Leyendo cuadros. Mirando historias


>> Listado de todos los relatos publicados 

Entrega número 48
Postludio. José Mª Yturralde
José Mª Yturralde
Postludio
VER

Documentos de introducción
 Introducción de Javier Martín 
 Introducción de Ana Álvarez 
 Listado de autores 

Login

Ars Citerior

Entrevista 10 + UNA a Pedro MUIÑO

Entrevista 10 + UNA a Pedro MUIÑO

 

pedro muiño. entrevista 10 + una. autorretrato

Pedro Muiño

(Irixoa, A Coruña, 1954)

Imagen cortesía del artista

 

De formación autodidacta, su primera exposición individual fue a los 17 años. Las primeras obras con carta de naturaleza, surgen a finales de 1970 principio de 1980, obra surrealista con connotaciones claramente hiperrealistas; este punto de particular surrealismo permanecerá latente a través de toda la obra. La década de los ochenta consolida una etapa muy fructífera; figuración heredada del renacimiento, imbuida de un barroquismo aconfesional y una clara poética simbolista sin ninguna intención redentorista. Este simbolismo será otra constante en toda su producción. Uso del desnudo bajo las premisas de Kenneth  Clark. Mitología personal trasladada al Finis-Terrae, hombre-tierra-agua-fuego. Utilización de fuertes colores cálidos y densos, no exentos de un tratamiento expresionista.

 

pedro muiño.la voz. entrevista 10 + una

La voz. 1993

Imagen cortesía del artista

 

La etapa siguiente abarca desde principios de 1990 hasta el 2006, tras un periodo de transición y abandono de la figuración, surge una obra de espacios abiertos, de un intimo lirismo y poética personal, la obra se abre a espacios genesíacos en los que “escribe” de una forma liberadora. Las figuras se transforman en iconos relativamente simbólicos y el dibujo se transforma en líneas esgrafiadas que articulan y desarticulan el espacio. Uso de texturas y fuertes colores amarillos, naranjas, ocres, blancos, añiles y negros grafito, que aparecen en la parte inferior de la superficie y que con el tiempo acabarán por ocupar todo el área del cuadro. En 2006 aparecen las primeras obras negras que permanecen hasta la actualidad. Mantiene ciertas características de la obra anterior, simbolismo, iconografía, tratamiento del dibujo, pero desaparecen totalmente las texturas, el color se reduce considerablemente, gamas de negros, grises, pardos y puntualmente naranjas rojos, blancos. La obra se enfría y se hace más sobria y  con un equilibrio más geométrico, el vacio, la luz y la falta de evidencia, la caracteriza.

 

pedro muiño. entrevista 10 + una. del diccionario de la taumaturgia

Del diccionario de la taumaturgia XXI

Serie Negra. 2009

Imagen cortesía del artista

 

 

1. Funda en 1984, junto a otros artistas coruñeses, el colectivo Gruporzán. ¿Cómo fue esta experiencia?

Para entender lo que fue Gruporzán, hay que situarse en el momento histórico y geográfico en el que surge, año 1984 y en la ciudad de A Coruña, en la que ya anteriormente, en los años 70, habían surgido colectivos de vanguardia como  A Caron, Sisga y A Galga, algunos de este último participarían en Atlántica y posteriormente en Gruporzán;  aunque Gruporzán no era un colectivo al uso, pues el proyecto consistía en crear un espacio expositivo permanente  Galería Gruporzán, (espacio gestionado por los propios artistas), un taller de obra gráfica, conseguir la proyección necesaria de dicho espacio y logrado esto, cambiar a un espacio más amplio y poner en manos de un profesional la gestión de todo el proyecto; la primera parte se consiguió, la segunda no fue posible y llevo a dar por finalizado el proyecto en 1988. Gruporzán solo realizó una exposición como grupo, en el Museo Bello Piñeiro en 1986, en Ferrol. Una exposición interesante en un museo que carecía de espacio físico.

El núcleo fundador fueron Xavier Correa Corredoira, Pepe Galán y yo, y formaron parte del colectivo, Xaime Cabanas, Chelin, Xoti de Luis, Xaime Tenrreiro, Xurxo Gómez Chao, César Otero.  Aunque no pertenecían al colectivo, otros artistas coruñeses como Antonio Mouzo, Juan de La Colina o Mª Cruz Pérez Rubido eran afines al grupo.

