la desazón (1976), Lugar de la memoria (1976), Huellas de la desolación (1976). Todo ello, en el intento por transcribir pormenorizadamente las huellas latentes de esos ámbitos y lugares en ineludible proceso de transformación y desaparición.

Para mí fue una época de intensa actividad artística y profesional, llena de pasión y variados intereses, desarrollada en el contexto general de la Transición.  En Alicante el espíritu inconformista y de rebeldía en el mundo de la cultura local era en aquellos momentos patente y se manifestaba a través de diversas inquietudes políticas y plásticas. En esos años estaba vigente el asociacionismo artístico reivindicativo y el Club de Amigos de la Unesco de nuestra ciudad, dirigido por José Vicente Mateo, representaba un lugar de encuentro preeminente para las diferentes preocupaciones artísticas y los debates sociales.

Entre los inquietos creadores plásticos de entonces y con el objetivo de conseguir una máxima libertad expresiva y un pretendido afán de originalidad, se rechazaba todo lo académico y se primaba el autodidactismo vanguardista como valor artístico.

 

2. ¿Qué piensa sobre la abstracción y qué ha significado para Vd. la experiencia artística abstracta?

El lenguaje abstracto obedece a los profundos impulsos del ser humano que se mantienen a través de todo el proceso existencial, cultural e histórico. La dialéctica entre representación y configuración abstracta en mayor o menor grado se ha dado desde los orígenes. Esto demuestra que, frente a la volición artística basada en el afán naturalista, ha habido también desde siempre otra voluntad artística determinada por el afán de abstracción. Asimismo, si hay algo que está esencialmente adscrito al fenómeno del arte es la intuición. Una sutil percepción interna en el ser humano que se orienta hacia el descubrimiento del oculto secreto de las cosas en un permanente e interminable cuestionamiento dialéctico.

 

Energy. 1976

 

Abstracción. 1979

 

Los elementos plásticos empleados por un intuitivo y reflexivo creador como Wassily Kandinsky, al desligarlos de la obligación  de reproducir los objetos, se convierten en posibles metáforas implícitas, en cosas que aluden a posibilidades de expresar contenidos internos. Observamos que en los medios plásticos de una obra artística como son las formas, los puntos, las líneas o las masas de color, éstos elementos significan importantes realidades expresivas que preceden a cualquier intento de conformación imitativa. En estos elocuentes signos prefigurativos primarios existen ámbitos semánticos que son a modo de metáforas abstractas de lo arbitrario, de lo ilimitado, lo caótico y lo ambiguo. Por lo tanto, hay que considerar que en el fondo todo arte es intrínsecamente abstracto, ya que hay que remitirlo siempre a lo originario y a lo prefigurativo. Además, la realidad del arte en la conciencia del ser humano se plantea como una realidad mental y espiritual esencialmente abstracta, diferente a la realidad exterior de lo fenomenológico en la naturaleza.

Mi preocupación sobre la abstracción me hizo llevar a cabo en la primera mitad de los años noventa un análisis teórico, a modo de tesis, sobre el discurso expresivo abstracto y su particular incidencia en el arte del siglo XX. Un trabajo que realicé, no sólo con el empeño de llevar a cabo una mera reflexión teórica, sino con el deseo de abordar y entender el hecho artístico abstracto como una manifestación y preocupación personal, con una intención y un sentido hondamente experimentado desde la interioridad del ser y desde la pasión por expresar dicha preocupación interna. Una investigación que parte de una visión "desde dentro", desde una implicación en algo que, en gran medida, era y es intensamente meditado, vivido y ejercitado.

Desde siempre he estado interesado en hacerme preguntas sobre el misterio de las cosas. Junto a otras praxis e intenciones, la experiencia artística abstracta en mi caso ha sido fundamental y ha incidido en esa dirección interior ya expresada. Desde mis iniciales e ingenuas convicciones religiosas que dieron sentido y bálsamo a mi vida con una determinada explicación del mundo en mi primera etapa juvenil, hasta las agnósticas interrogantes existenciales posteriores, el arte ha significado para mí una particular medicina y un aparente alivio espiritual. Mis lejanos recuerdos infantiles están asociados a una larga convalecencia y al juego de dibujar, colorear y representar sobre un papel, ideas y formas que alentaron mi imaginación.

 

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Homenaje a la Poesía, 1982
(Colección particular, Madrid)  

 

Composición. 1982

                                          

A los artistas de mi generación nos tocó y hemos sido destinados a vivir en un mundo y un tiempo concreto donde se expresan y se manifiestan diversas preocupaciones estéticas. En nuestro país, durante la década de los años setenta, junto a las tendencias reivindicativas artísticas de pretensión política y las de carácter conceptualista, la huella del arte abstracto perseveraba a través de las influencias informalistas del grupo El Paso, del grupo Parpalló o las normativas del Equipo 57. En esos años, algunos jóvenes artístas de Alicante acudíamos, como creyentes peregrinos de la modernidad, al Museo de Arte Abstracto en Cuenca o a las exposiciones que organizaba la Fundación Juan March en Madrid; a lo que se unía nuestra admiración por individualidades que venían practicando la abstracción; entre muchos otros, figuras como Antoni Tàpies o nuestro Eusebio Sempere que, en 1976 con la generosa donación de su colección de arte, contribuyó de manera determinante para que el arte moderno se asentara en nuestra ciudad.

