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Entrega número 48
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Entrevista 10+UNA a Elvira MALUQUER

Entrevista 10+UNA a Elvira MALUQUER

Por Javier Martín

 

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Elvira Maluquer

(Pamplona, 1938)

 

En 1973 funda en Barcelona, junto a Fina Furriol y a Mariuccia Galfetti, una galería a la que le imprimen un carácter cosmopolita e internacional, imitando a las de Nueva York. El nuevo espacio expositivo fue Galería 42, nombre procedente de su emplazamiento en Rambla de Cataluña. El objetivo marcado era difundir la obra gráfica contemporánea, y mostrar los trabajos realizados en la técnica del grabado y la serigrafía  por autores extranjeros de reconocido prestigio.

Casada con Joan Hernández Pijuan, colaboró en muchas de sus exposiciones y comisarió alguna de ellas. Tras el fallecimiento del pintor en 2005, sigue cuidando y divulgando la obra del que ha sido uno de los mejores pintores de la segunda mitad del siglo XX en nuestro país.

 

 

1.- ¿En qué se diferenciaba el proyecto de Galería 42, respecto a la galería Joan Prats y la Polígrafa, que se establecieron tres años más tarde, también como difusores y editores de obra gráfica?

Creamos la Galería 42 como galería especializada en el arte del grabado para llenar un vacío en este campo en Barcelona. A diferencia de las galerías al uso, la 42 nació sin cantera propia de artistas y con vocación de difundir la estampa y su técnica como arte mayor que es. Pensemos que, aún hoy, el grabado es visto por muchos como un arte menor, cuando por lo contrario es una de las disciplinas más exigentes e interesantes en el mundo del arte. Para ello, la vocación de Mariuccia Galfetti, Fina Furriol y mía, como fundadoras, fue ser una sala de exposiciones muy abierta no solo a los artistas locales y nacionales sino también, y muy especialmente, los internacionales.

Polígrafa como editora de obra gráfica ya existía, y tenía y sigue teniendo un papel clave en este campo. Pero al principio de los setenta aún no contaba con establecimiento abierto al público. En cuanto a la galería Joan Prats era y es una galería con artistas de “la casa” y con el interés de mostrarlos y promocionarlos tanto en Barcelona como en el exterior.

 

2.- Galería 42 inauguró con Tàpies, al que le siguieron Saura, Millares y Chillida. ¿Qué aceptación tenía la obra gráfica en esos años?, y ¿qué tipo de cliente adquiría obra?

Fue un éxito. Los grabados eran de gran calidad y la 42 era una novedad, era una galería como las que se encontraban en Paris, y esto gustó mucho. Al principio éramos prácticamente la única especializada en obra gráfica en Barcelona.

Teníamos clientes de toda España, y gracias a su céntrica ubicación contábamos también con extranjeros.

Fuimos capaces de crear y fidelizar una clientela muy interesante, de arquitectos, abogados, médicos, artistas y gente joven que quería empezar a coleccionar, con los que crecimos juntos y a los que les ofrecíamos la posibilidad de comprar a plazos.

Una de las innovaciones que hicimos fue el cartel y los “Avant la lettre” que, curiosamente se convirtieron también en objetos de culto y se vendían muy bien.

 

3.- ¿Cuáles fueron los motivos por los que tras haber expuesto a Sempere, Hernández Pijuan, Beltoch, Munch y Oldenburg, se abandonó un proyecto creado con tanta ilusión?

Al  quinto año de nuestra apertura coincidieron una serie de circunstancias: el fin del contrato de alquiler, la voluntad de Fina Furriol de emprender por su cuenta un camino que ha culminado con la excelente propuesta que es hoy la galería Eude, la constatación de que Barcelona ya empezaba a desperezarse en el mundo de la difusión y las galerías, y nuevas prioridades y proyectos de Mariuccia Galfetti y míos; todo ello desembocó en que el proyecto no continuara, pero dejó sembrada una semilla, que sin duda ha fructificado, y en lo personal fue una gran y maravillosa experiencia.

 

4.- A grandes rasgos, ¿en qué han cambiado las galerías actuales respecto a la de los años setenta?

Ha aumentado la profesionalidad de sus equipos. Ahora bien, en estos momentos de crisis económica brutal, con la competencia “low cost” de las casas de subastas e internet, las galerías lo tienen muy difícil.

 

5.- ¿Por qué la obra gráfica actual está tan mal valorada?

Es un tema de pedagogía cultural. A veces cuesta entender que el grabado es una obra seriada, y en nuestro país la idea de tener una obra de la que hay más iguales… no gusta. El coleccionista prefiere la obra única. Es necesario que la Calcografía Nacional cumpla con sus funciones de enseñar y conservar el gran patrimonio que tiene este país en relación con la obra gráfica. Que se hagan catálogos razonados que “ordenen” la obra de los artistas y, finalmente, en muchos casos se ha hecho un mal uso de las técnicas de grabado, como el uso de los “offset”.