En ese momento existían dos colectivos de artistas en el estado español con planteamientos similares a Gruporzán, Colectivo Palmo en Málaga (con quien mantuvimos intercambios) y A ua Orag, en Aranda de Duero.                                                                                         

Se realizaron medio centenar de exposiciones de prácticamente los autores gallegos contemporáneos más representativos del momento (cuya relación adjunto por puro interés informativo) y se incorporaron  de otros ámbitos del estado.

Se editaron una veintena de serigrafías y grabados de autores gallegos. Realizamos en colaboración con la U.I.M.P,  (Universidad internacional Menéndez Pelayo) tres exposiciones  Vaya Valla en los Jardines de Méndez  Núñez (A Coruña),  Desdeño Industrial (Sala Durán Loriga) A Coruña.  Chove sobre mollado (Nuevas Banderas Gallegas), en el Palacio de la Magdalena, Santander. Se colaboró con la Xunta de Galicia el montaje y diseño de un par de exposiciones,  1990 en Santiago y Vigo. Se participó en dos ediciones de ARCO, 1987 y 1988.

Funcionamos desde un principio con un presupuesto mínimo, sin ningún apoyo privado ni público y sin ninguna experiencia en la forma de gestionar un espacio expositivo y conseguimos organizar un lugar con mucho dinamismo, en el que se hacían y del que manaban cosas interesantes. Pero la segunda parte del proyecto, que todo esto pasase a manos de un profesional que lo gestionase, no fue posible.

Me preguntas por la relación con Atlántica,  pues diré que los proyectos eran distintos aunque el espíritu que nos animaba a todos en aquel momento era el mismo, Gruporzán fue un “fenómeno” localizado en A Coruña, sin la cobertura institucional ni con las pretensiones y apoyos que Atlántica supo generar en la recién estrenada Autonomía Gallega, y con la consecuente transcendencia que consiguió.

Algunos de los componentes de Gruporzán, también lo fueron anteriormente de Atlántica,   Xavier Correa Corredoira, Xaime Cabanas, que participaron en su fundación y Cesar Otero.

En Gruporzán expusieron individualmente muchos componentes de Atlántica, Anxel Huete, Mantecón, Quintana Martelo, Antón Patiño, Manuel Facal, Silverio Rivas, Ignacio Vasallo, Manuel Moldes, Cesar Otero.  Todos nos conocíamos y las amistades cuajaban como en todos los ámbitos sociales, algunos éramos colegas, otros menos y otros solo éramos conocidos; un hecho diferencial lo constituía el hecho de que los creadores de A Coruña vivíamos y trabajábamos en la ciudad, mientras que en el otro polo de creación en Galicia, Vigo, se movían entre esa ciudad y Madrid,  esto sin duda generaba una idiosincrasia particular en el ambiente artístico de A Coruña, (piénsese en su situación geográfica, la ciudad europea situada en el punto más al occidente, en el Finisterrae). Al margen de Atlántica se llevaron a cabo un buen número de exposiciones en Galicia en el que participábamos todos, se añadían nombres nuevos y desaparecían otros. El apoyo de la Consellería de Cultura de la Xunta de Galicia fue un factor fundamental en aquel momento en el que la Autonomía empezaba su andadura, así como la creación de espacios expositivos nuevos, La Casa de la parra (Santiago de Compostela), Kiosco Alfonso (A Coruña), C.C. García Barbón (Vigo), Auditorio de Galicia (Santiago de Compostela), Estación Marítima (A Coruña), etc., que culminarían con la creación del Centro Galego de Arte Contemporáneo (CEGAC), en Santiago  y posteriormente el Museo de Arte Contemporáneo Unión Fenosa (MACUF) en A Coruña. Museo Arte Contemporáneo (MARCO) en Vigo, la Fundación Luis Seoane en A Coruña, así como otros centros privados: (Caixa Galicia, Fundación Barrié de la Maza…)

Destacar la Andadura de la Bienal de Pontevedra y la posterior Bienal Mostra Unión Fenosa en A Coruña. Una muestra de  esas exposiciones colectivas que se llevaron a cabo en aquellos momentos podrían ser,  A Pintura Galega Hoxe (A Coruña, 1993), Nova Pintura Galega (Madrid, 1983), En el Centro (Madrid, 1984), Imaxes dos 80 desde Galicia (Santiago, 1984),  A Toda Tela (Vigo, 1985), Nueva Figuración Gallega (Uruguay y Brasil, 1985), Dimensiones Atlánticas (A Coruña, 1990), Revisión de una Década (Santiago de Compostela y Vigo, 1988), Galicia en el Ruedo (Málaga, 1985), Fuerzas Atroces del Noroeste (Santander, 1986), Actual da Arte Galega (Lisboa, 1987),  Finisterra (Oporto, 1985), etc.

