Leyendo cuadros. Mirando historias


>> Listado de todos los relatos publicados 

Entrega número 48
Postludio. José Mª Yturralde
José Mª Yturralde
Postludio
VER

Documentos de introducción
 Introducción de Javier Martín 
 Introducción de Ana Álvarez 
 Listado de autores 

Login

Ars Citerior

Entrevista 10+UNA a José María YTURRALDE

Entrevista 10+UNA a José María YTURRALDE


Por Javier Martín

 

entrevista 10 + una. jose maria yturralde

José Mª Yturralde

(Cuenca, 1942)

Imagen cortesía del artista

 

Licenciado y Doctor en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia. Académico de Número de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. Catedrático de Pintura de la Facultad de Bellas Artes de Valencia.

Pintor con inquietudes y deseos de conocimientos, que le han hecho participar en momentos decisivos de nuestra historia de la pintura en las últimas seis décadas. Artista de series en las que ha buscado siempre la excelencia. Sus Figuras Imposibles, Formas Computables, Eclipses, Preludios, Interludios, Postludios son algunos de sus periodos creativos.

 

entrevista 10 + una. jose maria yturralde. figura imposible. coleccion ars citerior


Figura imposible. 1973

Imagen cortesía del artista


José María Yturralde está desarrollando su última etapa pictórica, Horizons, a la que quiere dedicar el mayor tiempo posible, pues con setenta años sigue buscando ese cuadro sublime al que todo pintor aspira.

 

entrevista 10 + una. jose maria yturralde. eclipse. coleccion ars citerior 

Eclipse. 1995

Imagen cortesía del artista

 

1. ¿Qué circunstancias se dieron para que realizara un viaje a EEUU y tuviera la posibilidad de investigar con la ayuda de ordenadores?

Era lógico, después de las experiencias del “Grupo Antes del Arte” que formamos en Valencia, en los ya tan lejanos años sesenta del siglo pasado. En aquel entonces nos proponíamos de alguna manera “racionalizar el proceso creativo”, no del todo por supuesto, había que dejar a la intuición, la emoción y la pasión su cuota fundamental, luego y muy pronto llegó mi incorporación en 1968 al Centro de Cálculo de la Universidad de Madrid, que supuso un salto adelante en cuanto al estudio sistemático de espacios y formas como de otra dimensión, materializados en aquello que llamábamos Estructuras Imposibles. En 1973 realicé en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid una amplia exposición, una tesis pictórica de mis trabajos geométricos de aquellos años. El siguiente paso consistiría en tratar de obtener una beca que me permitiera acceder a lo que consideraba el lugar más intenso y avanzado para seguir aprendiendo, el Center for Advanced Visual Studies en el MIT, en EEUU, esa universidad soñada, un lugar donde la Ciencia, la Tecnología y el Arte fluyen admirablemente entre múltiples disciplinas y diversas líneas de conocimientos, e invención. La fundación Juan March me concedió una beca y por tanto la posibilidad de trasladarme a ese Centro. Previamente había presentado mis trabajos en el Center, al director entonces, Otto Piene, que me apoyó en todo momento.

 

2. En su estancia en Cuenca durante la etapa del montaje del museo, ¿de qué pintores aprendió más?

Había mucho que aprender de todos ellos, podíamos asistir a las reuniones más o menos informales que se celebraban en el estudio de Gustavo Torner, que eran siempre una fuente instructiva y luminosa. Fernando Zobel, siempre dispuesto con toda la capacidad del mundo a ver lo que estábamos haciendo y a enseñar, era quizás el más paciente, como un gran profesor. Además las presencias, las conversaciones con Antonio Saura, con Eusebio Sempere, Gerardo Rueda, Antonio Lorenzo, siempre de una gran altura artística e intelectual… Luego lo comentaba con Jordi Teixidor, compañero en aquellos tiempos, un gran pintor en ciernes entonces y evidentísimo ahora, muy culto, un buen interlocutor y observador con quien pude también ampliar todo lo vivido allá. El hecho de acceder y poder contemplar en cualquier momento las obras que se hallaban en el museo fue también esencial: los Tapies, Palazuelo, Equipo 57, y otros muchos que no acudían a Cuenca, pero cuya obra estaba allá con nosotros.