Con los nuevos vientos de tolerancia y democracia para nuestro país, los inicios de los ochenta fueron unos años movidos y hermosos, en los que muchos artistas optamos por pintar con colores líricos. Nuestros obras eran fundamentalmente abstractas, gestuales y de un intenso cromatismo; en definitiva, libres y llenas de pasión y esperanza en la propia pintura. Salíamos de una etapa en la que la pintura de vanguardia se había conceptualizado en exceso y convertido en una pintura reduccionista, en pintura-pintura, siguiendo las tendencias analíticas Supports-surfaces. Frente a estas rígidas actitudes, muchos artistas optamos por sumarnos a los cambios con propuestas pictóricas abstractas, libres de la gran carga conceptista heredada. Uno de los críticos españoles que apostó apasionadamente por la defensa de las nuevas actitudes pictoricistas y hedonistas emergentes será Juan Manuel Bonet en lo que genéricamente llegará a denominar: Los años pintados. Después de este inicial y optimista espejismo cromático y pictórico inicial, a partir del año 1984 oscurecí mi paleta retomando viejas texturaciones, dirigiéndome hacia ámbitos pictóricos con menos evidencia lírica o poética y más presididos por una expresividad enigmática. Recuerdo esos centrales “posmodernos años ochenta” como unos años llenos de inquietudes y de gran transformación en nuestro país.  En lo que respecta al desarrollo de mi obra fue una década dinámica y apasionante -la de mayor producción en mi trabajo- en la que, sin dejar de hilvanar mi obra con preocupaciones plásticas anteriores, desarrollé nuevos y sustanciales cambios que cristalizarían en la creación de Agitaciones o Borrascas con ciertas atmósferas neorrománticas y series de obras abstractas como PresenciasVerticalidades ingrávidas, Tensiones duales, Bosques, Vibraciones y Espacios de los que, entre la oscuridad de sus contornos, siempre emergerá resplandeciente una misteriosa luz en el centro. El balance de las obras abstractas de gran formato de esta década fue mostrado durante los meses de noviembre y diciembre de 1989 en la Sala de Exposiciones de la CAM de Alicante, en un proyecto que me organizaría esta entidad en colaboración con la Diputación de Alicante a través del ICJG-A.

 

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Pinturas de Gázquez en la Sala de Exposiciones de la CAM,
Alicante, 1989

Durante la década de los años noventa opté por una cierta ralentización de la práxis artística. Junto a la preocupación teórica y la tarea docente que venía desarrollando, se sumó la actividad organizativa que me propusieron como gestor cultural; no obstante, con nuevas sugerencias y aportaciones persistirá mi intención abstracta en la creación de renovadas series: Ámbitos, Masas Boscosas o Resplandores, que en el 2000 desembocarán en la serie Constelaciones.

Hasta los inicios del siglo XXI, sin apenas haberme detenido a pensar en ello hasta entonces, me di cuenta que ya había realizado un sorprendente recorrido de más de tres décadas, con unos resultados plásticos que venían a expresar un determinado balance de mis preocupaciones estéticas. En esos momentos podía optar por seguir desarrollando ligeras variaciones afianzándome sobre lo ya identificable y conseguido o tomar la decisión de arriesgarme con un nuevo giro en mi trabajo. Opté, no sin ciertas dudas iniciales, pero al mismo tiempo con una gran ilusión y entusiasmo, por lo segundo; todo ello sin dejar de tener en cuenta las preocupaciones de referencias e intenciones precedentes. Con la serie Dripping, desarrollada a partir del nuevo milenio que empezaba, me aventuré una vez más en la incertidumbre y en los derroteros secretos de la abstracción. En la mayoría de las obras de la década anterior habia tratado el fluído magma pictórico con el soporte establecido generalmente en sentido horizontal, sin embargo ahora optaba por disponerlo (como en la primera época) en vertical y dejar caer sobre él una fina lluvia de líneas que girando el plano entrecruzaba para conseguir unos tramados y texturaciones que me llegaban a producir una renovada sorpresa y una gran emoción, donde el control y el azar en la obra solían jugar en dosis compartidas. Realmente estaba retomando la anterior luminosidad de la línea y el color y al mismo tiempo evocando de una manera sutil, pero decidida y sistemática, el recurso expresivo (larvado) que con anterioridad ya había ejecutado en la obra Homenaje a Eusebio Sempere (elaborada en 1994). Pintura que en enero de 1996 había sido expuesta en la Sala de Exposiciones de la Universidad de Alicante con motivo de la muestra colectiva 8 Artistas Plásticos y la Música. Aún siendo con distancia y planteamiento expresivo diferente, pienso que en su conjunto la serie de líneas y tramados abstractos que denominé Dripping – Texturaciones, en el fondo, de algún modo es un homenaje y evoca mi gran respeto y admiración personal hacia la obra de Eusebio Sempere.

 

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Homenaje a Eusebio Sempere. 1994

 

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Dripping – Texturaciones. 2006

 

3. ¿Qué ha significado en su trayectoria expositiva el proyecto “Espacios de luz” de 2011?

Entre mis diferentes proyectos artísticos, la propuesta expositiva “Espacios de Luz” tiene que ver con unos trabajos y con una idea latente en mí durante muchos años. Las primeras concreciones plásticas de esta serie que en 2011 saqué a la luz fueron plasmadas inicialmente durante los años setenta, particularmente con motivo de unos estudios que llevé a cabo para el diseño de mi vivienda-estudio en Alicante en las postrimerías de esa década. Como artista atraído por el diseño y las formas espaciales, la arquitectura fue una disciplina que desde siempre me interesó (aparte de por su eficacia funcional, por sus grandes posibilidades plásticas), llegando a colaborar en tareas culturales durante los años setenta con jóvenes e inquietos arquitectos alicantinos del CSI (Centro de Servicios e Informes del Colegio Oficial de Arquitectos de Alicante). En ese tiempo diseñaba y maquetaba las publicaciones y carteles para las actividades culturales, colaboraba en los montajes de exposiciones y paralelamente dirigía la biblioteca especializada de arquitectura en ese organismo.