También se realizaron exposiciones conjuntas con artistas del panorama internacional Litoral (A Coruña, 1986), Iaxes  dos itenta desde Galicia (Santiago), Celtic Visión (itinerante España, Irlanda, isla de Man, Escocia, Gales, Cornualles, Inglaterra, 1986).

La generación inmediatamente posterior, los llamados “postatlánticos”, propusieron otras salidas, pero mantenían los soportes pictóricos y escultóricos anteriores, influenciados todavía por la carga expresionista de las generaciones anteriores. Darío Álvarez Basso, Berta Álvarez Cácamo, Tono Carbajo, Xoan Anleo, etc.

El final de la década de los ochenta, trajo consigo la aparición de artistas más jóvenes con apuestas diferentes a los planteamientos atlantistas,  la creación de la facultad de Bellas Artes en Pontevedra generó nuevas generaciones alejadas del planteamiento pictórico y escultórico propio de los primeros años ochenta, así como la deriva hacia otros países de muchos  de estos artistas jóvenes.

Destacaría la atención de los medios y la respuesta que provocaba en la sociedad todo este fenómeno cultural, lo que a finales de los años ochenta se fue claramente difuminando.

 

2. ¿Cuál fue su relación con los miembros del grupo Atlántica?

Las referencias o corrientes artísticas que influyeron en la actitud mental del núcleo más sólido de Atlántica, el expresionismo abstracto americano, el expresionismo salvaje alemán y el pseudo-expresionismo italiano, la transvanguardia italiana, la revista Flahs Art y alguna otra, (al principio de los ochenta no llegaba mucha información de lo que se hacia fuera) aunque con características propias de la tierra, partir de la tradición para llegar a lo internacional,  (claro que hubo muchos participantes en las exposiciones que difícilmente se podrían adscribir a las premisas anteriores). Había una querencia intelectual hacia el galleguismo histórico, sobre todo por parte de algún miembro (Patiño), que acabó siendo el pontífice intelectual de Atlántica.  En la muestra de revisión que se hizo en el MARCO de Vigo sobre Atlántica en el 2.002, acababa apareciendo Patiño con un exceso de protagonismo, lo que generó que muchos de los participantes de Atlántica exigiesen la edición de un nuevo catálogo corregido, (no sé si se llegó a hacer) y la ruptura definitiva, con claros enfrentamientos personales de los miembros de Atlántica, hecho que ya venía de los años 1985-1986, cuando algunos artistas empezaron a despuntar individualmente y a proyectarse a nivel nacional e internacional (Menchu, Patiño, Lamazares, Leiro, Paz…)  y cada uno tomó su camino. Hay un libro de Antón Castro de 1985 Expresión Atlántica, Arte Galega Dos 80, de editorial Follas Novas, que analiza todo el fenómeno de Atlántica.  También Xavier Seoane tiene algún libro de la época, después hay incontables textos de críticos  y artículos de prensa y catálogos de exposiciones posteriores, revisiones etc.

Bueno, esto va un poco deslavazado, pero es que es un tema extenso y que se puede enfocar desde varios puntos de vista.

Se realizaron cinco exposiciones

ATLÁNTICA 80, Casa da cultura de Baiona.

ATLÁNTICA 81, Centro cultural Cidade de Vigo.

ATLÁNTICA 81, Centro cultural de la villa, Madrid.

ATLÁNTICA 82, Salvaterra do Miño.

ATLÁNTICA 83, Palacio De Xelmirez, Santiago.

En la primera Atlántica, (Bayona), se incorpora la nueva forma de literatura con un texto de Anton Reixa (entonces perteneciente al grupo de comunicación Rompente) y una serie de arquitectos (Fernando Blanco, Mª Jesús Blanco,  Felipe Peña, Ignacio Ugalde, Javier Corazón, Sánchez-Casas), todo era muy abierto y no había por decirlo de alguna manera un texto dogmático o teórico sobre la actuación del grupo. Román Pereiro figuraba como presidente de Atlántica (y mecenas) y siguió siéndolo, (por cierto creo que acabó defraudado, parece ser que no se le reconoció el mérito que le correspondía en todo este asunto). Más tarde continuó ejerciendo de mecenas con las exposiciones –fiesta que organizaba en su finca de Baiona, Baiona Horizonte Atlántico que eran estupendas y tenían un poder de convocatoria extraordinario.

La parte teórica y crítica fue asumida por Antón Castro. Antón Patiño también supo defender teóricamente con lucidez su obra.