 

3. Tras la experiencia del Centro de Cálculo, ¿que vio de negativo en lo que respecta a la aplicación cibernética en el arte?

No veía nada negativo entonces ni ahora, las nuevas tecnologías son una herramienta poderosísima que indudablemente han abierto nuevas posibilidades expresivas a los artistas. Como todos lo distintos útiles y técnicas para la creación, posee capacidades y límites específicos, depende como siempre del artista y el uso que confiera a estas disciplinas el resultado, el nivel estético, de “artísticidad”. Las pinturas de la cueva de Chauvet de hace 30.000 años, realizadas algunas de las figuras solo con carbón, son tan intensas o más que los últimos logros efectuados con ordenadores o cualquier tecnología actual de última generación. Determinadas obras, cuando alcanzan un alto grado de fuerza expresiva, cuando el arte “ocurre”, son atemporales, al margen de la técnica, por sencilla o compleja que esta sea. 

 

4. ¿Qué motivos le llevaron a instalarse en Valencia de modo definitivo?

Cuando volví del MIT, me ofrecieron dar clases en la Escuela de Bellas Artes, lo que acepté; pensaba que toda la información y conocimientos que había adquirido en mis estancias en USA constituían un acerbo y era un deber insoslayable transmitirlos a través de nuestra Escuela, entonces aún muy anclada en el pasado. Creo que colaboré en los intentos de modernizar nuestra ahora Facultad de Bellas Artes. He dedicado más de 30 años en el empeño, que por otro lado no me ha impedido en absoluto seguir con mi vocación de pintor y viajar, así que aquí estoy.

 

5. ¿Por qué la etapa de los denominados Eclipses duró tan poco?

En realidad fueron ensayos que ahora, de otra forma, he retomado. A veces guardamos proyectos que son sobrepasados por otros que nos pueden parecer más urgentes. En este caso antepuse los “Preludios”, a principios de los años noventa, cuyo primer ensayo estaba constituido por una serie de seis cuadros de 162 x 130 cm. y que inicié en 1991; estas seis piezas fueron el inicio de una larguísima e inesperada etapa que duró veinte años, considerando sus variantes “Interludios” y por fin los “Postludios”. En todo momento gravitan en mi conciencia las obras realizadas con anterioridad, siempre susceptibles de evolucionar u optimizar.

 

6. ¿Cómo se imagina su vida artística si hubiera decidido quedarse en EEUU o en Alemania?

Son mundos distintos al nuestro. Parece exagerado pero uno puede llegar a hacerse preguntas como esta: ¿hay vida (artística) más allá de Nueva York?  Es muy evidente que se ha constituido en los últimos sesenta o setenta años en “la ciudad” del arte, como lo fue Paris desde finales del siglo XIX hasta la 2ª Gran Guerra, había sido el centro, el lugar de las vanguardias, aunque también lo fueron Moscú, Berlín, Milán, Roma… Ahora rotundamente N.Y., como he dicho antes, es el paradigma, y a una cierta distancia Londres y Berlín en Europa. En estas urbes, el ambiente, el nivel cultural, la economía, el caldo de cultivo son bastante más intensos e interesantes, y desde luego se dan muchas más oportunidades y ventajas para aprender, para acceder a la información más actualizada; es en principio más fácil desarrollarse en nuestra profesión para aquellos artistas residentes en esos entornos, a pesar de la competitividad. Y no olvido las posibles tremendas dificultades que esta profesión comporta, se esté donde se esté. Como anécdota, recuerdo que hablando de esto en Boston con el arquitecto Josep Luis Sert me decía: “hoy en día se puede hacer todo en cualquier parte, no te importe volver a España, se puede llegar muy lejos en cualquier lugar del mundo”. Eran los años setenta, estábamos en Harvard, la universidad number one del mundo. Sí, por supuesto, es posible, pero ahora creo que es mucho, muchísimo más difícil, o imposible, desarrollarse en un país apartado de nivel cultural más bajo, como bien sabemos, y más en estos últimos años de crisis donde parece que hemos retrocedido en muchos aspectos esenciales.