A finales de los años setenta (1979) “dibujé los planos de un sueño”, es decir: diseñé en su totalidad mi propia vivienda-estudio en Alicante. La que iba a ser mi morada hasta el presente. Una edificación entre medianeras cercana a la estación central de Renfe en el barrio de San Blas de Alicante, (firmándome el proyecto y dirigiendo la obra los amigos arquitectos: Fernando Úbeda y Miguel Louis Cereceda). Para mi grata sorpresa, esta actuación arquitectónica llegará a ser reconocida por los especialistas e incluida en la Guía de Arquitectura de Alicante. Asimismo en 1982 será comentada por Santiago Varela y reproducida en la revista de arte Cimal Internacional, dirigida entonces por el crítico de arte Vicente Aguilera Cerni). Me interesó solventar el interior con una funcional configuración espacial de vivienda-estudio y especialmente resolver el diseño de la fachada con una estética neo-racionalista, en donde sin duda me influyeron las ideas de Loos y Le Corbusier con una solución final que se acerca a la estética purista de la arquitectura racional de los años veinte. Fue en aquellos ya lejanos años setenta cuando jugué a acariciar los sueños en la blancura de la superficie del papel, a rasgar y recortar cartulinas para crear obras que poseyeran claridad lumínica. La intención era provocar un sugerente resplandor que se deslizara por sus huecos y dobles espacios para conformar una particular piel plástico-arquitectónica. Los diferentes diseños y estudios de huecos para fachada que realicé en 1979 fueron, fundamentalmente, el motivo que me han provocado (30 años después) la idea de sacar a la luz y exponer la serie Espacios de Luz.  

 

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Composición.
Estudio de huecos para fachada
. 1979

 

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Casa estudio. 1979

Con posterioridad, en ocasiones y particularmente en el 2000, retomé la idea de trabajar los espacios blancos y realicé distintas obras al respecto. Una de estas obras será seleccionada en 2004 para participar en la muestra Imágenes para el XXV Aniversario de la Constitución (celebrada en Museo de BB AA de Castellón, La Lonja del Pescado de Alicante y Las Atarazanas de Valencia). No obstante, de nuevo otros proyectos e intereses me volvieron a desviar del cometido de centrarme en desarrollar con amplitud la serie. En 2010 el crítico de arte Rafael Prats Rivelles me invitó (junto a María Chana y Martín Noguerol) para participar en el proyecto Caminos Abstractos en el Palau de la Música de Valencia donde presenté nuevas obras de esta serie. Esto, junto a la motivación de preparar distintas obras para mostrarlas de forma itinerante por diferentes centros culturales de la provincia de Alicante, me indujeron a producir con amplitud nuevos trabajos texturados en blanco, como complemento a la latente semilla que desde hacía muchos años aspiraba a germinar y salir a la luz.

En distintas obras últimas de esta serie se plasman (en diferentes idiomas) contenidos semánticos de palabras, grabadas en seco sobre su superficie que se combinan con rasgaduras, huecos, dobles y triples planos que evocan simbolizaciones y subrayan un destilado e inevitable acento lírico y espacial. Asimismo, como por un emocionante y turbador milagro, el color -que subyace con su máxima saturación en el interior de estas realizaciones- aflora sutilmente su resplandor al exterior en función de la intensidad del foco de luz emitido. Se me ocurre pensar que son delicadas composiciones bañadas por la propia energía lumínica en donde la textura espacial, el color interior y las sutiles sombras inmateriales nos hablan de sus sugerentes insinuaciones plásticas.

En definitiva, el proyecto Espacios de Luz recoge una selección de cerca de un centenar de piezas entre bocetos, pinturas y esculturas desarrolladas en varias etapas a lo largo de casi cuatro décadas. El proyecto hasta la fecha ha sido expuesto de forma itinerante por diferentes lugares como Guardamar, Villajoyosa, Villena, Elda, Torrevieja, Mutxamell, Ibi o Denia.

 

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Espacios de luz. 2010

 

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Espacios de luz. 2010

 

 

4. ¿Qué actividad docente ha desarrollado?

Como relato curioso diré que en 1981 pertenecía a la plantilla del Colegio Oficial de Arquitectos de Alicante como trabajador fijo, desarrollando las tareas ya mencionadas en el CSI y colaborando felizmente como diseñador con los jóvenes e inquietos arquitectos de entonces en una serie de actividades que me gustaba desarrollar. Mi amigo Antonio Pastor, que en aquellos años estaba preparando las oposiciones para profesor de dibujo de Institutos, logró convencerme de que me presentara con él y, tras realizar juntos el CAP con los catedráticos Félix García Aznar del IES Jorge Juan y Segundo García López del IES Miguel Hernández, emprendimos ese año viaje (con mi flamante y recién comprado automóvil R5 color pistacho) hacia Madrid. Debido a mi trabajo en el CSI y a los diferentes encargos de diseño que tenía que abordar entonces, apenas me dio tiempo para preparar el largo temario; mi única y curiosa intención era averiguar en qué podrían consistir las pruebas de la oposición, pero para mi gran asombro fui sucesivamente superando las distintas fases de las pruebas prácticas y los exámenes y, finalmente, de las 24 plazas convocadas para toda España (de las cuales la mitad de ellas estaban destinadas para los profesores interinos que también se presentaban), logré sacar una de ellas. A partir de entonces me convertí en profesor y más tarde en catedrático de dibujo, desarrollando mi labor durante el primer año en el IES Hermanos Amorós de Villena, un curso en el IES de la Unión (donde volví a reencontrarme con el sugerente paisaje minero), tres cursos en el IES Antonio Sequeros de Almoradí (centro en el que durante los dos últimos años fui vicedirector, organizando actividades culturales), tres cursos en el IES de San Juan y, por último veintidós cursos en el IES Jaime II de Alicante hasta mi jubilación en 2011.

La verdad es que mi aspiración desde el principio era la de soñar por desarrollar prioritariamente y de manera libre e independiente mi vocación como artista plástico, pero pronto me di cuenta que eso era complicado y sólo estaba reservado para aquellos pocos cuyas circunstancias se lo pudieran permitir. En 1975, al morir mi padre, tuve que atender problemas económicos familiares y trabajar duro en diversas tareas antes de dedicarme a la enseñanza; bien dibujando planos en estudios de arquitectura o abordando diferentes trabajos de diseño. En este sentido, en la segunda mitad de los setenta colaboré durante varios años en trabajos de diseño e interiorismo con los diseñadores Jorge Pensi y Alberto Liévore, que emigrados de Argentina residieron y trabajaron en Alicante antes de instalarse en Barcelona donde han desarrollado su magnífico trabajo y se les ha llegado a reconocer como importantes diseñadores españoles. (A ambos se les ha otorgado el Premio Nacional de Diseño, en 1997 y 1999 respectivamente).