Los participantes en Atlántica 80, fueron: Xaime Cabanas, Alberto Datas, Manuel Facal, Xosé Freixanes, Antón Goyanes, Armando Guerra,  Anxel Huete, Menchu Lamas, Antón Patiño, Antón Lamazares, Manolo Moldes, Lodeiro, Francisco Mantecón, Guillermo Monroy, Reimundo Patiño (tio y mentor  de Antón y muy implicado en el gallegismo intelectual y político), Manuel Ruibal, Vidal Souto,  Correa Corredoira y en escultura Ignacio Basallo, Díaz Fuentes, Mon Vasco, Saco y Silverio Rivas. En las posteriores Atlánticas, se fueron incorporando nuevos nombres, de generaciones nuevas y fueron desapareciendo otros, algunos de ellos (el caso de Alberte Permuy que participo en alguna Atlántica, ya entonces dejo de pintar para dedicarse  a otros menesteres, y algunos más que ahora no me vienen a la memoria).

Todo esto en un entorno de gran optimismo que se reflejaba en otros ámbitos de la sociedad gallega, no solo desde el mundo de la plástica, la música, (Golpes Bajos, Siniestro total, Radio Océano), en la moda, (Florentino, Adolfo Domínguez, Cortemans…), el diseño (Permuy, Pepe Barro…) la imagen (Villaverde, Imaxe Trama, Abad..) en la literatura (Manuel Rivas, Xavier Seoane, Forcadela, Fernan Vello, …) era sin duda un momento de eclosión, un despertar al letargo de años propiciados por la guerra civil y la dictadura franquista, y animados y apoyados por la recién estrenada autonomía desde la Xunta de Galicia.

Haría mención a dos autores que actuaron como aglutinantes de los creadores de su generación, que fueron Guillermo Monroy en Vigo y Mon Vasco en A Coruña, los dos murieron muy jóvenes  y no llegaron a ver las consecuencias de todo aquello.

Otros autores que participaron en alguna edición de Atlántica fueron,  Francisco Leiro, Paco Pestana, Luis Borrajo, Cesar Otero y Xesús Vázquez.

A partir de 1983 y posteriormente surgen nuevos nombres, los post atlánticos, los novísimos etc., que no participaron en ninguna edición de Atlántica, pero participaron en muchas exposiciones con miembros de ese grupo, (Imaxes dos 80 desde GalíciaA toda Tela, A Pintura Galega Hoxe, Celtic Visión,  etc.) incluso que dieron respuesta y continuidad a las premisas Atlantistas, sobre todo las últimas generaciones, Tono Carbajo, Din Matamoro, Carlos Crego, Manolo Paz, Miguel Mosquera, Quintana Martelo, Juan de la Colina, Antonio Mouzo, Xurxo Gómez Chao, Pepe Galán, Xurxo Oro Claro, Morquecho, Xulio Maside, Isaac Pérez Vicente y yo mismo. Mención aparte merecen autores que estaban entonces fuera de Galicia pero que acabaron vinculándose fuertemente a ella, Rafael Baixeras, Jorge Castillo, Fernando Casas, Leopoldo Novoa  y luego las posteriores generaciones, Darío Álvarez Basso, Pamen Pereira,  Berta Cácamo, Xoan Anleo, que ya dieron una alternativa diferente a la de Atlántica  y ya con propuestas alejadas de la pintura de los ochenta, Manuel Vilariño, Vari Caramés, Jorge Barbi y Xoan Anleo, y las nuevas generaciones salidas de la facultad de Bellas Artes de Pontevedra, que si te digo la verdad no retengo ningún nombre, muchos de ellos están en el extranjero, son los nuevos valores alejados ya de las propuestas atlánticas, haciendo una obra alejada del soporte pictórico, y que tienen un aval en el crítico-curator y nuevo pope del arte gallego llamado David Barro.