 

6.- ¿Piensa que una galería debe tener una línea de especialización marcada o que hay que ofrecer al cliente diversas tendencias artísticas y adaptarse al mercado y las preferencias del momento?

El galerista es un intermediador, un traductor, un productor, un descubridor y un promotor, además de vendedor. Por ello los galeristas que me interesan tienen líneas coherentes, marcadas por su sello personal, en los que sin duda influyen las modas, como en todo.

Eso sí, el galerista debe cuidar a sus artistas y especialmente a sus clientes, sin los   cuales no existiría. Debe formar, hacer pedagogía, abrir hacia nuevas tendencias a su cartera de coleccionistas. Esto es básico, y a veces se olvida. Y aquí en España, en la época del boom económico, muchos se confundieron de cliente y empezaron a trabajar para las instituciones, abandonando al pequeño coleccionista, que en el fondo es el motor que engrasa todo el sistema.

 

7.-En sus largas temporadas en Folquer con  su esposo, ¿puede decirme como transcurría un día de trabajo junto a Joan?

Eran un gustazo. A Joan le encantaba Folquer, pasear, cazar, estar con la familia y sobre todo… pintar, que era lo que más le gustaba!!!!

Se levantaba temprano a pasear para sumergirse en “su” paisaje, donde iba apreciando los distintos matices de los mismos campos y caminos vistos el día anterior. Con estas primeras impresiones se encerraba a trabajar en el estudio hasta media tarde, con una breve  pausa al mediodía. La rutina se rompía con la presencia de los hijos, los amigos y agradables cenas bajo “la parra”.

Se sentía a gusto en los paisajes leridanos del interior de la Noguera y de La Segarra, eran “sus” paisajes, era “su” territorio.

 

8.- ¿La exposición realizada en el MACBA en 2003 a Joan Hernández Pijuan, fue el cenit de su recorrido artístico?

Eso del cenit…!!!. Para Joan fue una satisfacción el reconocimiento a toda su trayectoria artística por parte de su ciudad, y ver su obra expuesta, poder analizarla y como decía ver, que “se aguantaba”. Le sirvió para la autocrítica y confirmar que estaba trabajando bien. Era muy severo consigo mismo, le costaba dar una obra por buena. Rompía, borraba y volvía a empezar, su pintura debía tener ”tensión”. Pero en ningún caso se lo planteó como el cenit. A Joan le quedaba mucho camino por recorrer, y paradójicamente nos dejó al principio de la madurez.

 

9.-En su opinión ¿cuál es el camino a seguir cuando el artista desaparece y deja todo un legado que hay que cuidar, conservar y divulgar?

Es difícil, muy difícil, pero lo que hay que hacer es lo que apuntas: cuidar, conservar y divulgar. Personalmente es emotivamente difícil, por la estrecha relación que mantuvimos como pareja.

La figura del “estate” aquí no está muy reconocida, y es precisamente lo que estamos desarrollando. Tenemos, como “estate de Hernández Pijuan”, un objetivo: proteger y dar a conocer este patrimonio colectivo para que el tiempo dé su veredicto.

Nuestra tarea como “estate” es apasionante y compleja, por los distintos campos que abarca. Y llena de dudas sobre la evolución del mercado, la especulación y la necesidad continua de recordar y de invertir tiempo y recursos económicos en esta misión que tenemos de proteger y promover la obra y la memoria de Joan. Para ello se precisa profesionalidad y complicidad entre la familia y las galerías que han representado al artista mientras éste estaba en activo.

 

10.- ¿Para cuándo una exposición institucional de Hernández Pijuan en Madrid?

En principio hay una prevista, pero se ha de concretar la fecha. En breve llegaremos al décimo aniversario de la muerte de Joan. Si se llega a un acuerdo para exponer, nos sorprenderá la lectura con perspectiva que podemos hacer ahora de su obra y de su mirada.

 

+UNA. Para finalizar, adjunte unas palabras a cada uno de los siguientes nombres o términos:

MACBA

Una “kunstverein” que va tomando conciencia de que es EL museo de arte contemporáneo de Barcelona.

Coleccionista

Una figura imprescindible y escasa en nuestro mundo del arte.

La encina

Un tótem.

Derechos de autor

Unos derechos, como su nombre indica.

Catálogo razonado

Una herramienta necesaria para conocer una trayectoria artística. Ahora digital.

Lirio de Pascua

Una emocionante cita anual.

MNCARS

Un museo del XX que tiene que encontrar su sitio en el XXI.

Folquer

Un lugar para estar, una memoria y un paisaje.

 

 

Casa Gran. Folquer

fotografía realizada por Joan Hernández Pijuan


Entrevista realizada a Elvira Maluquer por Javier Martín en noviembre de 2013.

 

 

 

 

 

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