La actividad docente que he desarrollado durante treinta años de mi vida ha sido rica en experiencias y me ha permitido tener un contacto directo con las inquietudes de los jóvenes estudiantes. Paralelamente he tenido siempre el empeño de desarrollar mi actividad vocacional como artista plástico.

 

5. Como conocedor del legado de donación de Eusebio Sempere para Alicante, ¿cuáles cree que fueron los mejores aciertos y las peores decisiones de la donación y cómo ve el futuro del Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA)?

La donación en 1976 de la colección personal de Eusebio Sempere de obras de artistas de vanguardia del siglo XX a nuestra ciudad, significó un acto de generosidad por parte del artista y una sustancial apuesta para procurar potenciar la modernidad artística y cultural en Alicante. En este sentido Sempere expresará: “… la donación de mi colección de obras de arte a Alicante es un acto político. Es un principio de socialización… Yo tenía que dar lo que tenía a mi tierra. Además era lógico, con la carencia de cosas culturales que hay en Alicante, sobre todo en lo que a artes plásticas se refiere”. En esas circunstancias históricas de incierta transición política en nuestro país (tras tantos años de dictadura), el artista receloso por lo ocurrido en Chile en 1973 con el Museo Internacional de la Solidaridad Salvador Allende, en el que había participado, condicionó y supeditó su Colección a la democracia, declarando: “si se diera  una situación política social excepcional, quiero poder sacarlo todo… Si hubiera un golpe de Estado, la colección peligraría y no quiero que se destruya… Yo no quiero nada  con ningún Ayuntamiento fascista”. Declaraciones que una vez más expresan las preocupaciones y deseos del artista de proteger su Colección ante eventualidades antidemocráticas que no comprendiesen el significado de las obras artísticas que constituyen su legado.

Preocupado por velar por el futuro de su Colección de Arte siglo XX, Eusebio propuso inicialmente constituir una Comisión compuesta por diecisiete miembros nombrados por él y ocho por el Ayuntamiento, que finalmente (con cierta resignación del artista) fue compuesta por treinta y cuatro miembros (la mitad nombrados por Sempere y la otra mitad por parte del Ayuntamiento de Alicante). Aunque desde el principio la intención de Sempere fue proteger la Colección de Arte Siglo XX y con el deseo entusiasta de que se dinamizara el arte contemporáneo en nuestra ciudad a través del Museo de La Asegurada (uno de los primeros museos de arte contemporáneo en nuestro país, antes de que se creara el IVAM o el MNCARS), en mi opinión, el excesivo número de miembros de su Patronato, enfrentados en dos bandos políticos partidistas, no fue un acierto sino todo lo contrario; y por otro lado, lamentablemente, los responsables culturales del Ayuntamiento no supieron tomar las medidas oportunas ni aprovechar el significado y las posibilidades de la Colección para nuestra ciudad y durante muchos años no hubo una voluntad política decidida ni eficaz de potenciar la cultura plástica en Alicante.

 

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Eusebio Sempere.
Dibujo de Gazquez. 1991

 

En 2011, tras treinta y cinco años de larga espera, por fin se inauguró la ampliación del Museo de La Asegurada, con un espléndido contenedor artístico como es el MACA que alberga la Colección de Arte S.XX donada por el artista de Onil, la Colección Juana Francés, la Colección de los Semperes adquiridos por el Ayuntamiento a partir de 1997 y parte de la Colección Caja Mediterráneo. Interesantes fondos que junto a las muestras de arte contemporáneo temporales van marcando los latidos y los ecos artísticos del museo. En mi opinión la línea programática de las actividades pedagógicas y muestras que hasta ahora se organizan, coordinadas por la conservadora de las colecciones municipales Rosa Castell y su equipo del museo, es coherente, aunque siempre es factible desarrollar proyectos más ambiciosos. El futuro de este Museo está por desarrollar y va a depender de la eficacia de los aspectos organizativos y presupuestarios. Creo que por su historia y vicisitudes está destinado a ser un museo emblemático, didáctico y ejemplar para mostrar el espíritu semperiano y la apuesta decidida por el arte contemporáneo en nuestra ciudad.

 

6. ¿Qué actividades resaltaría de sus años como director del Departamento de Arte y Comunicación Visual «Eusebio Sempere» del Instituto Alicantino de Cultura «Juan Gil-Albert?

A finales de la primavera de 1995 se puso en contacto conmigo el profesor de la Universidad de Alicante Adrián Espí. Me explicó que con los cambios institucionales de aquellos momentos le habían encargado la misión de dirigir el Instituto de Cultura Juan Gil-Albert y que estaba organizando un equipo de personas del mundo de la cultura, para trabajar juntos en la nueva andadura que se presentaba en esta significativa institución cultural alicantina. Me dijo que había pensado que yo era la persona adecuada para dirigir el Departamento de Arte Eusebio Sempere. La verdad es que me sorprendió mucho la propuesta, pues nunca me ofrecí para desarrollar una misión de esas características. Tampoco imaginé que con la nueva situación de aquellos cambios institucionales me pudieran llegar a hacer un ofrecimiento de tal naturaleza, dado que nunca estuve adscrito a ningún partido político, ni tampoco vinculado a grupos aspirantes a ocupar parcelas de poder público en esta ciudad; es decir, me consideraba y me considero un ciudadano libre e independiente. ¡Eso sí! con una gran preocupación por todo lo que ocurría (y ocurre) en el ámbito artístico y cultural en Alicante. Un artista vocacional que, junto a otros muchos artistas y ciudadanos, desde siempre he aspirado a aportar mi grano de arena a la renovación plástica en esta ciudad. Le manifesté al profesor Espí mi asombro, confesándole que me abrumaba esa gran responsabilidad… y que debía pensarlo. Tras meditar al respecto, finalmente acepté dirigir el Dpto de Arte Eusebio Sempere.