El marco de implantación, y recorrido de Atlántica es complejo, Antón Castro hace un estudio creo que bastante completo en su libro  Expresión Atlántica arte galega dos 80, recorre todos los antecedentes plásticos y socio-culturales anteriores a los 80, hace hincapié en dos momentos históricos de la plástica Gallega, los años anteriores a la guerra civil y los años 1980, ambos periodos coinciden con la recuperación del valor de la expresión o la antropología del propio territorio, como factores de autenticidad e identidad, (Vicente Risco, Castelao). “Los renovadores”, Colmeiro, Maside, Torres, Souto, Seoane etc, ponen en contacto la tradición con los movimientos de vanguardia del momento, neocubismo, fovismo…y con el expresionismo inherente a Galicia desde siempre. Esa tradición primitivista que también se ve en la escultura de entonces, Asorey, Eiroa, Failde… surge la revista Alfar (1920-29), que aspiraba a incorporar el arte gallego a la vanguardia internacional. La guerra civil trunca todo esto y habrá esperar hasta la década de los cincuenta para que aparezcan individualidades que desarrollan su trabajo (casi todos) fuera de Galicia, los ya mencionados y otros como Laxeiro, Eugenio Fernández Granell,  o Urbano Lugris, y los informalistas  Manuel Molezún, Lago Rivera,  Manuel Mampaso, José Mª de Labra.

En los sesenta Quesada, José Luis de Dios, Virxilio, Conde Corbal, Acisclo Manzano, Nóvoa, Tenrreiro, …individualidades, pero en realidad solo dos nombres participan de los movimientos  vanguardistas y en exposiciones internacionales, son Leopoldo Novoa y Jorge Castillo. Hasta mediados de los setenta las influencias de los movimientos del exterior fueron en Galicia inexistentes, no participa de ninguna de las corrientes plásticas que se suceden en Europa o América, debido a su aislamiento geográfico, cultural, económico, la falta de información, de centros de docencia artística, la propia automarginación, hicieron que (salvo individualidades que trabajaban fuera de Galicia), esta, no participara en ningún aporte a las nuevas corrientes de vanguardia. Y al margen de los nombres citados lo que imperaba en Galicia eran artistas seguidores de los nombrados que caían el más puro folclorismo  provinciano que era en realidad lo que imperaba. Buscaban unas señas de identidad mal entendidas.

Hasta finales de los setenta, no surgen grupos con pretensiones de incidir en la plástica con aires de novedad y como revulsivos sociales, culturales, surgen en A Coruña, y proceden de diversos campos de la cultura, son  Sisga, A CarónA Galga, este último hizo su última exposición en 1981 (ya existía Atlántica, y alguna de sus miembros, Correa y Cabanas participaron de los dos colectivos), pero estos no consiguieron ir más allá en sus pretensiones, pero fueron el antecedente inmediato de Atlántica,  y esta surge en 1980.

Este es el marco en el que surge Atlántica, y en general la plástica gallega de los ochenta, irrumpiendo con fuerza y carácter en el panorama nacional.

Pienso que el ideario que guía a Atlántica, es la búsqueda o recuperación de esa identidad históricamente menguada o perdida, el artista busca en su propio territorio para hacerse universal. El primitivismo, el expresionismo inherente a lo gallego se incorpora como parte fundamental en la iconografía atlántica. En el texto de introducción del catálogo de la primera Atlántica (1980), Román Pereiro escribe “El artista, como filosofo de las formas, tiene que renovar toda una tradición en vías de anquilosamiento y dar testimonio de su época”. Este sería en esencia el ideario de Atlántica,  aunque yo pienso que no todos los autores de la época eran conscientes de ello,  no era una teoría asumida como tal, pero era una actitud que inconscientemente se apoderaba de  muchos artistas, la renovación desde la propia identidad. Aunque también había creadores que seguían otras corrientes.

La evolución de Atlántica a treinta años vista creo que queda contestada en los párrafos anteriores, incorporó a Galicia a las corrientes internacionales y de alguna manera normalizó el panorama artístico gallego, consiguió proyectar nacionalmente e internacionalmente algunos nombres, consiguió respuesta en su momento de la sociedad.

Pero no olvidemos que en estos momentos el estado español no tiene ningún peso en el panorama artístico internacional, apenas se pueden contar con los dedos de una mano los autores españoles que sean conocidos y reconocidos internacionalmente, y si hablas fuera de Galicia hoy día de Atlántica, solo en círculos muy concretos encontrarías interlocutor, por no hablar de la absoluta ignorancia al respecto de las generaciones más jóvenes.

Yo creo que Atlántica no se puede considerar como un grupo, pues aunque mantuvo en todas las exposiciones un núcleo que no varió, entro y salió gente, creo que movimiento se aproxima o definiría con mayor certeza lo que fue, un movimiento, pues no solo la gente que expuso en las muestras, sino que también otros artistas que estaban en aquel momento trabajando en Galicia, participaron del mismo espíritu regenerador.