 

7. Muchos pintores han sido grandes melómanos, recordemos a Pablo Palazuelo, Antonio Lorenzo,  Eusebio Sempere o Elena Asins. En su caso,  ¿qué influencia ha tenido la música en su obra?

La música es para mí un hermoso universo lleno de vida, de constantes emociones e inspiración. Leí en Valencia “De lo Espiritual en el Arte” de Kandinsky en los años cincuenta, gracias al P. Alfonso Roig, y su visión tan musical del arte me ayudó a ver la pintura en esa dirección. Los artistas que has nombrado, a los que conocí y sigo admirando, fueron una guía en mis inicios de acercamiento al saber y también a la música, cuya pureza me fascina y no dejo de escucharla, la música de todos los tiempos, pero fundamentalmente la de nuestros contemporáneos. Tuve la suerte de convivir en el MIT con algunos músicos como Marian Amacher, muy amiga de John Cage a quien conocí por ella, pues venía a verla y nosotros compartimos durante un tiempo uno de los talleres del Center. Escuchaba en directo la generación de piezas sonoras de estos y otros artistas, lo que me introdujo en un mundo fascinante. Oía a Morton Feldman, un gran músico amigo del grupo de los expresionistas abstractos norteamericanos como Rothko, por ejemplo su impresionante “Rothko’s Chapel”. Como bebí de las fuentes del minimalismo en mi juventud, empecé pronto a escuchar a La Monte Young, Terry Riley, Tony Conrad, que era también matemático; luego aquellos que proponían sistemas, estructuras repetitivos, los Steve Reich, Philip Glass, John Adams… Bueno no olvido a los europeos, Stravinsky, Stockhausen, Ligeti, Penderecki, Nono, Pärt, etc. En fin la música me llega como lo hace la pintura y tiendo a vibrar con lo que se produce en nuestra época. Pero también escucho Jazz y otras músicas...

En 1986 realicé en la Sala de la Caixa de Pensions de Valencia una exposición titulada “Spatium temporis”, inspirada por algunos réquiems que se han dado en la música, desde Cristóbal de Morales a maestros de mi época como John Rutter, pasando claro está por los más conocidos de Mozart, Brahms, grandes frescos como los de Verdi o Berlioz, los más íntimos de Fauré, Duruflé, Lutoslawki, Britten y un largo etc. Me he interesado mucho por la música sacra, Misas o Pasiones como las de Bach por supuesto, pero también algo más convencional pero interesante, Pero si… Como he apuntado antes la etapa de los “Preludios”, “Interludios” y “Postludios” tienen un mucho de “musical” y no solo el título, Bueno, no quisiera agobiar, toda la historia de la música, que es tan inmensa o más que la de la pintura, gravita sobre mí sin peso alguno, con ligereza, lo único que me oprime es no saber más. La mayor parte de mis exposiciones responden también a una escucha específica y repetida de una sinfonía.

 

8. Representado por Javier López, ¿qué ventajas ve en pertenecer a una galería con sede en Nueva York? Y ¿qué se siente siendo el único pintor español perteneciente a esta galería?

La Galería Javier López es una referencia internacional, estar con ellos y con las obras y artistas del altísimo nivel que representan es un privilegio y ha significado un inmenso estímulo para mí, y una gran suerte. Me ha permitido también acceder a mostrar mi obra en la galería de NY y también en otras galerías y ferias internacionales. Que yo sepa sí han representado a algunos artistas españoles: Elena del Rivero, valenciana, por ejemplo, que ahora vive en NY y está en otras galerías, y últimamente incorpora algunos jóvenes con un gran porvenir… empezando por el jovencísimo Fer Frances, comisario y puente entre la galería y artistas muy intensos como Marina Vargas y Manuel León, que ya exponen con Javier López y aportan su frescura generacional y por supuesto su buen hacer.

 

9. ¿Qué características son propias de la pintura de su nueva etapa denominada “Horizons”?