Lo que más me preocupaba en aquellos momentos era de qué manera podía cooperar, desde la nueva responsabilidad contraída, en la tarea de favorecer el arte contemporáneo en una ciudad culturalmente tan peculiar como Alicante. Cooperar precisamente a través de un Departamento de Arte que tenía y, como es lógico que sea, sigue teniendo el nombre de Eusebio Sempere. El artista más importante de la segunda parte del siglo XX en Alicante, que simboliza la modernidad artística fuera y dentro de nuestro ámbito cultural. Como hemos comentado, Eusebio Sempere había donado a principios de 1976 su Colección de Arte del siglo XX a nuestra ciudad, inaugurándose como Museo municipal de La Asegurada en noviembre de 1977. Desde el primer momento lo hizo con el deseo por él mismo expresado de “convertir Alicante en un foco dinámico de difusión cultural…“, pero ya habían transcurrido casi dos décadas y por el escaso empeño de los numerosos miembros del Patronato encargado de velar por los destinos de la Colección y por la falta de voluntad política institucional, todavía no se habían cumplido los propósitos del artista.

Consciente de esta lamentable situación había que intentar hacer algo. Por ello, tras mi nombramiento me desplacé de inmediato a Valencia, donde me entrevisté con Juan Manuel Bonet, director entonces del IVAM, con el objetivo de reivindicar entre ambas instituciones la relevancia de la figura de Eusebio Sempere y alertar a los responsables políticos y culturales de esta ciudad de la despreocupación existente hacia el Museo de la Asegurada. Con ese claro objetivo, conjuntamente el IVAM y el Departamento de Arte Eusebio Sempere, organizamos la muestra: Eusebio Sempere. Una antología 1953-1981. Proyecto comisariado por el profesor Pablo Ramírez, al que se adhirió el Ayuntamiento de nuestra ciudad. Se inauguró, a solicitud mía, primero en Alicante en la sala de exposiciones de la Lonja del Pescado el 27 de febrero de 1998, para pasar después al IVAM en Valencia y más tarde a Granada.

 

entrevista 10 + una a Dioniso Gázquez. conservar el arte español

Eusebio Sempere, Una antología.
1998

 

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Pablo Ramírez, Dionisio Gázquez, Juan Manuel Bonet
 1998

 

Se me pidió entonces que escribiera un texto para el catálogo que denominé: “Sempere y Alicante, crónica de un legado”, en el que hice un balance crítico de lo que había ocurrido. Este texto sustancialmente explica lo más objetivamente posible los hechos y las preocupaciones que Eusebio Sempere manifestó en vida. En él que se transcriben diversas cartas, quejas y declaraciones en prensa del propio Eusebio Sempere. Inicialmente fue aplaudido, incluso en la prensa, por personas preocupadas por la cultura en Alicante, por su claridad y valentía. Para mi sorpresa, tiempo después (en la etapa y en la actuaciones de Pablo Rico como responsable de La Asegurada, que lo transcribió -a su manera- cargando las tintas a favor del equipo de gobierno que le contrató) llegaría a ser considerado como un texto origen de polémica entre los dos sectores partidistas políticos enfrentados en nuestra ciudad. Cuando lo único que me preocupó al hacer aquel análisis crítico como consciente ciudadano, artista plástico y, como gestor cultural en esos momentos, era exponer la situación y colaborar para que la Colección de Arte del S.XX del Museo de La Asegurada saliera de su gran letargo. Como Eusebio Sempere expresó: trabajar para “convertir Alicante en un foco dinámico de difusión cultural“, para promover el arte contemporáneo.

Paralelamente se mostró en Bancaixa: “Sempere/Sempre”. Una colección de obras de Eusebio Sempere compradas por el Ayuntamiento de Alicante con informes favorables de Tomás Llorens, Juan Manuel Bonet, Pablo Ramírez y Dionisio Gázquez. Todo esto ocurrió a partir de la primavera de 1998, pero el propósito de potenciar el Museo de la Asegurada penosamente una vez más sería entendido sólo en clave de rivalidad política. Lamentablemente los esfuerzos del Departamento de Arte Eusebio Sempere inicialmente no llegarían a ser comprendidos entonces con imparcialidad. No obstante, los afanes que se generaron a partir de aquellos momentos, sin duda, sí contribuyeron para se tomara conciencia de la situación y se pusieran en marcha iniciativas institucionales para potenciar la Colección de Arte del siglo XX. Hubo que esperar 13 años más. Y, tras 35 años de larga espera, por fin en 2011 se inauguró nuestro espléndido MACA actual. 

Teniendo en cuenta todos estos antecedentes y acontecimientos en Alicante, en donde la figura de Eusebio Sempere fue y sigue siendo esencial para entender nuestros pasos hacia la modernidad y, de acuerdo con los propios estatutos del Departamento de Arte Eusebio Sempere; junto a las heredadas y tradicionales Convocatorias de Diseño grafíco de Carnavales y de Hogueras Experimentales (que potencié y mantuve durante toda mi etapa), desde 1996 se programaron otras iniciativas tendentes a favorecer el arte contemporáneo. Conté para ello con la excelente colaboración inicial de José León Barahona y José Piqueras. A partir del año 2000 hasta el 2003 de Martín Noguerol y de Vicente Quiles.

El Departamento organizó el taller: Estructuras Volantes, un seminario y una exposición con obras de Yturralde y de los artistas asistentes al taller. También organizó el seminario y el encuentro-exposición de Fotografía-Electrografía, en colaboración con Museo Internacional de Electrografía de Cuenca; el proyecto Altares y autopsias 7 Video-instalaciones de Esther Mera; el encuentro y el seminario Geometrías con los artistas Mario Candela, Martín Noguerol, Iluminada García, y los críticos Juan Ángel Blasco Carrascosa, Rosalía Torrent e Yturralde; la exposición de Serna Ramos, un singular pintor alicantino que durante los años cincuenta del siglo pasado vivió en París la bohemia de Montparnasse y adquirió sus conceptos pictóricos abstractos junto a Gérard Schneider y Henri Goetz.