Los referentes estéticos de Atlántica son los movimientos expresionistas que circulaban en aquel momento con mayor fuerza y que  entroncaban perfectamente con ese carácter primitivo y expresionista propio de lo gallego. La recuperación o vuelta a la pintura, también fue un aspecto primordial, así como la recuperación de la figuración lo que era común a las tendencias internacionales. Y en escultura la tradición de la piedra y la madera.

El expresionismo abstracto americano, tuvo su influencia, no olvidemos el viaje iniciático que hacen a Nueva York algunos de sus miembros en 1980.  Pero yo creo que era más cercano la forma de hacer de los expresionistas alemanes,  Penk, Inmendorf, Baselitz, Luperz, Anselm Kiefer, Hödike, Polke etc, incluso algunos austriacos.

La obra de algunos  de estos autores alemanes se mostró en Galicia en aquellos momentos.  Y la transvanguardia italiana también tuvo su reflejo, aunque yo creo que la forma más “estética”, más mediterránea de la figuración de los italianos, se acomodaba peor a la manera más “nórdica” o atlántica de los gallegos, Tatafiore, Enzo Cucchi, Franceco Clemente, Mimmo Paladino, Sandro Chia etc. Obras de algunos de ellos se mostraron también en aquellos momentos en Galicia.

Yo añadiría que Atlántica, también sirvió de tapón a algunos artistas que tenían otros planteamientos estéticos diferentes. 

Relación de exposiciones realizadas en la Galería Gruporzán:

ANXEL HUETE

ANTON PATIÑO

MANOLO PAZ

MANOLO MOLDES

RAFAEL BAIXERAS

SILVERIO RIVAS

VARI CARAMÉS

PACO PESTANA

LUIS BORRAJO

MANUEL FACAL

QUINTANA MARTELO

FRANCISCO MANTECON

GOYANES

ALBERTE PERMUY

GLORIA GARCIA LORCA

BRIKMAN

ELENA NAVALON

MON MONTOYA

ALBURQUERQUE MENDES

FERNANDO BERMEJO

LUIS CRUZ HERNANDEZ

CESAR FERNANDEZ ARIAS

CHELIN

XOSE PERMUY

BERTA ALVAREZ  CACAMO

DANIEL GUTIERREZ

CARLOS CREGO

ISAAC PEREZ VICENTE

DOROTEO ARNAIZ

GARCIA GESTO

FERMIN ENCINAR

CRUZ PEREZ RUBIDO

MIGUEL MOSQUERA

XULIO CORREA

ANTONIO ALCARAZ

CESAR OTERO

JUAN MARTINEZ DE LA COLINA

ANTONIO MOUZO

XURXO GOMEZ CHAO

PEPE GALAN

ANA GARCIA PAN

JAIME TENRREIRO

PEDRO MUIÑO

 

Obra gráfica   de autores editados por Gruporzán:

LEIRO  (Encargo Xunta de Galicia)  Serigrafía.

XOSÉ FREIXANES.                        Serigrafía.

RAFAEL BAIXERAS                        Serigrafía.

ANTON PATIÑO                           Serigrafía.

MENCHU  LAMAS                          Serigrafía.

ANXEL HUETE                              Grabado.

ISAAC PERZ VICENTE                    Grabado.

CESAR OTERO                              Serigrafía.

MANUEL FACAL                             Grabado.

CESAR FERNANDEZ ARIAS              Serigrafía.

PACO PESTANA                             Xilografía.

PEPE GALAN                                 Serigrafía.

CHELIN                                        Serigrafía.

XURXO GÓMEZ CHAO                     Serigrafía.

X. CORREA CORREDOIRA                 Serigrafía.

ALBERTE PERMUY                          Serigrafía.

CARLOS CREGO                              Linóleo.

PEDRO MUIÑO                               Grabado.

 

3. Entre 1995 y 2002 expone individualmente en la galería Pilar Parra, en siete ocasiones. ¿Qué cambios ocurrieron para que abandonara su relación con dicha galería, no volviendo a exponer en Madrid?

Inicio mi relación con la Galería Pilar Parra  en 1995, en 1996 me traslado a vivir a Cataluña y posteriormente a Alicante. Durante estos ocho años siguientes, esta galería absorbería prácticamente toda mi producción de esa época. Pilar Parra, era lo que podríamos calificar como una “galería de pintores”,  trabajaba con pintores como Joaquín Capa, Ramón Canet, Miguel Villarino, González Bravo, Garicoitz Cuevas, Joan Bennasar, Leopoldo Novoa, Jorge Gay, Menéndez Rojas, Miguel Peña, Eugenio Granell y Guillermo Monoy, entre otros. Alrededor del año 2001 el hijo de Pilar, Guillermo Romero, toma la codirección de la galería;  Guillermo, con poco más de veinte años, venia de formarse profesionalmente en Inglaterra, y la galería empieza a dar un giro en sus planteamientos, se abre poco a poco a otras formas, José Antonio Orts, Wolfranm Ulrich, etc., hasta que el planteamiento pictórico que caracterizaba a la galería, desaparece totalmente y todos los pintores que trabajábamos con ella, abandonamos esa relación profesional.