Del sencillo proverbio tuareg “La morada del hombre es el horizonte”, surgió toda una serie en la que la idea de vastedad, de vacío primigenio y de infinitud me guían hacia una reflexión pictórica en torno a lo sublime, a una experiencia cercana a lo sagrado, a la contemplación, al viaje desde nuestra realidad hacia el umbral pretendido y siempre inalcanzable de tantos mundos que se nos abren al abrir esa puerta que, atravesada por el ocaso, nos muestra la hondura de lo desconocido.

 

10. ¿Qué exposiciones tiene programadas para 2014?

Estoy trabajando con mucha ilusión para una muestra en el CAC de Málaga, una gran oportunidad el poder exponer en ese magnífico y avanzado museo.

 

+UNA. Para finalizar, adjunte unas palabras a cada uno de los siguientes nombres o términos:

 

Padre Alfonso Roig

 

Una figura clave, un poeta entrañable, un gran conocedor del arte contemporáneo para aquellos entonces jóvenes estudiantes de Bellas Artes, ávidos de aprender, de estar al día en los años cincuenta en esta ciudad de Valencia.

Coleccionista

 

Los coleccionistas son como el espejo del arte, lo aman y forman parte fundamental de la estructura y de la pasión que hace posible que el arte ocurra.

IVAM

 

Un gran museo, con unos inicios formidables y últimamente sometido a los avatares de una política negativa que debe corregirse, pero un museo contemporáneo excelente e imprescindible. Trajo a Valencia lo más avanzado de la actualidad, merece los máximos cuidados, atenciones e inversión de la administración, de los artistas y de toda la sociedad valenciana para que siga siendo un referente y podamos seguir asumiendo las vanguardias del conocimiento artístico.

Joaquín Michavila

 

Maestro de maestros valencianos, pintor excelente, persona culta y enamorada del arte, de la música, de la ciencia… Amigo entrañable. Muchos hemos aprendido de él y gozamos de su proximidad.

MNCARS

 

El Museo español de arte contemporáneo quizás más completo por su escala y centralidad, por supuesto un lugar de referencia al que acudimos necesariamente desde su fundación. 

Artefactos volantes

 

Un instrumento poético para indagar y fluir con las fuerzas de la naturaleza, el viento, el mar, las nubes… una manera de integrar el pensamiento geométrico clásico mediterráneo, el de Platón, Pitágoras, Euclides… con una visión más actualizada de esas configuraciones, ahora con un sentido de ligereza, relativistas, multidimensionales, discurriendo, construyéndose en aquellos lugares en los que sentimos con más fuerza nuestro habitar en esta zona única, privilegiada, que es nuestra biosfera.

Johann Melchior Molter 

 

Músico alemán de la primera mitad del XVIII, a cuyas sonoridades permaneció ligado fundamentalmente, aun cuando también en su estancia en Venecia pudo conocer a los Vivaldi, Scarlatti, Albinoni. También en su segundo viaje a esta ciudad conoció la obra de Pergolesi, asimismo influido por las maneras de Telemann y su contacto con Hertel, J.B. Bach… pero también las sonoridades galantes de la música francesa. Molter experimentó con nuevas sonoridades, instrumentos y con la acústica en su música tan melódica, en especial los “concertinos”, casi miniaturas o también y desde luego me interesan especialmente sus conciertos y sinfonías, por supuesto sus conciertos para clarinete… Mientras escribo estoy oyendo el Andante de su Concierto en D, música depurada, que pasa como ese viento límpido que esperamos porque nos conmueve y mueve, con suavidad pero con firmeza,  las velas del navío en que navegan nuestras vidas.

Entropía

 

El concepto o teoría científica que me fascinó, de la medida del caos, de la pérdida gradual de energía, o de su conservación, trato de concebir su significado, donde me motiva encontrarme con la conciencia humana, con la vida como situación anaentrópica, inquietante, emotiva, más fantástica todavía, moviéndose entre lo caótico y el orden o cosmos.

 

 entrevista 10 + una. jose maria yturralde. horizons. coleccion ars citerior

Horizons. 2009

Imagen cortesía del artista

 

Más información: www. yturralde.org

 

 

 

 

Powered by Bullraider.com