Asimismo el Departamento, en colaboración con la CAM, desarrolló los proyectos: Gutiérrez Retrospectiva 1942-1998; Carrillo Antológica 1914-1979; Arte del siglo XX en Alicante, 1918-1960 y Arte del siglo XX en Alicante, 1960-2000 (proyectos que tuve la responsabilidad de comisariar).

Se desarrolló el encuentro: Tres artistas figurativos con los artistas F.Chico, A.Franco y V.Ferrero. El encuentro y el seminario: En torno a la abstracción con las artistas Elena Aguilera, Gerlinde Nebauer y Roberto Mira, y los críticos: Juan Manuel Bonet, Pablo Ramírez, Dionisio Gázquez, Francisco Jarauta y Segundo García. En la mayoría de estos proyectos, junto a los trabajos de los artistas seleccionados, también se mostraron paneles divulgativos de las tendencias históricas de vanguardia, realizándose folletos informativos y visitas didácticas para escolares. Los artistas de estos primeros proyectos fueron elegidos bajo mi criterio. Y, pese a que en un principio no tenían la denominación EAC, sí participaron de la misma filosofía de los EAC desarrollados con posterioridad.

En 1997 ya aparecerá impreso el logotipo EAC en el Seminario y en la exposición de los Encuentros de Fotografía, con la partcipación de los fotógrafos Pepe Calvo, M.Catalá, Mira Bernabeu, Cayetano Ferrández, Carlos Canet y M.A. Valero y los críticos Juan Vicente Aliaga, Alberto Martín, Mau Monleón, Rosa Olivares y Enric Mira. A partir de ese año, junto a los Talleres, las Performances de Rilo Chmierlorz, las Miradas sobre la creación artística (que eran conferencias impartidas por los propios artistas), decidí crear oficialmente la Convocatoria abierta de los EAC y también complementariamente los ciclos de conferencias La mirada Crítica que fueron impartidas por renombrados críticos de arte como Juan Antonio Ramírez, Valeriano Bozal. Juan Manuel Bonet, Pablo Ramírez, Francisco Jarauta, Rosa Olivares, Kevin Power, Juan Lagardera, Román de la Calle, Enric Mira, Victoria Combalía, Pascual Patuel, o J.A. Blasco Carrascosa, que paralelamente se desarrollaron en lo mismos espacios expositivos donde se celebraron los EAC.

Desde entonces se sucedieron las distintas Convocatorias de los EAC, siendo un jurado nombrado al efecto el que tuvo la responsabilidad de seleccionar a los artistas. Asimismo se buscaron colaboraciones externas para que los EAC, aparte de en Alicante, se divulgaran por ciudades como Villena, Alcoi, Elche, Guardamar, Altea o Valencia.

La creación de los EAC, pues, no fueron fruto del azar ni de la casualidad, sino que fueron consecuencia lógica de las razones y de los precedentes expuestos. Obedecieron a planteamientos motivados por el deseo de potenciar el arte de nuestro tiempo. Presidiendo la idea del “Encuentro” y la “Participación” en torno al “Arte Contemporáneo”; procurando impulsar las creaciones de los nuevos artistas, junto las reflexiones y los debates como fondo de la cuestión. Creo que, honestamente, contribuyeron (y afortunadamente siguen contribuyendo) a dar a conocer a muchos creadores y a potenciar la fértil diversidad del arte contemporáneo, como deseaba nuestro querido y admirado Eusebio Sempere. Desde la perspectiva del tiempo, pienso que la responsabilidad de haber dirigido el Departamento de Arte Eusebio Sempere fue una experiencia extraordinaria y enriquecedora. Estuve ocho años de mi vida dedicado a gestionar proyectos culturales; se hicieron muchas cosas, procurando hacerlas lo mejor que se supo, con aciertos y también con errores. Se llevó a cabo lo que de acuerdo a los medios disponibles modestamente se pudo desarrollar.

 

7. Ha realizado númerosos escritos sobre arte y artistas, uno de ellos en 1984 sobre Daniel García Andújar ¿Qué recuerda del artista visual de aquella época?

A Dani lo conocí cuando él apenas tenía 17 años, antes de convertirse en el artista Daniel García Andújar comprometido con el uso de las nuevas herramientas tecnológicas que hoy conocemos. Fue en 1983 en la época de la movida y de los cambios en nuestra joven democracia, cuando yo impartía clases de dibujo en el Instituto de Bachillerato Mixto de Almoradí, centro al que él acudía como estudiante. No fue alumno mío pero sí lo fue su hermana Cristina, que por cierto era una alumna dotada de una gran sensibilidad para el dibujo y el color. Establecimos pronto relación de afecto y amistad, advirtiendo en él su gran deseo y preocupación por convertirse en artista plástico. En ese tiempo de euforia pictoricista neorromántica posmoderna en nuestro país, muchos artistas andábamos entonces interesados y hasta  ebrios de pasión por realizar pinturas con un marcado acento cromático y gestual, que sintonizaba con las preocupaciones compartidas que flotaban en el aire artístico de esos momentos.

En el caso de nuestro joven e inquieto Daniel, él estaba interesado por advertir e informarse de todo lo que estaba ocurriendo y, al mismo tiempo, deseoso de comunicar y compartir sus opiniones, pensamientos y pulsiones; pronto me invitó a que visitara su casa-taller en Almoradí donde me mostró extendidas por el suelo sus matéricas pinturas gestuales abstractas y me preguntó si le podía llegar a escribir unas palabras de presentación para el folleto de una exposición que tenía prevista realizar del 20 al 27 de diciembre de 1984 en el Casino de Almoradí, a lo que gustosamente accedí con un texto que titulé “Daniel García Andújar un joven pintor, una joven exposición”. En el primer párrafo le escribía: “cuando se es pintor no se está sólo, la soledad se convierte en pensamientos, reflexiones… en una imaginación descarada. Las cosas, los objetos, el entorno se transforman y el artista transmite sentimientos, sensaciones que están en otros artistas, incluso en otros espectadores”. Esa preocupación compartida por la reflexión, por los espectadores y por la sociedad en general será la que a Daniel le llegará a interesar especialmente con posterioridad en su proyecto artístico. Para cerrar el texto sobre aquella serie de trazos y gestos matéricos en el último párrafo comenté: “… aquí, muy cerca, al lado de todos nosotos está un joven pintor-autodidacta… con ideas y proyectos… Es el inicio de su andadura plástica con este buen comienzo”.