 

4. En 2006 se produce un gran cambio en su pintura: abandona los colores cálidos, los espacios con textura y los esgrafiados, dando paso a lienzos con colores sombríos y superficies limpias y planas, lo que desembocará en las denominadas Pinturas Negras. ¿Cómo surge esta ruptura?

El cambio no es de golpe, ya en una exposición del 1996, aparecen obras en las que la parte inferior de las pinturas (esas superficies negras muy texturadas con un corte siempre horizontal), se apoderaban de la mayor parte  de la superficie del cuadro, recuerdo alguno que ya eran totalmente negro, aunque usando la iconografía y técnica que entonces me caracterizaba. Posteriormente, en 2004 hice una serie de pequeño formato (Geografía de la Vigilia) en la que los fondos eran negros, contrastando las superficies con diversas texturas, y en 2005 otra serie (Del diario de un insomne), en la que las texturas ya desaparecen. Estas series y alguna anterior más puntual, las ejecutaba paralelamente a la obra “cálida” de todos los años anteriores, pero había un cierto cansancio que se notaba en el apelmazamiento de las últimas obras de estos dos años,  cuyo resultado no me satisfacía, y también puede que la gran cantidad de obra generada en esa época produjo un cansancio que me llevó a otras cosas, quizás que en algún momento las retome, pero claro ya tendrían otra carga.


5. ¿Se considera más cerca de la figuración que de la abstracción?

Yo vengo de la figuración, utilizaba el desnudo en el sentido que le daba al mismo Kenneht, Crark, que llegó a decir que “el desnudo no es un tema del arte, sino una forma del arte”, la figuración que yo hacía iba por esos derroteros, siempre eran desnudos nada realistas y con una gran carga simbólica. Entiendo que mi obra posterior en la que no aparece nada visualmente identificable siguió siendo simbólica y llena de personajes que se transformaron simplemente en iconos o manchas. Aunque toda mi obra en los últimos años se ha enfriado mucho, (color, líneas rectas, superficies planas etc.), digamos que se ha hecho más fría, más cerebral, me sigo considerando un pintor figurativo, no permanecen en mi memoria, obras o artistas que no sean figurativos,  aunque reconozco que viendo mi pintura esto pueda sorprender. Sigo dibujando e incluso copiando a los clásicos, simplemente por placer.

 

6. ¿Podríamos decir que su obra actual es una pintura clásica?

Si, entiendo que sí, clásica en el sentido que los medios que utilizo son los de siempre, no siento necesidad alguna de salirme de la superficie plana y de límites regulares, cuido el tratamiento de las superficies, los acabados,  la composición y el dibujo (aunque no aparezca como tal), juego con elementos de luz y sombras, de planos, de líneas, de pesos de masas y de color, intento que haya en la obra un cierto misterio, que lo mostrado no sea evidente, intento que la obra tenga un peso conceptual y una ejecución acorde, no me interesan los juegos banales ni el “arte espectáculo”, podría seguir, pero sí, creo que soy un pintor clásico.


7. ¿Qué importancia ha tenido el dibujo en su producción?

He dibujado y sigo haciéndolo de vez en cuando, mi formación es totalmente autodidacta, nunca asistí a una clase de dibujo ni de pintura, pero empecé a pintar y dibujar muy joven, equivocándome claro, pero es el mejor aprendizaje, dibujaba mucho, veía muchos libros, copiaba a los clásicos, los versioneaba, otros eran dibujos mentales, tintas chinas con plumilla, bueno toda  mi obra es muy mental, incluso cuando hacia figuración. Hubo una época que hice dibujos hiperrealistas del natural con todos las graduaciones del grafito, pero era solamente cuestión de paciencia y saber ver, para pintar realismo, primero hay que aprender a ver e interpretar. Si, el dibujo creo que es fundamental para un pintor; cuando hacía figuración hacía muchos bocetos, que normalmente después no usaban, ahora los veo y me parecen tan  interesantes como las pinturas. Me siguen interesando los dibujos, me refiero a los ejecutados con un simple lápiz de grafito.