Nuestro artista pronto irá desplegando sus inquietudes unido a su compañera de viaje, la excelente diseñadora Nieves Berenguer. Unidos hasta ahora compartirán las labores domésticas, el afecto y la vida, junto a las preocupaciones sobre las nuevas tecnologías, la sociedad y el arte de su tiempo.

En el proyecto: DIKIPÉN o de las imágenes construidas (1994), cuyo catálogo fue diseñado por Nieves y Daniel, participarán también Gabriel Villota, Carmen Navarrete, José Antonio Hergueta, Marcelo Expósito y el propio Daniel García Andújar que elaborará dos reflexivos textos críticos: Paradojas de las imágenes y Restituir la mirada (volver atrás y ver). En ellos ya se advierte su preocupación por las imágenes, la información, los medios de comunicación, la politica, el poder y la sociedad. A partir de entonces Daniel García Andújar y otros jóvenes artistas de su generación serán llamados a convertirse en reflexivos creadores y activistas-sociales desde las nuevas plataformas.

El caso de Daniel no es un caso aislado, pues tras la orgía hedonista del arte en la década anterior, en esos años noventa, los inquietos jóvenes artistas, y en general el arte español contemporáneo, se podría decir que se ensimisman en una especie de investigación auto-reflexiva, conectando con las tendencias neoconceptuales internacionales y repensando posibles orientaciones. A mediados de la década se visualiza un claro interés de los creadores por trasladarse hacia nuevas zonas ajenas a lo considerado específicamente artístico como son la narratividad, el problema de género, de identidad, el mestizaje, el multiculturalismo, las políticas del cuerpo, la utilización de los nuevos medios y herramientas o el compromiso con lo real. Temas que contribuirán a ampliar y enriquecer el mundo mismo del arte al ofrecerle renovados horizontes y márgenes de maniobra que no fuesen repeticiones de esquemas anteriores.

Daniel García Andújar apostará por vincularse al Net.art, formando parte del colectivo internacional irational.org, referente internacional del arte en la Red; cuestionando mediante la ironía y el empleo de estrategias de representación de las nuevas tecnologías de la comunicación, las incumplidas promesas democráticas e igualitarias de estos medios y criticando la voluntad de control que esconden tras su aparente transparencia.   

Partiendo de la constatación de que las nuevas tecnologías de la comunicación están transformando nuestra experiencia cotidiana y la percepción de la realidad, nuestro artista desarrollará interesantes proyectos como Technologies To The People (1996-2011), X-Devian. El Nuevo Sistema para llevar las Tecnologías a la Gente (2003), Archivo Postcapital (2006), A vuelo de pájaro (concidiendo con el Movimiento 15M) (2011). En su mensaje de activismo social y creativo Daniel García Andújar propugnará: “Creadores y activistas se enfrentan a políticos, banqueros y leyes”. “Tras años de individualismo en el mundo del arte, del más refinado al más pop, y del largo reinado de la generación ya al amparo de Internet, vuelve el combate social. La cultura pasa a la acción”.

 

8. En 1998 llegó a realizar un escrito en que afirmaba que “El arte no sirve para nada, es una actividad inútil” ¿piensa lo mismo dos décadas después?

Realmente esta frase no es mía, sino de Eusebio Sempere, quién la expresó hace ya casi cuatro décadas, en la época en la que, tras muchos esfuerzos y con grandes esperanzas para que se desarrollara la cultura plástica moderna en nuestra ciudad, donó generosamente su Colección de Arte S.XX a Alicante. Una concluyente frase de un ser autoexigente e insatisfecho como fue nuestro intuitivo y sensible artista, que utilicé prestada para un artículo que escribí y fue publicado en la prensa alicantina, paralelamente a la celebración de la exposición: Eusebio Sempere. Una antología 1953-1981, que organizamos el ICJG-A y el IVAM en la primavera de 1998.

En el fondo la frase alude a la inquietante interrogante sobre el significado del arte como preocupación fundamental de los creadores que lo hacen posible y lo configuran. El arte como actitud o actividad humana con una concreción estética y comunicativa en el seno de una determinada cultura, pero también relacionado con un sentido interdisciplinar amplio y abierto, imbricado con lo contemplativo y también con el pensamiento, la religión o la filosofía, en suma como expresión y manifestación de la inquietud última del hombre sobre el gran misterio de la existencia.

Podemos referirnos al arte como manifestación dialéctica de las aspiraciones y contradicciones culturales del espíritu de un tiempo, en muchas ocasiones como signo de ostentación estética de las formas y del poder, pero también como expresión del drama humano y de su aspiración por lo profundo, a donde los artistas, en la medida de lo posible, intentamos intuitivamente acceder o aproximarnos hacia el enigma, procurando alcanzar el descubrimiento de relativas certezas en ámbitos inexplorados para revelar luz de la oscuridad. Ante las contradicciones y muchas veces insatisfactarias respuestas a las sustanciales preguntas del hombre, podríamos convenir que el arte, aparte de sus aparentes valores formales, es un anhelo inútil, no sirve para nada, ya que es una eterna quimera, una hermosa mentira, un espejismo de la imaginación humana.

 

9. ¿Cuál es su opinión sobre el arte actual?

Podemos admitir que desde los orígenes en el hombre ha persistido el conflicto dual entre contrarios y asimismo en los fenómenos de la naturaleza. En un sentido amplio podemos afirmar que, con las reflexiones y la praxis de los movimientos artísticos que se producen en las dos primeras décadas del ya pasado siglo XX, el arte occidental sembró sus signos de identificación y llegó a su cenit ecléctico. Un arte al que, prácticamente desde entonces, podemos convenir que no se le han añadido importantes novedades de contenido.

Hoy comprobamos que todos los objetos tienen en común la posibilidad de ser concebidos como encarnaciones materiales de ideas, lo que produce una dilatada concepción simbólica de la realidad. La polisemia de sentido que se aplica hoy en día sobre los objetos demuestra que en determinadas circunstancias todo pueda ser transformado en arte, ya que en principio no existen límites entre los distintos ámbitos artísticos. En la realidad que actualmente envuelve al ser humano comprobamos que todos los fenómenos tienen su polo dialéctico; en ella conviven diferentes niveles lingüísticos y distintos grados de realidad que exponen un amplio mapa estético. En su demostrada pluralidad de significados el arte actual lo admitiremos como un acuerdo entre posiciones opuestas en ámbitos extremadamente abiertos; lo aceptaremos como una armónica dialéctica capaz de fecundar la inevitable y necesaria complementariedad de los contrarios.

Vivimos en un mundo y en una sociedad sometida a graves conflictos en diferentes ámbitos. El arte es uno de esos territorios en donde se plasman las preocupaciones y contradicciones humanas. Para Josep Beuys: “todo ser humano es un artista”, está dotado  desde los inicios de un sentido existencial espiritual. Desde los ritos chamánicos y simbolizaciones artísticas en los orígenes, hasta los que se celebran actualmente en nuestra aldea global, al parecer  no han progresado tanto las cosas; los asuntos y preocupaciones de fondo permanecen. Actualmente comprobamos cómo no se acierta a codificar el presente en las artes visuales, no existe una sola corriente o movimiento que se dé de manera preeminente. Todas las preocupaciones y posibilidades artísticas coexisten simultáneamente y son apropiadas, recontextualizadas o mezcladas entre sí, para crear obras con significaciones muy variadas. Tantas y tan diferentes como las inquietudes que tienen los seres humanos que las crean.

El arte del finalizado sigloXX ha dado muchas vueltas. Se constata que hemos heredado una centuria con múltiples experiencias artísticas, en donde una superficie abstracta coloreada, un recipiente para mear, una mierda enlatada y etiquetada o un monólogo de cómo enseñar  historia del arte a una liebre muerta, debidamente contextualizados y apropiadamente conceptualizados, son transcendidos y elevados a la categoría de arte, siendo en muchos casos situados en los templos sagrados de los museos y en la memoria colectiva para el ritual, la veneración y el asombro de todos. Leonardo Da Vinci en el s.XV ya lo expresó y lo corroboraría Marcel Duchamp en el s.XX: “el arte es una cosa mental”. Es pura imaginación. Es expresión y preocupación de las aspiraciones humanas en cualquier tiempo histórico. Es el intento por revelar la relación enigmática y secreta de las cosas. Podemos convenir que el arte no progresa, ya que no es una ciencia exacta. Es un fenómeno inserto en el espíritu de los tiempos. Su creatividad y método se adaptará a las prácticas individuales o sociales vinculadas a contextos determinados.

 

10. ¿Qué proyectos artísticos tiene en el presente?

Actualmente estoy jubilado. Mi proyecto y particular deseo es sencillamente pensar, sentir y vivir. He dejado a un lado la ambición artística. Cuando era más joven y apasionado en la pretensión por ser un buen artista plástico reconocido, no alcanzaba a comprender entonces por qué el excepcional Arthur Rimbaud, un intenso y sensitivo enfant terrible de su época con mucho futuro para desarrollar ampliamente su obra poética, tras su última obra Las Iluminaciones, cuya autoría ha sido recientemente puesta en entredicho, con apenas veinte años abandonó definitivamente la literatura para emprender su caos aventurero por el Mar Rojo, Adén, Harar (Etiopía) o Egipto, dedicándose al comercio de oro, marfil, café y armas. ¿Un esteta de la poesía que la abandona para dedicarse al tráfico de armas? El excelso Rimbaud, empeñado en huir de sus esencias para vivir en otros mundos tan alejados de la poesía, me resultaba algo inaudito e inexplicable. Por su parte el escultor vasco Jorge Oteiza, tras participar en diversas bienales y exposiciones internacionales, en 1959 en pleno reconocimiento de su trabajo escultórico anunció que dejaba la escultura, pero en su caso fue para dedicarse a labores culturales, sociales, políticas o a los estudios estéticos, antropológicos y también a la poesía: Existe Dios al Noroeste, a la que él llegó a calificar como algo sagrado. Naturalmente estoy refiriéndome a las actitudes de dos grandes creadores, pero en mi modesta situación es abiertamente reconocer que lo que artísticamente he hecho o he pretendido realizar en su esencia está expresado y prácticamente concluso en su intención. En la actualidad lo relativizo todo, reviso asuntos pendientes, escucho música, atiendo lecturas y reflexiono sobre mi camino andado (relativos aciertos y equivocaciones). Marco mi apartado territorio en una pequeña parcela de terreno cercana a nuestra ciudad, realizando en ella algunas obras de arquitectura y jardinería. Me complace plantar semillas en la madre tierra y me sorprende ver crecer las plantas y árboles, percibir las estaciones del año, escuchar el trinar de los pájaros, contemplar la luz de los atardeceres o presenciar el resplandor de las estrellas en las misteriosas noches oscuras. Es otra percepción sobre el milagro y huidizo perfume existencial, una manera diferente de experimentar el pálpito de la vida.

 

P.D. Mientras hago estas reflexiones, el catedrático de Estética y Teoría de las Artes de la Universidad de Valencia Román de la Calle, me ha pedido documentación para incluirme en el libro: Diálogo entre las Imágenes y las Palabras que está preparando en el que ha seleccionado a dieciséis artistas alicantinos, encabezados por Juana Francés y Arcadio Blasco.

 

 

 entrevista 10 + una a Dioniso Gázquez. conservar el arte español

 

+UNA. Para finalizar, adjunte unas palabras a cada uno de los siguientes nombres o términos:

Mercado del arte

Irremediablemente es lo que es, especulación, codicia, poder. 

Puerta-venta

Etant donnés…”, enajenación.

Eusebio Sempere

Un místico de la infinitud de la línea.

 

Entrevista realizada a Dionisio Gázquez por Javier Martín, en febrero de 2016.

Imágenes gentileza del artista

 

 

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