 

8.Desde marzo y hasta junio participa en la exposición Trazos sensibles. Homenaje a Salvador Victoria. ¿Que nos puede decir de la obra que le representará en esta muestra en el Museo Salvador Victoria de Rubielos?

Se trata de Del Diccionario de la Taumaturgia, acrílico sobre lienzo de 50 x 61 cm. de 2.009. Esta obra forma parte de un conjunto de una treintena de pinturas de formato variado de 50 x 61 cm, hasta 200 x 200 cm,  de los años 2009/2010.

La iconografía ha derivado en elementos que se mueven en unos espacios abiertos, los iconos-mancha, los iconos-gesto, aparecen con un protagonismo secundario, poco relevante, la estructura se confirma en planos fríos y “ageométricos” y el dibujo ha derivado en unas pocas líneas, rectas y que ayudan a estructurar la obra.

La concepción centrípeta-centrifuga de estas obras, en las que los elementos de color, formas, gestos, luz, etc., se concentran en, o derivan del centro del plano, y se abren hacia los márgenes de la superficie del cuadro acabando en un espacio abierto, dando la sensación de vacío, es evidente también en esta obra.

Al ejecutar estos elementos no reconocibles visualmente (aparentemente son abstractos), al definirlos plásticamente, se concretan y dejan de ser abstractos, adquieren “carta de naturaleza y acaban “siendo”.

El corte horizontal (herencia de toda mi obra anterior), sigue aquí presente, concediéndole a la obra un “punto” de realidad, (arriba-abajo, positivo-negativo,  bueno-malo).

La intencionalidad de no contar nada evidente, (sin connotaciones narrativas o literarias o de crítica social etc.), hace que las vivencias que puedan emanar de la observación de la obra, sean sensaciones puramente plásticas, estéticas.

 

9. ¿Qué significa el color para usted?

Resulta obvio e incluso  absurdo significar la importancia del color en la obra de un pintor;  sin menospreciar  los demás elementos que fundamentan una obra (textura, composición, dibujo etc.), el color es el ánima de la misma,  lo que da la clave y capta la primera impresión del espectador. En mi obra el color ha derivado desde el uso de una gama grande de colores, siempre fuertes, amarillos, naranjas, rojos, añiles, blancos en sus diversas acepciones, a la eliminación y selección de unos pocos colores, negros, grises, pardos,  y otros pocos (rojos, naranjas, blancos, algún verde-azul) utilizados de forma selectiva, tal como requiere el resultado que pretendo en mis obras. Este uso selectivo del color, la limpieza del mismo, a medida que pasa el tiempo, me ocupa más espacio mental.


10. ¿En qué está trabajando en este momento?

Continúo desarrollando la obra de estos últimos años, las pinturas negras, he incorporado elementos geométricos (o relativamente geométricos, yo los nombraría como a geométricos), a modo de iconos, con el empleo puntual de más colores, enzarzados en una trama de mallas o redes atrapadas en espacios circulares o cuadrados que  justifican la obra, también estoy incorporando una especie de tiras o test de color (unos rectángulos de tiras de degradados del negro al rojo intenso pasando por el blanco el rosa, el naranja, “otra vez la falda de alguna menina de Velázquez”), que incorporo y actúan como elementos ajenos al resto de la obra,  pero que su incorporación a la misma, la barroquiza y no hace mas que enriquecerla , la hace un punto más compleja y de momento no me molestan en absoluto. Por lo demás, sigo utilizando las manchas gestuales-icónicas, y las líneas naranjas o rojas sobre fondos “negros”, (a modo de músculos o haces de rayos  etc.), elementos comunes a mi obra anterior.

Lo que intento es que todos estos elementos  funcionen todos juntos sin perjudicar  la sobriedad de la obra ni la pretensión de conquistar cierto “misterio o la esencia de algo no evidente” que ansío sea la esencia o parte importante en mis obras.

 

+UNA. Para finalizar, adjunte unas palabras a cada uno de los siguientes nombres o términos:

Masaccio

 Medida, sencillez

Giorgio De Chirico

 Interrogación

Alberto Datas

 Libertad

Sánchez Cotán

 Sobriedad

Eugenio Granell

 Ingenio, bonhomía

pedro muiño. del territorio de lo laberintico VIII. entrevista 10 + una

Del territorio de los laberintos VIII. 2015

Imagen cortesía del artista

 

Entrevista realizada a Pedro Muiño por Javier Martín en abril de 2015.

Más información: http://pedromuinho.blogspot.com.es/

 

 

 

 

 

 

Powered by Bullraider.com